ECONOMÍA – Inflación en baja, pero con una fuerte caída de la actividad: los números que deja abril

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Por ahora, la desinflación no ayuda a un repunte económico. Qué dicen los últimos datos. y por qué crecen las expectativas para mayo.

Desde distintos sectores pintan un panorama similar: a medida que pasan las semanas, la actividad económica parece resentirse. Se nota en las concesionarias de automóviles y en las cadenas de electrodomésticos. Lo mismo que en grandes corralones de materiales para la construcción y en los shoppings. También en la producción de alimentos y, sobre todo, de bebidas.

La malaria queda en evidencia de forma transversal. Afecta a distintos sectores y en algunos casos, como el textil y la indumentaria, impacta tanto en la industria como en los comercios.

La inflación cae, pero también la actividad: el mercado, en alerta

Los últimos datos del consumo son elocuentes: las ventas de yogures y postres lácteos cayeron a la mitad, según el Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA). Desde el nicho de la indumentaria, las ventas de este mes cerrarán con una contracción del 38%, dice Claudio Drescher, titular de la cámara.

Los restaurantes y comercios de barrio pueden dar cuenta del achicamiento.

Las concesionarias de autos y motos tienen muy poco trabajo, y algunas terminales automotrices, como General Motors, acaba de paralizar su planta durante una semana entera.

La fuerte caída de la actividad, en un contexto de calma cambiaria, está impactando en los precios.

Son varios los rubros que temen que la recesión se extienda, pese a que bajan los precios.

De acuerdo a los últimos registros de las consultoras privadas, la inflación de los alimentos será la mitad que en febrero y marzo, alrededor del 5%.

Y para el inicio de mayo, las empresas líderes prevén pocos movimientos. Salvo en el caso de los lácteos y de la yerba, el resto tendría precios similares a los de este abril que termina.

La economía, en caída libre

A última hora del viernes, la consultora Orlando Ferreres informó a sus clientes que la actividad económica se desplomó 9,7% en marzo respecto del mismo mes del año pasado.

Un derrape parecido al que tuvo la economía pandémica del año 2020.

En este contexto, desde distintos sectores -industriales y de servicios- ya están atentos a las respuestas que dé la economía en las próximas semanas: si, como cree el Gobierno, puede darse un rebote rápido. O si, por el contrario, la dinámica se estanca en un nivel muy bajo.

De eso dependen las próximas decisiones empresariales. Desde diversas fuentes industriales, directores de empresas grandes y pymes admitieron a iProfesional que la llegada del invierno puede ser clave para el mercado laboral.

Según la consultora Orlando Ferreres, la actividad cayó casi 10% en marzo respecto del mismo mes de 2023.

“¿Cuánto tiempo puede esperar un empresario, por más que venga de tener buenas ganancias en el pasado? Si no tiene referencia de un rápido despegue, no hay demasiadas chances de darle mucho más tiempo a esta situación, que es muy mala”, analiza el gerente comercial de una compañía líder.

¿Y el cepo, para cuándo?

Por ahora, el Gobierno demora el levantamiento del cepo cambiario. Apuesta a que el proceso de desinflación sea tan poderoso que ayude a mejorar los ingresos de la población, en términos relativos.

Esa apuesta, sin embargo, corre con riesgos e incertidumbre. El último reporte de la consultora 1816 da cuenta de eso: “La futura unificación cambiaria y la eventual recuperación del consumo son fenómenos que podrían dificultar (o al menos ralentizar) la incipiente desinflación”, escribieron los economistas de la consultora.

¿Hasta qué momento Milei y Caputo demorarán la decisión?

El Presidente ya dijo que necesita más reservas en el BCRA para dar ese paso. El problema es que el financiamiento sigue sin aparecer, y los dólares que entran no alcanzan para asegurar la reactivación.

La apuesta única de bajar la inflación puede ser útil ahora, después de la aceleración de la primera parte del año. Sin embargo, ningún economista profesional augura que esa tendencia servirá para sacar a la economía del pozo.

Mientras tanto, una de las claves será saber si la economía ya tocó piso. Si al menos dejó de caer. Un dato que no aparecía hasta hace algunas semanas.

Pese a los reclamos por la recesión, el Presidente mantiene su objetivo de bajar la inflación y acumular reservas.

Según Ferreres, la actividad económica cayó 1,3% en marzo versus febrero.

“Pocas veces vi algo tan abrupto, una caída tan fuerte en tan poco tiempo. Muchas compañías del sector textil y de la indumentaria están analizando el tema laboral. Creo que veremos más despidos pronto”, dice Claudio Drescher, titular de la Cámara de la Indumentaria.

Ahí están las tensiones que se vienen: la respuesta al mercado laboral en medio de la recesión. ¿Ayudará la desinflación a mejorar las expectativas?

Fuente: iprofesional