El índice que elabora la Bolsa de Comercio de Rosario mostró una suba mensual de 1,7% e interanual del 11,3%. La cosecha de trigo, al frente.
El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (Iaca – BCR), que elabora mensualmente la Bolsa de Comercio de Rosario, alcanzó en diciembre de 2025 un máximo histórico. En términos desestacionalizados, el indicador general mostró un incremento del 1,7% respecto de noviembre y se ubicó 11,3% por encima del nivel registrado en diciembre del año pasado.
El Iaca – BCR se construye a partir de doce indicadores representativos de los principales eslabones de la cadena agropecuaria, ajustados por estacionalidad y por valores irregulares extremos. En diciembre, seis de estos componentes registraron variaciones positivas y los seis restantes mostraron retrocesos.
Entre los componentes con subas mensuales, se destacó el avance de labores agrícolas, con un incremento del 3,3%. También se observaron aumentos en la molienda de trigo (0,9%) y de cebada (4,2%), junto con una suba del 3,6% en la producción de bioetanol y del 0,6% en la de biodiesel. La faena de porcinos, por su parte, mostró un aumento mensual del 0,3%.
En contraste, la molienda de soja y la de girasol retrocedieron 2,7% respecto de noviembre. También disminuyeron las faenas aviar (-1,6%) y bovina (-1,5%) en el mes. En el frente externo, las exportaciones de los principales complejos agropecuarios descendieron 0,9%, explicadas principalmente por menores ventas del complejo maíz. La producción de leche, en tanto, registró una baja mensual del 0,6%.
La caída del sector lechero en diciembre fue la segunda consecutiva, luego de que la producción hilara 19 meses consecutivos de crecimiento mensual entre abril de 2024 y octubre de 2025. En el año, la producción anual de leche registró un sólido crecimiento de 9,7% y se ubicó 3,5% por encima del promedio de los cinco años previos.
En la comparación interanual, la producción primaria y la exportación crecieron y sostuvieron la expansión del 11,3% en la actividad de las cadenas agropecuarias, pese a la merma del 0,5% en el indicador agroindustrial.
El trigo marcó el ritmo
Al analizar los subíndices, el Iaca – Cultivos mostró en diciembre una suba mensual desestacionalizada del 3,3%, asociada al avance de las labores de la campaña fina.
En trigo, la cosecha se combinó con una mayor superficie sembrada y con una estimación de producción de 27,7 millones de toneladas, según la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario.
En cebada, el avance de recolección alcanzó el 92% y la producción se estima en 5,6 millones de toneladas para la campaña 2025/26.
La agroindustria desacelera
En el subíndice Iaca – Agroindustria, la actividad registró una caída mensual del 1%. Dentro de este componente, la molienda conjunta de cereales y oleaginosas retrocedió 1,2% en términos desestacionalizados, con menores volúmenes de procesamiento de soja y girasol. En faena, el subíndice mostró una retracción del 1,2%, impulsada por la baja en la faena bovina.
Las exportaciones de los complejos agroindustriales retrocedieron 0,9% en diciembre, luego de haber acumulado un crecimiento del 32% en los seis meses previos.
La caída estuvo asociada principalmente a menores exportaciones de maíz, mientras que el complejo soja exportó 3,5 millones de toneladas en el mes.
El complejo trigo alcanzó un volumen récord para un mes de diciembre, en línea con el avance de una cosecha histórica, que posicionó al cereal argentino como uno de los orígenes más competitivos a nivel mundial. El Indec reveló que en diciembre la exportación de trigo fue de 2,9 millones de toneladas, más del doble que el mismo mes de la campaña anterior y que el promedio de los últimos cinco diciembres. Y, en base a datos de Nabsa, se proyectan embarques de trigo para enero por 3,5 millones de toneladas.
Las exportaciones de lácteos superaron las 48.100 toneladas, un récord mensual para el último mes del año.
Alerta clima
Frente a estos números saludables se plantea una alerta hacia el futuro. Es que las lluvias de la última semana volvieron a mostrarse erráticas y un 65% de la región núcleo quedó casi al margen de las precipitaciones. Como consecuencia, casi medio millón de hectáreas sembradas con soja de primera pasaron a condición regular. El maíz temprano ya sufre recortes en las estimaciones de rindes en algunas zonas muy comprometidas, como el sudeste cordobés.
Según la GEA, las temperaturas máximas, que llegarán a entre 35 y 38 grados, y las mínimas elevadas, darán lugar a una ola de calor en la región. A partir del lunes 26 hay probabilidad de lluvias aisladas e intermitentes. De no llover pronto, se empezarán a recortar las estimaciones de rendimiento de la soja de primera ocupación.
Fuente: lacapital.com





