En ese marco, la cámara industrial planteó que “es preocupante que la agenda de integración comercial no esté acompañada de una agenda de competitividad dentro del país” y precisaron los distintos componentes del “costo argentino”: presión fiscal, desequilibrios macroeconómicos y falta de créditos.
“La competencia frente a las importaciones de bienes finales, en especial de algunos países, se torna desigual y desleal”, sintetizaron.
Por su parte, también se conoció la posición de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), desde donde señalaron que la medida llevará a “la destrucción de miles de puestos de trabajo y el quiebre de cientos de industrias”, por lo que calificaron a la decisión como un “industricidio”.
En un comunicado, apuntaron que la medida “favorece la competencia desleal de productos importados, que ingresan a nuestro país a precios irrisorios debido al dólar barato y a los costos laborales e impositivos que enfrentan en los países asiáticos donde se fabrican”.
Baja de impuestos a la importación de ropa, calzado y telas
Luego de que se conociera que el Índice de Precios al Consumidor de febrero subió 0,2 puntos respecto del de enero, al alcanzar el 2,4% el ministro de Economía, Luis Caputo, salió a anunciar un refuerzo de la política aperturistas del Gobierno con mayores facilidades para la importación de telas, ropa y calzado.
“Con el objetivo de bajar los precios locales y aumentar la competencia, vamos a rebajar los impuestos a la importación de ropa, calzado y telas. A partir de un Decreto que se publicará en los próximos días en el Boletín Oficial, serán reducidos los aranceles de ropa y calzado, que pasarán de 35% a 20%; de telas de 26% a 18%; y de los distintos hilados de 18% a 12, 14 y 16%”, anunció el titular del Palacio de Hacienda a través de la red social X.
Allí señala que “la Argentina sigue siendo el país con la indumentaria más cara en la región y en el mundo” y afirma que “un relevamiento sobre productos de marcas internacionales indica que una remera cuesta en Argentina 310% más que en España y 95% más que en Brasil”.
“De la misma manera, una campera cuesta en Argentina 174% más que en España y 90% más que en Brasil. Seguimos reduciendo impuestos y aranceles para fomentar la competencia y continuar bajando la inflación”, dice la publicación.
Fuente: ambito