PROVINCIALES – Cómo se prepara la industria, el agro y la Provincia para el periodo crítico de consumo energético

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Los industriales, las empresas de energía y el Estado provincial trabajan en un plan de contingencia para los picos de demanda. Preocupa el aumento del valor de los insumos energéticos por la guerra en Ucrania

Mayo-septiembre es históricamente el período de mayor demanda energética en Santa Fe, pero este año, por la disparada de los precios internacionales por la guerra y el déficit de divisas que restringe la importación, se volvió mucho más complicada la administración del frente energético.

El acuerdo que el gobierno nacional hizo con Bolivia, que asegura el ingreso de 14 millones de metros cúbicos diarios, despeja bastante el horizonte, al punto de que ya no se da por seguro que haya que acudir a la interrupción de suministro en el caso de los grandes consumidores industriales. Sin embargo nadie canta victoria ni mucho menos.

Mariano Ferrazini, responsable de la comisión de energía de la Federación de Industriales de Santa Fe, explicó a AIRE que no esperan cortes en lo que resta de abril y tuvo una mirada positiva sobre el acuerdo de provisión con Bolivia. “Junto con Enerfe, Litoral Gas, la EPE y el Ministerio de Producción estamos trabajando en un plan de contingencia porque evidentemente estamos a las puertas de un periodo de pico de demanda que va a ser muy dinámico, donde seguramente haya tensiones”.

Una mirada similar tiene Juan D’Angelosante, titular de Enerfe. “Seguimos la situación muy de cerca con los industriales y la EPE, mes a mes, para poder producir alertas tempranas y no tener que salir corriendo a último momento. Vamos viendo la evolución de variables, como la presión de los gasoductos, las temperaturas y el consumo en general porque estamos en una etapa de buena actividad económica y con la industria produciendo fuerte. Por ejemplo las empresas que tienen energías alternativas, que puedan prever con tiempo y organizarse. O aquellas que tienen previstas paradas técnicas en la primavera que puedan adelantarlas al momento de mayor demanda para aliviar el consumo”.

“Energía siempre faltó y más cuando la industria está en plena expansión como en este momento. Creemos que lo mejor es trabajar razonablemente entre todos los actores. El acuerdo con Bolivia suma millones de metros cúbicos de gas para que no haya cortes pero a la vez estar preparados para la posibilidad de restricciones no es descabellado. Después, si no necesitás ejecutar ese plan, mejor”, sostiene el directivo de la empresa de energía provincial.

Combustible líquido, reservas ilíquidas

El aprovisionamiento de gasoil es otro frente muy ajustado. El impacto de la guerra en los precios internacionales influyó, pero hay otros condimentos, como el hecho de que en la época de mayor demanda hay dos plantas de refinamiento paradas por mantenimiento, algo que generó suspicacias de todo tipo.

Aun así hay refinadoras con capacidad ociosa, pero el problema está en la exportación. Las productoras de petróleo venden al exterior a un precio por encima de los 100 dólares el barril mientras que las refinadoras pretenden adquirir el crudo a precios de mercado interno para no perder. El precio de surtidor minorista equivale a un barril de 60 dólares aproximadamente. En el mercado mayorista (industria, agro, aviación), que se vende a otros valores, la brecha es es más corta. Así las cosas, las petroleras se resisten a ceder exportación por ese desfase que se generó entre el precio interno y el internacional.

Las tensiones que se vivieron durante marzo, con dificultades serias de abastecimiento en el pico de la cosecha gruesa, parecen haber aflojado. “El gobierno resolvió que YPF jugara fuerte en el mercado con compras grandes en el exterior, eso es positivo”, valoró el industrial Ferrazzini, en referencia a la decisión de que la estatal adquiera 250 millones de litros en el exterior. Incluso cederá gasoil a competidoras para asegurar abastecimiento.

Jorge Petetta, titular de Agricultores Federados Argentinos, ve hacia delante un escenario más descomprimido que el que pasaron en marzo. “Gran parte de la cosecha ya transcurrió, pero hubo momentos muy complicados. En nuestro caso fuimos tratando de salir del paso como se podía. Al momento de entregarnos el combustible nos respetaban el cupo del año pasado, lo cual era un problema, primero porque hemos crecido en cantidad de productores, segundo que el año pasado todavía fue un año de menos consumo por la pandemia. Es decir, nos estaban midiendo en relación a un año de menor consumo. Por eso empezamos a barajar alternativas con otras petroleras. Finalmente la pasamos (la crisis) tratando de mantener un precio razonable. Dijimos, bueno, tratemos de salir derecho pero de cumplir con los asociados”, explicó. La cooperativa AFA tiene 15 mil asociados en todo el país y su acuerdo de provisión es con la refinadora Raizen, licenciataria de la marca Shell.

Hace una semana el gobierno nacional conformó una mesa entre funcionarios, YPF y representantes del sector agrario para monitorear de cerca la evolución del mercado del gasoil y despejar el fantasma del faltante. La preocupación oficial es evitar que el campo salga a stockearse por anticipado y por “las dudas”, lo que profundizaría el problema. El anuncio de que YPF importará 250 millones de litros tiene que ver con dar previsibilidad y administrar las expectativas del mercado.

AFA fue una de las entidades que se sentó a esa mesa en la Casa Rosada. Jorge Petetta cree que las tensiones serán menores entre mayo y junio, periodo en el que habrá otro pico de consumo por la siembra de trigo y pasturas. De todos modos aclaró que el gobierno se comprometió a volver a convocarlos para seguir la evolución de cerca.

El biodiésel

A pesar de las dificultades para abastecer el mercado, las petroleras resisten con uñas y dientes un incremento del corte de gasoil con biodiésel. Hoy está en el orden del 3% por cada litro.

En tanto, los productores de bio en base a aceite de soja esperan respuesta de la Secretaría de Energía al ofrecimiento de un millón de toneladas extra de biodiésel para reemplazar gasoil importado.

Si bien el precio de la soja suponía un problema para los costos finales en surtidor, con el despegue de los precios del barril de crudo, el biodiésel se puso en sintonía. Más aún en una Argentina desesperada por atesorar y administrar divisas: el biodiésel es industria local y se paga en pesos.

Desde Enerfe, Juan D’Angelosante fijó la postura oficial: “Nosotros vamos a defender nuestra industria (Santa Fe produce el 80% del biodiesel del país), más ahora que el biodiésel puede competir razonablemente con el gasoil importado”.

Fuentes de la industria del biodiésel esperan que “en algún momento Nación tome una decisión” pero recalcaron que “las petroleras están muy reticentes, justamente para no sentar el precedente de que el bio salva el déficit petrolero que hay en Argentina. Esa es la barrera que hay que terminar de romper pero todavía no se rompe”.

Desde Fisfe, Ferrazzini cree que uno de los temas clave que plantea la actual coyuntura energética “es cuáles son las alternativas. Y una es el biodiésel, ya hay dos proyectos (de ley) en ese sentido para incrementar el corte y que las grandes exportadoras puedan vender en el mercado interno en determinadas condiciones, tiene que ser parte de la matriz energética”.

Fuente: aire de santa fe