La actividad económica se recuperó con creces en marzo y revirtió las caídas que había arrojado en el primer bimestre del año. Aun así, la economía sigue mostrando la disparidad sectorial, que se traslada a la disparidad regional y se refleja en los malos datos de empleo.
Este jueves el INDEC informó que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) trepó 3,5% mensual en el tercer mes del año, luego de haber caído 2,7% en febrero y 0,2% en enero. De este modo, en el acumulado del primer trimestre, el EMAE fue 1,7% superior al del mismo período del año pasado.
Asimismo, respecto del trimestre previo, la economía avanzó 0,3%. Desde la consultora Equilibra resaltaron que dicha mejora fue “liderada por las actividades primarias, que crecieron 6,2%”, mientras que las no primarias (excluyendo impuestos neto de subsidios) mejoraron 0,2%, aunque continúan en niveles similares a los de principios de 2025.
Las dos economías de la era Milei: su impacto en el empleo y en las provincias
Esta dinámica refleja la heterogeneidad sectorial que viene reflejando la economía por la política económica del Gobierno, con la energía, la minería, el agro y la intermediación financiera entre las actividades ganadoras, y la industria, el comercio y la construcción resaltando entre las perdedoras.
Esto genera un problema en términos de empleo, ya que los sectores que traccionan la economía lejos están de compensar la gran cantidad de puestos de trabajo perdidos en los rubros golpeados e incluso también sufren bajas en sus nóminas, como los casos del sector energético (fundamentalmente por la destrucción de empleos en el segmento de producción convencional) y de los bancos (por una cuestión estructural del sector).
Asimismo, un reciente informe de Equilibra remarcó que, respecto de 2022, solo nueve de los 24 distritos mostraron una mayor actividad en 2025, aunque solo en Neuquén la suba fue considerable. En cuanto al empleo, apenas Neuquén, Río Negro y Mendoza lograron incrementar su masa laboral, siendo la de esta última provincia casi insignificante.
Actividad económica: pese al rebote, abril no dio señales alentadoras y el PBI per cápita sigue lejos del récord
En términos interanuales, el indicador avanzó 5,5%. El mayor impulso provino del agro, que creció 17,9% respecto del mismo mes del año pasado.
Detrás, en orden de relevancia, le siguieron la industria manufacturera (+4,6%), que había tenido un muy mal marzo de 2025, el sector de petróleo y minería (+16,3%) y el de transporte y comunicaciones (+4,7%). Solo el rubro de administración pública mostró una variación negativa.
Gabriel Caamaño, director de la consultora Outlier, subrayó que la mayor cantidad de días hábiles que hubo en el mes en cuestión, respecto de un año atrás (porque en 2026 los feriados de carnaval cayeron en febrero), pueden haber influido en la mejora anual, pero no así en la comparación desestacionalizada.
De cara a abril, advirtió que “los indicadores primarios dieron todos flojos, aunque el agro debería seguir traccionando a favor”. “El serrucho debería continuar, pero no con la intensidad de febrero y marzo”, acotó.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que “el EMAE desestacionalizado se ubicó en un nuevo máximo histórico”. Sin embargo, cuando se evalúa el indicador en términos per cápita, está todavía por debajo de los niveles que se veían hasta 2018.







