IMPOSITIVAS – Reforma laboral de hecho: cuánto crece el Monotributo frente al empleo en relación de dependencia

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Mientras los sindicatos insisten en mantener reglas de juego que favorecen a cada vez menos trabajadores, el mercado del empleo crece traccionado por el Monotributo y el cuentapropismo, que aumentó 10,2% frente a una caída de 3,8% del empleo asalariado privado, lo que constituye una reforma laboral de hecho.

Un informe de Ecolatina mostró los números del mercado laboral como sigue:

Según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) los puestos de trabajo formales vienen creciendo al 4,6% interanual durante los primeros cinco meses del 2022, y superaron el nivel alcanzado en 2019

Pero esta tendencia es impulsada por dos modalidades: asalariados públicos (2,3%) y cuentapropistas (10,2%): monotributistas, autónomos y monotributistas sociales, frente a una caída en el sector privado de 3,8%.

El crecimiento interanual de empleados públicos fue de casi 3% y, además, no mostró números en rojo durante la pandemia. Tal es así que el crecimiento respecto a 2019 es de 2,3% por encima del crecimiento poblacional.

Cómo es la reforma laboral de hecho en el empleo privado

Si bien los cuentapropistas sí sintieron el impacto de la pandemia, la recuperación vía Monotributo muestra un avance de casi 10,2% considerando también el aumento de la población desde 2019.

Según datos de la Dirección de Operaciones con Instituciones de la Seguridad Social de la AFIP, los monotributistas a julio son 4,6 millones, frente a los 2,36 millones de independientes, sumando Monotributo y autónomos, de enero de 2021.

De los actuales 4,6 millones de monotributistas, sólo la mitad cotiza para la seguridad social, con 2,6 millones.

De todo esto se desprende que, incluso pese a los buenos números del empleo asalariado formal del sector privado durante los últimos meses, que promedia una suba de 3,8% interanual en 2022, la creación de puestos de trabajo en blanco es la que más ha sufrido en los últimos años.

Y, con respecto al avance poblacional, el deterioro es de casi 4% respecto a 2019 en los primeros cinco meses del año.

Las medidas tendientes a proteger el empleo durante los meses de restricciones más severas han ayudado a que este desplome no sea mayor, aunque pagando un costo en términos de ingresos laborales: el salario real del sector privado cayó 1,5% en promedio en 2020.

Empleo formal en construcción, industria y comercio

Hasta el relajamiento de la gran mayoría de las restricciones de la cuarentena a mediados del año pasado, el empleo en Bienes (4,7%) había crecido más que el asociado a los Servicios, que recién en mayo arrojó una variación interanual positiva.

Sin embargo, mientras que en términos de actividad se revirtió esta tendencia, esto no ocurrió en términos del empleo.

Hacia mayo los Bienes experimentaron una suba de 4,7%, contra la expansión de 3,3% de Servicios.

Esta dinámica responde a la Construcción, un sector que estuvo fuertemente afectado por las restricciones a la movilidad y que incrementó 16% su nómina de trabajadores formales. No obstante, si comparamos la dinámica respecto a 2019, el deterioro per-cápita del empleo formal es más pronunciado en los sectores productores de Bienes (caída de 4,5% vs caída de 3,4%).

En cuanto al empleo industrial, crece este año a un ritmo de 3,1%, por debajo del comercio, que lo hace al 3,7%.

Sin embargo, la mejor performance relativa durante todo 2021 de estos sectores los ubica mejor que el promedio a la hora de realizar la comparación con la pre-pandemia: están 1,4% y 2,6% por debajo si tenemos en cuenta el crecimiento de la población.

De este modo, no solamente la economía en general fue traccionada por el entramado industrial y los diversos incentivos al consumo, que también estimulan al comercio, sino que también tuvo un impacto positivo en el empleo formal.

Este análisis del mundo laboral formal refleja ciertos matices que los números agregados esconden: desde 2020, el empleo público y el cuentapropismo han sido los baluartes del crecimiento del empleo.

El empleo informal y la necesidad de una reforma laboral

Si bien el empleo asalariado del sector privado muestra cierto vigor en los últimos meses, una mirada de mediano plazo lo muestra todavía muy por debajo de sus capacidades.

Sin embargo, esto no debería sorprender: la economía se encuentra 0,2% por debajo del nivel per-cápita de 2019 y la incertidumbre actual, desencadenada en la esfera financiera, pero trasladándose a la economía real afectando las decisiones de consumo e inversión, impone un techo al crecimiento del empleo de calidad.

Además, los trabajadores no formales han sufrido el mayor golpe de la pandemia. Esencialmente, las rigideces del mercado laboral favorecen a los trabajadores registrados y hace pagar el costo del ajuste a quienes están fuera del circuito formal y, en general, tienen menos recursos económicos.

Si bien aún no se disponen de datos para el total del país, la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) -que cubre aproximadamente dos tercios de la población con foco en la población urbana- resulta una referencia ineludible.

Una inspección de los últimos datos arroja que este sector fue el más afectado en términos de ingresos, pero al mismo tiempo lideraron la recuperación en términos de empleo.

En este sentido, por la necesidad de no quedar inactivos ante la fuerte aceleración inflacionaria, se reincorporan al mercado laboral bajo esta modalidad.

Con los últimos datos disponibles, se puede observar que con relación al primer trimestre de 2019 subieron 3,2% teniendo en cuenta el crecimiento poblacional, y 6,4% en términos absolutos.

Ecolatina concluyó que en los últimos tres años el empleo asalariado en el sector privado tanto formal como informal migró al cuentapropismo y al sector público.

Pero aclaró que existe un efecto desaliento en la búsqueda de empleo, favorecido por la debilidad del sector privado para crear empleo, teniendo en cuenta que queda escaso margen para que el empleo público y cuentapropista se mantenga en aumento.

Fuente: iprofesional.com