Home Blog Page 23

ECONOMÍA – El dato que preocupa sobre la caída del sueldo y el consumo del argentino

0

Cómo siente la economía una persona común? Mientras los indicadores oficiales miden variables agregadas, hay una pregunta que pocas veces aparece en los informes técnicos: ¿cómo vive la economía una persona de carne y hueso? ¿Le alcanza el sueldo a un “argentino de a pie”? ¿Resignó algo este mes? ¿Siente que en los próximos meses va a estar mejor o peor?

El Índice del Argentino de a Pie elaborado por la consultora Focus Market nace para responder exactamente eso. No reemplaza al IPC ni al PBI: los complementa con algo que los datos duros solos no capturan: la percepción y la experiencia cotidiana de la economía.

image placeholderEl resultado es un score de 0 a 100, con tres zonas de interpretación y distintas subescalas.

image placeholder
El índice de este período arroja 61,8 puntos, ubicándose en la zona de Tensión Contenida (60-70). Esto significa que la economía del hogar promedio no está en colapso, pero tampoco en calma: hay presión sostenida sobre el bolsillo, con señales mixtas según el pilar que se mire.

image placeholder
Pilar 1: qué está pasando con el ingreso real

El primer pilar pregunta lo más básico: ¿alcanzó? No en términos abstractos, sino en la experiencia concreta de cada hogar al cierre del mes. Los resultados muestran una fotografía polarizada. Más de un tercio de los hogares no solo cubrió sus gastos sino que logró ahorrar algo, una señal de estabilidad relativa que no debería pasarse por alto. Pero en el otro extremo, casi uno de cada tres declara que no llegó a fin de mes.

Entre ambos extremos, el grupo del medio —los que “llegaron justo”— es llamativamente pequeño. Esa polarización es, en sí misma, un diagnóstico: no estamos ante una crisis que afecta a todos por igual, sino ante una economía que funciona de manera muy distinta según el punto de partida de cada hogar.

Un trabajador registrado con antigüedad, pareja con doble ingreso y sin deudas vive una realidad completamente diferente a la de un trabajador informal, monoparental o con cargas de crédito. El índice los promedia en 60 puntos, pero detrás de ese número conviven situaciones que poco tienen en común.

image placeholderPilar 2: cómo viene el costo de vida

Este pilar usa datos duros: compara la variación de la Canasta Básica Total (INDEC) con la del salario formal (RIPTE) entre diciembre de 2025 y enero de 2026.

image placeholderLa canasta subió casi cuatro puntos más que el salario. Esa brecha negativa de 3,16% se traduce en un score de 68,4, lo que muestra que el costo de vida le está ganando al ingreso.

Pilar 3: cuánto es el consumo posible

Este pilar es, probablemente, el más revelador de los cuatro. No mide lo que cuesta la vida ni lo que gana el trabajador: mide lo que efectivamente dejó de comprarse. Y en esa pregunta —¿a qué renunció este mes?— aparece la dimensión más humana y más cruda del ajuste.

Los datos muestran que el ajuste del consumo privado no es homogéneo ni simultáneo. Tiene capas.

La primera capa, la más extendida, es el recorte del consumo discrecional: salidas, entretenimiento, vacaciones, ese gasto que uno puede postergar sin consecuencias inmediatas. La mayoría de los hogares ya pasó por ahí. La segunda capa implica resignar bienes durables y semi-durables: ropa, calzado, electrodomésticos, arreglos del hogar. También muy extendida. La tercera capa —la que más debería preocupar— es el recorte de alimentos. Y ahí el índice encuentra su dato más duro: el 14% de los encuestados declaró haber reducido la cantidad o calidad de lo que come.

Ese 14% no es un número abstracto. Significa que uno de cada siete hogares relevados ya no está ajustando por el lado del lujo ni del confort: está ajustando por lo básico. Es el indicador más directo de vulnerabilidad real que arroja esta edición del índice, y el que más interpela a cualquier lectura optimista del período.

El score de 55,9 en este pilar —el más bajo de los cuatro— refleja exactamente eso: que el margen de ajuste “sin daño” se está agotando para una porción significativa de la población.

image placeholderPilar 4: cuáles son las expectativas económicas

El cuarto pilar mide algo distinto a los anteriores: no lo que pasó, sino lo que se espera. Y aquí el índice encuentra su nota más sorprendente —y también la más difícil de interpretar.

Casi la mitad de los encuestados (46,9%) espera que su situación económica mejore en los próximos tres meses. Es el resultado más alto del índice, y contrasta fuertemente con los datos duros que muestran los pilares anteriores. ¿Cómo se explica ese optimismo en medio de salarios que pierden contra la inflación y un consumo que ya recortó hasta alimentos?

Hay al menos dos lecturas posibles. La primera es psicológica: después de un período prolongado de deterioro, la expectativa de mejora puede ser más una necesidad que una proyección racional. Los hogares que aguantaron hasta acá tienden a apostar a que lo peor ya pasó, aunque los números no lo confirmen todavía. La segunda lectura es más estructural: parte de los encuestados puede estar anticipando mejoras concretas —una paritaria próxima, un trabajo nuevo, una deuda que se termina de pagar— que el índice no captura pero que existen en el horizonte real de cada familia.

Lo que sí queda claro es la tensión entre ese optimismo y los datos del período: el salario formal creció apenas 0,78% mientras la inflación fue tres veces mayor. Por ahora, la expectativa de mejora flota sobre evidencia que apunta en sentido contrario. Si en la próxima edición del índice esa brecha empieza a cerrarse —salarios acelerando, inflación desacelerando—, el optimismo habrá sido una señal adelantada valiosa. Si no, habrá sido, simplemente, esperanza.

El 26% que anticipa deterioro, en tanto, merece también su lectura: no es una minoría marginal. Es uno de cada cuatro hogares que ya no proyecta recuperación en el corto plazo —y eso, en cualquier contexto, es una señal que no conviene minimizar.

image placeholderCuando los datos oficiales hablan con la percepción

Los pilares del índice capturan cómo siente la economía el argentino de a pie. Los cruces analíticos hacen otra cosa: toman esa percepción y la ponen a dialogar con los datos oficiales disponibles. El resultado no siempre coincide —y esa tensión, cuando aparece, es en sí misma información valiosa.

El primer cruce es el más directo: ¿cuánto le sobra, en términos concretos, a una familia que vive del salario formal promedio?

Con el RIPTE de enero de 2026 en $1.646.344 y una Canasta Básica Total para un hogar tipo de cuatro personas —equivalente a 3,09 adultos según la metodología del INDEC— en $1.397.672, la diferencia es de $248.673. En términos relativos, ese margen representa apenas un 17,8% sobre el umbral de pobreza.

Para dimensionarlo: hablamos de un colchón de menos de $250.000 para cubrir cualquier imprevisto, deuda, gasto en salud, o simplemente una semana con más gastos que lo habitual. En un contexto de inflación mensual que todavía no baja del 2%, ese margen se licúa rápido.

Pero hay algo más que el número no dice explícitamente y que vale la pena subrayar: el RIPTE mide el salario promedio de los trabajadores registrados, es decir, el segmento más protegido del mercado laboral. Si ese trabajador llega al umbral de pobreza con apenas un 17,8% de margen, la pregunta que sigue es inevitable: ¿cómo llegan los que están por fuera del registro formal? La respuesta, en muchos casos, es que no llegan.

Esto ilumina de manera directa uno de los datos más llamativos de la encuesta: el 31,6% de los hogares relevados declara que no le alcanzó a fin de mes.

image placeholder

La brecha entre optimismo y realidad

El segundo cruce es, quizás, el más incómodo del índice. El pilar de expectativas fue el más alto: 46,9% de los encuestados espera mejorar en los próximos tres meses. Es una señal que merece respeto —la expectativa colectiva tiene peso propio y no debería descartarse como mera ilusión. Pero cuando se la pone junto a los datos del período, aparece una brecha difícil de ignorar.

Entre diciembre de 2025 y enero de 2026, el salario formal creció 0,78%. La inflación del mismo período fue de 2,37% —casi tres veces más. En términos reales, el poder adquisitivo del trabajador registrado retrocedió alrededor de 1,6 puntos en un solo mes.

La pregunta que ese cruce plantea no es si el optimismo es válido o no —puede serlo perfectamente, si las condiciones cambian en los meses que vienen. La pregunta es sobre qué se apoya ese optimismo hoy. Los datos del período no ofrecen aún ningún punto de inflexión visible: ni una aceleración salarial, ni una desaceleración sostenida de la inflación, ni una mejora en el empleo informal que pudiera explicar ese salto en las expectativas.

image placeholderLa fractura territorial que el promedio nacional esconde

El tercer cruce es el que más interpela al índice como herramienta nacional. Porque un número como 61,8 puntos tiene sentido como promedio —pero un promedio puede esconder realidades tan distintas que terminan siendo incomparables.

La mediana del ingreso per cápita familiar por provincia, tomada de la EPH del tercer trimestre de 2025, revela una fractura que los agregados nacionales suavizan pero no resuelven. A nivel nacional, ese ingreso per cápita está prácticamente empatado con el costo de vida de un adulto equivalente según la canasta del INDEC. Dicho de otro modo: el ingreso promedio de una persona apenas cubre lo que cuesta no ser pobre —sin margen, sin ahorro, sin imprevisto posible.

Pero ese promedio nacional esconde, en realidad, dos países.

En un extremo están la Ciudad de Buenos Aires y Neuquén, donde el ingreso per cápita supera holgadamente la canasta individual y permite, al menos en teoría, cierta acumulación o cobertura de gastos adicionales. Son las jurisdicciones donde el índice de 61,8 podría incluso subestimar una realidad algo mejor para el hogar promedio.

En el otro extremo está el interior profundo: Chaco, Formosa, La Rioja, Santiago del Estero. En esas provincias, la mediana del ingreso per cápita no llega al 65% del costo de la canasta individual. No es que el margen sea estrecho —es que directamente no existe. Los hogares de esas regiones no están cerca del umbral de pobreza: están por debajo, o bordeándolo de manera estructural, con independencia de los ciclos económicos nacionales.

Lo que esto significa para la lectura del índice es importante: el 61,8 nacional es, para buena parte del país, un techo optimista. Cuando el índice dice “tensión contenida”, describe razonablemente bien la situación de un hogar en el Gran Buenos Aires o en Córdoba capital. Pero para un hogar en Resistencia o en La Quiaca, esa categoría no refleja su experiencia —refleja la de otro país que comparte moneda y bandera, pero poco más.

Lectura final del índice que le faltaba a la gente

El número resume bien lo que los datos, por separado, solo insinúan: la economía del argentino de a pie no está en caída libre, pero tampoco respira con comodidad. Es un equilibrio que se sostiene con esfuerzo —y que, para millones de hogares fuera de las grandes ciudades, ni siquiera llega a ese punto.

Tres tensiones definen este período:

  • Los salarios corren de atrás. La canasta subió 3,94% mientras el salario formal creció apenas 0,78%. La pérdida real ronda el 2,1%. No es una crisis abrupta, pero es un goteo constante que erosiona el poder de compra mes a mes
  • El consumo ya ajustó, y lo hizo por capas. Primero se resignaron salidas y gustos. Luego, ropa y electrodomésticos. Y en un 14% de los casos, ya se llegó a recortar alimentos. Esa secuencia habla de un ajuste que avanzó más de lo que el número agregado sugiere
  • El optimismo existe, pero flota sobre datos adversos. Que casi la mitad de los encuestados espera mejorar en los próximos tres meses es una señal genuina —no hay que subestimarla. Pero por ahora es una expectativa sin anclaje en la evolución salarial real. La próxima edición del índice dirá si esa apuesta empieza a tener sustento

Fuente: iprofesional.com

ECONOMÍA – La canasta básica se desaceleró al 2,6% en marzo, a contramano de la inflación general

0

El costo de las canastas aumentó menos que el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Según INDEC, una familia necesitó $1.434.463,81 para no caer en la pobreza.

El costo de las canastas básicas se desaceleró en marzo, a contramano del avance que registró la inflación general durante el mismo mes. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide la línea de indigencia, tuvo su menor suba en siete meses, mientras que la variación de la Canasta Básica Total (CBT), utilizada como umbral de pobreza, fue la más acotada en seis meses.

Este martes el INDEC informó que la CBA subió 2,2%. De este modo, una familia compuesta por una pareja de adultos y dos hijos pequeños necesitó un ingreso mínimo de $658.010,93 para no ser considerada indigente.

Asimismo, la CBT trepó 2,6%, por lo cual una familia “tipo” requirió $1.434.463,81 para no caer en la pobreza.

Vale recordar que para la construcción de la canasta alimentaria el INDEC combina las necesidades nutritivas imprescindibles para la subsistencia de una persona con los hábitos de consumo de la población a partir de la información provista por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo).

Para determinar la CBT, se amplía la CBA utilizando un coeficiente que mide la relación entre los gastos alimentarios y los gastos totales observados en la población de referencia.

La inflación general se aceleró, impulsada por subas en precios regulados

Esta dinámica de las canastas básicas se dio pese a que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC se aceleró desde el 2,9% al 3,4% en el tercer mes del año, la cifra más alta justamente desde el mismo mes de 2025. Este salto fue explicado fundamentalmente por los aumentos en precios regulados, como las tarifas de los servicios públicos, el transporte público y las cuotas de los colegios privados, en el marco del inicio de clases.

La división de alimentos y bebidas, la de mayor incidencia en el IPC, trepó 3,4%, contra el 3,3% del mes previo. Aquí fueron los ajustes en carnes los que explicaron el grueso del movimiento de precios.

Con estos números, la inflación general del primer trimestre fue del 9,4%. En el mismo período, la CBT subió 9,6%, mientras que la CBA avanzó 11,6%.

Fuente: ambito.com

ECONOMÍA – La inflación de marzo fue del 3,4% y llegó al 9,4% en el primer trimestre del año

0

El Instituto Nacional de Estadística y Censos dio a conocer el Índice de Precios al Consumidor correspondiente al tercer mes del 2026. Fue el registro más alto en un año. Milei reconoció que “el dato es malo”, pero que “decrecerá” en el corto plazo.

La inflación de marzo en la Argentina fue del 3,4%, de acuerdo a los datos informados este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Fue el tercer dato de 2026 del Índice de Precios al Consumidor (IPC). De esta manera, el registro anual acumula un total de 9,4% en el primer trimestre del año, consumiendo casi la totalidad de los contemplado en la Ley de Presupuesto (10,1%).

En el antecedente inmediato, la inflación de enero y febrero había dado 2,9%, con el agregado institucional por la renuncia de Marco Lavagna por la suspensión de la nueva medición, con la continuidad de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) de 2004/05, ahora bajo la conducción de Pedro Lines.

Fue el primer mes por encima del umbral de los 3 puntos, tras el dato de marzo del año pasado, cuando había marcado 3,7%. Además, marcó el séptimo mes consecutivo por encima del 2% mensual, en una secuencia que viene en ascenso desde el piso alcanzado en mayo de 2025 (1,5%) que luego trepó en el segundo semestre: 1,9% en julio y agosto; 2,1% en septiembre; 2,3% en octubre; 2,5% en noviembre; 2,8% en diciembre; y 2,9% en enero y febrero.

En la comparación interanual, el IPC de marzo fue del 32,6%, registrando un rebote tras las bajas que se fueron dando por arrastre a mediados del año pasado. En mayo había sido del 43,5%, en junio 39,4%, julio 36,6%, agosto 33,6%, 31,8% en septiembre, 31,3% en octubre, 31,4% en noviembre; 31,5% en diciembre; enero en 32,4% y febrero en 33,1%.

Argumentos del gobierno

El presidente Javier Milei reconoció que “el dato es malo”. Una vez publicado el registro, señaló en un mensaje de X: “El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna”. A su vez, indicó que hay “elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación retorne a su sendero decreciente”.

En tanto, el ministro de Economía, Luis Caputo, ofreció una explicación del alto número: “En el mes se registró un impacto significativo de la guerra en Medio Oriente, en línea con los efectos registrados en otros países”. Asimismo, resaltó que “la economía continúa atravesando un proceso de corrección de precios relativos, lo que se verificó principalmente en los precios de los servicios regulados y en Carnes y Derivados”.

Luego, el Jefe de Hacienda reiteró el argumento oficial de que la inflación es un fenómeno monetario y que “a medida que el impacto rezagado del desplome pre electoral en la demanda de dinero el año pasado vaya perdiendo fuerza, el orden fiscal y monetario permitirán que la inflación continúe su convergencia hacia niveles internacionales”.

Composición

En el informe, el Instituto Nacional de Estadística y Censos desmenuzó las mediciones por categorías, donde lideraron el incremento, seguidos de los precios Regulados (5,1%) seguidos por el IPC núcleo (3,1%) los precios Estacionales tuvieron un crecimiento del 1%.

En la segmentación por rubros, la división con mayor aumento en el mes fue Educación que subió 12,1%, impulsada principalmente por el inicio de clases. Sobre este capítulo, Caputo sostuvo que fue “la más baja de los últimos 8 años para el mes de marzo”.asdVariaciones mensuales del nivel general del IPC por divisiones.

La segunda división con mayor aumento fue Transporte (4,1%) debido al incremento en los combustibles, el costo del transporte público y de los pasajes aéreos, a los que el Ministro de Economía adjudicó “impactos directos de la situación internacional”.

Detrás estuvo Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles con un incremento del 3,7%. En tanto que Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron 3,4%, impulsados sobre todo por nuevas subas en carnes, en línea con la media nacional.asd

Las dos divisiones que registraron las menores variaciones en marzo de 2026 fueron Bienes y servicios varios (1,7%) y Equipamiento y mantenimiento del hogar (1,3%).

Además, el organismo detalló las variaciones mensuales dividido por regiones de la Argentina. El Noreste fue la región con mayor suba mensual (4,1%) y Patagonia, la de menor (2,5%). La división con mayor incidencia en la variación mensual regional fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, principalmente por la suba de las Carnes y derivados (6,9% en GBA).

Fuente: ellitoral.com

NACIONALES – El Gobierno reglamentó el RIMI: cómo se computa el monto mínimo de inversión

0

El Gobierno nacional reglamentó la implementación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI). La nueva reglamentación quedó establecida mediante el decreto 242/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial.

A través de la flamante norma se establecieron condiciones específicas para fomentar la inversión en sectores clave, abriendo oportunidades tanto para empresas locales como extranjeras durante los próximos dos años.

El objetivo central del RIMI es estimular las inversiones de mediana escala para potenciar la competitividad, el desarrollo económico y la creación de empleo en el país. Según lo establecido en el decreto 242/2026, el régimen se orienta a fortalecer las cadenas de valor, incrementar las exportaciones y consolidar el crecimiento sostenible de los sectores productivos argentinos.

La norma publicada en el Boletín Oficial, establece los requisitos, plazos y beneficios fiscales para micro, pequeñas y medianas empresas que realicen inversiones productivas en el país.

Sujetos Beneficiarios

Pueden adherirse las empresas que califiquen como Micro, Pequeñas o Medianas Empresas (hasta la categoría de Mediana Empresa Tramo 2 inclusive) por las inversiones productivas que realicen en el país durante los dos primeros años de vigencia del régimen.

Inversiones Comprendidas

Concepto: Se consideran inversiones productivas la adquisición, fabricación o importación de bienes muebles nuevos (excepto automóviles) y la realización de obras destinadas a actividades productivas.

Exclusiones: No se incluyen activos financieros, de portfolio ni bienes de cambio.

Montos Mínimos de Inversión (en dólares):

  • Microempresas: USD 150.000.
  • Pequeñas empresas: USD 600.000.
  • Medianas Tramo 1: USD 3.500.000.
  • Medianas Tramo 2: USD 9.000.000.

Inversiones sin monto mínimo: Equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética, mallas antigranizo y bienes semovientes (ganado) son promocionables independientemente del monto invertido.

Beneficios Fiscales

Amortización Acelerada en Ganancias: Los beneficiarios pueden optar por amortizar sus inversiones en plazos reducidos:

  • Bienes muebles: En dos cuotas anuales iguales.
  • Obras: Reduciendo su vida útil al 60% de la estimada.
  • Equipos de riego, eficiencia energética, ganado y mallas antigranizo: En una sola cuota.

Devolución de IVA: Los créditos fiscales generados por las inversiones productivas podrán ser devueltos transcurridos tres períodos fiscales mensuales desde su cómputo.

Exclusiones y Caducidad

Sujetos excluidos: Personas condenadas por delitos tributarios o aduaneros, declarados en quiebra o que tengan deudas fiscales firmes e impagas.

Incompatibilidad: No pueden acceder al RIMI quienes ya utilicen los beneficios del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) por las mismas inversiones.

Permanencia: Los bienes deben permanecer en el patrimonio de la empresa por al menos dos años desde su afectación, salvo en casos de reemplazo por un bien de igual o mayor valor o destrucción por fuerza mayor.

El incumplimiento de las condiciones o la revocación del beneficio obligará a la empresa a restituir los créditos fiscales devueltos y el impuesto a las ganancias no ingresado, con más intereses y multas.

Reglamentación del RIMI: cómo se computa el monto mínimo de inversión

La iniciativa prevé beneficios fiscales para quienes, cumpliendo ciertos requisitos, concreten inversiones productivas en bienes de capital, tecnología, infraestructura y eficiencia energética. Los sujetos alcanzados por el régimen deberán acreditar su condición de micro, pequeña o mediana empresa —hasta Tramo 2— o bien ser entidades sin fines de lucro debidamente registradas ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).

Para acceder a los beneficios del RIMI, los interesados deben contar, al inicio del ejercicio fiscal en que se efectivice la primera inversión, con el certificado que acredite su condición de Micro, Pequeña o Mediana Empresa, de acuerdo con lo previsto por la normativa vigente y sus futuras actualizaciones. También podrán ser beneficiarias las entidades sin fines de lucro que cumplan los parámetros fijados y estén registradas ante la ARCA, bajo formas jurídicas reconocidas y sujetas a las disposiciones regulatorias correspondientes.

La reglamentación establece que las inversiones alcanzadas deberán ser nuevas, excluyendo automóviles, y clasificadas como Bienes de Capital (BK) o Bienes de Informática y Telecomunicaciones (BIT) según la normativa aplicable. Además, incluye inversiones en sistemas de riego agrícola, mallas antigranizo y bienes semovientes amortizables —animales de genética superior destinados a actividades productivas—, así como aquellas obras que resulten afectadas directamente a la actividad de los sujetos beneficiarios.

En el caso de obras, sólo se considerarán aquellas que, al momento de entrada en vigencia de la ley, tengan un grado de avance menor al 30 por ciento del monto total de inversión, según el método de acreditación que fije la reglamentación operativa.

El régimen define como inversiones productivas a los bienes muebles amortizables que sean nuevos y estén destinados a la producción nacional. Se incluyen también sistemas y equipos de riego para optimizar el uso del agua en el sector agropecuario, mallas antigranizo para protección de cultivos y animales de alta genética para reproducción, siempre que sean registrados y destinados a la producción.

Las inversiones en bienes de alta eficiencia energética también están contempladas: se consideran aquellas que permitan la generación, almacenamiento y transporte de energía eléctrica a partir de fuentes renovables, así como las que optimicen, recuperen o reduzcan el consumo energético en las unidades de producción. Para ser consideradas dentro del régimen, las inversiones deben ser susceptibles de amortización para el Impuesto a las Ganancias y podrán verificarse la puesta en marcha incluso después del plazo de dos años, siempre que se acredite su afectación a la generación de rentas gravadas.

Las inversiones productivas que se realicen en el marco del RIMI pueden incluir obras asociadas, siempre que sean indispensables e integren de forma imprescindible las actividades productivas del beneficiario, y sus bienes muebles complementarios.

A su vez, aclararon que no todas las erogaciones califican como inversiones productivas bajo este esquema. Quedan expresamente excluidas aquellas dirigidas a bienes financieros y de portfolio, comprendiendo activos e instrumentos financieros que no están orientados a la producción concreta de bienes o servicios.

Respecto al monto mínimo de inversión requerido, la norma estipula que se computará la sumatoria de todas las inversiones elegibles realizadas dentro del plazo reglamentario. Para determinar el monto en dólares estadounidenses, se utilizará el tipo de cambio comprador del Banco de la Nación Argentina vigente al día hábil anterior a la fecha de la factura, extendiéndose el mismo criterio a adquisiciones en otras monedas extranjeras.

El usufructo de los beneficios fiscales del RIMI sólo procederá cuando la inversión productiva se haya puesto en marcha y se haya cumplimentado el monto mínimo exigible dentro del plazo de dos años. El régimen establece un cupo anual para la devolución de IVA, hasta un tope del cincuenta por ciento del cupo correspondiente, y la distribución se realizará según la antigüedad y la magnitud de los saldos acumulados.

Las inversiones que sean objeto de beneficios deberán estar libres de deuda firme, exigible e impaga al momento de la solicitud, de acuerdo a la normativa de la Administración Tributaria. La condición de deuda se considerará firme cuando, tras la intimación, no haya sido regularizada ni recurrida dentro del plazo otorgado.

Fuente: iprofesional.com

ECONOMÍA – Más de 9 millones de personas trabajan en la informalidad: cuáles son los sectores económicos más afectados

0

El empleo informal afectó al 43% de los trabajadores en el cuarto trimestre del año pasado, según el Indec. Entre los hombres, se ubicó en 41,8%, mientras que entre las mujeres ascendió a 44,5%.

La Argentina cerró 2025 con una leve disminución mensual en la tasa de informalidad laboral, según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El relevamiento correspondiente al cuarto trimestre mostró que el empleo informal abarcó al 43,0% de la población ocupada, unas 9,2 millones de personas, una leve reducción respecto del 43,3% que había tocado en el tercer trimestre del año previo. No obstante, a nivel interanual se registró un incremento de un punto porcentual y desde diciembre de 2023 experimentó un aumento de 1,6 puntos porcentuales.

Este fenómeno se refiere al conjunto de personas ocupadas, ya sean independientes o en relación de dependencia, que desarrollan sus actividades al margen de las normas que las regulan.

De acuerdo con el reporte del Indec, la baja en la informalidad se experimentó de manera heterogénea entre los distintos grupos etarios y ramas de actividad económica. El segmento de trabajadores hasta 29 años sigue registrando la mayor proporción de empleo no registrado (58,4%). En el grupo de 30 a 64 años, la informalidad afecta al 37,6% mientras que en la franja etaria de 65 años en adelante, el porcentaje se eleva a 58 por ciento. Además, el 44,5% de las mujeres trabaja de manera no formal y la cifra desciende a 41,8% en el caso de los varones.

Por sector económico, el informe destaca que el servicio doméstico y la construcción se mantienen como los sectores con mayor prevalencia de empleo informal. El servicio doméstico presenta el valor más elevado, con un 78,0% de trabajadoras sin aportes jubilatorios. La construcción muestra una tasa de informalidad del 73,8%, mientras que hoteles y restaurantes alcanzan el 59,7 por ciento y comercio el 52,6 por ciento. En cambio, los sectores con menor incidencia de empleo informal son enseñanza (14,0%) y servicios sociales y de salud (20,8%).

En el análisis por categoría ocupacional, el trabajo por cuenta propia representa un foco central de informalidad: el 63,3% de quienes se desempeñan bajo esta modalidad lo hace fuera del marco legal. Entre los trabajadores dependientes, la informalidad afecta al 36,7%, según el relevamiento de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).

El impacto de la informalidad varía también según el tamaño del establecimiento. En unidades de hasta cinco personas, el 69,5% de los ocupados lo hace de manera informal, mientras que en empresas de más de cuarenta empleados la proporción desciende al 7,4 por ciento. El informe subraya que la informalidad laboral se concentra en los sectores con menor calificación ocupacional, superando el 65% entre los puestos no calificados.

Durante el último año, la tendencia general muestra una estabilización y, en algunos sectores, señales de retroceso en la informalidad. La industria manufacturera cerró 2025 con una tasa del 37,2%, el comercio con 52,6%, mientras que otras ramas de servicios se ubicaron en torno al 32,9 por ciento. En contraste, el sector de servicio doméstico no registró variaciones significativas respecto al período previo.

El informe del Indec también revela que la reducción de la informalidad no fue homogénea y se observa un aumento sostenido del empleo registrado en algunas actividades, mientras que persisten altos niveles de desprotección social en otras. El organismo oficial estima que el 56,9% de la población ocupada accede hoy a empleo formal.

Aumentó la desocupación en 2025

Durante el cuarto trimestre de 2025, la desocupación registró un aumento, de acuerdo con la información difundida por el Indec. El porcentaje de personas sin empleo, disponibles y en búsqueda activa, alcanzó el 7,5% de la población económicamente activa, lo que representa una suba de 1,1 puntos porcentuales en comparación con el mismo lapso de 2024.

En los últimos tres meses del año anterior, la cantidad de personas en condiciones de trabajar (22,72 millones) creció en 69.300 respecto al trimestre previo. La cantidad de ocupados llegó a 21,08 millones, experimentando una disminución de 142.600, mientras que el número de desocupados se elevó en 211.900, alcanzando a 1,64 millones.

Al comparar los datos con el cuarto trimestre de 2024, la fuerza laboral mostró un alza de 138.200 personas, el empleo se redujo en 107.600 y el desempleo sumó 245.700 trabajadores adicionales, según la proyección nacional realizada a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) sobre 31 aglomerados urbanos y 47,7 millones de habitantes.

El incremento del desempleo afectó de manera más marcada a la población joven. Entre las mujeres de 14 a 29 años, la tasa de desocupación se incrementó en 3 puntos porcentuales, mientras que entre los varones de esa misma franja el alza fue de 3,7 puntos. En los rangos de 30 a 64 años, tanto en mujeres como en varones, los niveles de desocupación se mantuvieron sin cambios relevantes.

Según la actividad desempeñada en el último empleo, la construcción concentró el mayor porcentaje de personas desempleadas, con un 19,3 por ciento. El comercio representó el 16%, seguido por el servicio doméstico con el 11,3% y la industria manufacturera con el 9,7 por ciento. Las demás ramas de actividad sumaron el 42,9% restante.

En cuanto a la distribución geográfica, los Partidos del Gran Buenos Aires, Mar del Plata, Gran La Plata y Río Gallegos encabezaron la lista con una tasa de 9,5%, por encima del promedio nacional. En sentido opuesto, Santiago del Estero-La Banda, Viedma-Carmen de Patagones y Gran San Luis registraron los valores más bajos, con 0,6%, 1,3% y 1,5% respectivamente.

Al analizar los datos por regiones, Gran Buenos Aires mostró la mayor tasa de desocupación con 8,6%, seguido de la región pampeana (7,7%), el Noreste (5,6%), Cuyo (4,9%), la Patagonia (4,8%) y el Noroeste (4,2%).

Fuente: infobae.com/economía

ECONOMÍA – Números en rojo: Caputo adelantó que la inflación de marzo será superior al 3 por ciento

0

El ministro de Economía hizo el anuncio en un evento en Rosario, anticipándose a los datos que dará a conocer el INDEC este martes.

El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó este lunes que la inflación de marzo se ubicará por encima del 3%, en línea con las estimaciones que vienen difundiendo distintas consultoras privadas.

Los números de la inflación, según relevamientos realizados por la Agencia Noticias Argentinas, no solo serían altos en marzo porque pese a los anuncios la nafta sigue subiendo y eso impulsará los números de abril también.

La definición se conoció horas antes de la publicación oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que dará a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) este martes 14 de abril a las 16.

La inflación de Caputo

“Seguramente será arriba del 3% porque hubo un shock que evidentemente tuvo un impacto obvio en todo lo que está relacionado con el petróleo, desde pasajes de avión de cabotaje hasta de transporte; hay temas como la educación, que en marzo tiene su estacionalidad”, explicó el funcionario.

En ese sentido, Caputo señaló que el incremento de precios estuvo influenciado por factores puntuales, como el encarecimiento de los costos vinculados al petróleo y ajustes propios del inicio del ciclo lectivo.

No obstante, el ministro se mostró optimista respecto a los próximos meses y aseguró que “a partir de abril se viene un proceso de desinflación y crecimiento”, al tiempo que afirmó que “se vienen los mejores meses” en materia económica.

Las declaraciones fueron realizadas durante la presentación del libro “Cambia la música, ahora hay que cambiar el paso”, del analista Salvador Di Stefano, en la Bolsa de Comercio de Rosario.

En paralelo, el titular del Palacio de Hacienda se prepara para viajar a Washington D.C., donde participará de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, en un contexto clave para la agenda económica del país.

Fuente: noticiasargentinas.com

ECONOMÍA – El BCRA eliminó una antigua penalización y abarata créditos a empresas agrícolas

0

Venía aplicándose a las financiaciones otorgadas desde mayo de 2020 y se mantuvo vigente —con distintos alcances— hasta abril de 2026.

El Banco Central eliminó, después de más de dos años de vigencia, un factor multiplicador, sancionado durante la presidencia de Alberto Fernández, que encarecía significativamente las tasas de interés a grandes productores agropecuarios por mantener existencias de soja y trigo en sus acopios.

En los hechos ya había perdido vigencia, ya que el BCRA no la había renovado, por lo que los productores podían acceder al crédito sin las restricciones previas, aclararon desde el sector de la producción a la Agencia Noticias Argentinas.

En este contexto, la Comunicación “A” 8418 del BCRA viene a formalizar su eliminación definitiva dentro del esquema normativo.

La penalización sobre el crédito a grandes productores agropecuarios con acopio de granos comenzó a regir para créditos otorgados desde el 18 de mayo de 2020 hasta el 31 de octubre de 2024, y luego fue actualizada para continuar aplicándose —ya específicamente sobre créditos en pesos— desde el 1° de noviembre de 2024 hasta el 10 de abril de 2026.

La exigencia que ahora se elimina obligaba a los productores a vender sus granos en lugar de recurrir al financiamiento bancario.

Funcionaba como un mecanismo indirecto para incentivar la comercialización.

Su supresión definitiva propende a quitar distorsiones que podrían influir sobre las decisiones comerciales de los productores, particularmente en lo referido a la venta o retención de granos.

Encarecimiento del crédito

Hasta la publicación de esta nueva norma, el sistema financiero estaba obligado a aplicar un coeficiente igual a 4 sobre la exigencia de capital mínimo por riesgo de crédito para préstamos otorgados a grandes productores que conservaran un stock superior al 5% de su capacidad de cosecha anual.

Al eliminarse este “castigo” regulatorio, el costo de las líneas de crédito sobre las financiaciones a clientes con actividad agrícola no Mipyme debería alinearse con los valores estándar del mercado, sin distinciones, basados en el volumen de granos almacenados por el solicitante.

La medida, que entra en vigencia inmediata para las operaciones concertadas a partir del 10 de abril de 2026 pone fin a una restricción que durante años afectó la estructura de costos del sector primario, al vincular el acceso al financiamiento bancario con el ritmo de comercialización de la cosecha.

La resolución de la autoridad monetaria impacta directamente sobre el cálculo de las exigencias de capital mínimo por riesgo de crédito que deben cumplir las entidades financieras.

Apoyo de la Sociedad Rural

La Sociedad Rural Argentina (SRA) celebró la decisión de la autoridad monetaria.

Previamente, había señalado que las autoridades actuales han hecho una serie de movimientos positivos hacia políticas de Estado fundamentales, junto con la última actividad legislativa y los postulados del Pacto de Mayo.

“Se han eliminado fideicomisos y restricciones a la importación y a la exportación, ha habido una apertura en el mercado, se han reducido aranceles, se ha prorrogado la quita de las retenciones al sector lácteo, y se ha eliminado la sobretasa en los préstamos financieros a los tenedores de soja”, afirmaron.

Fuente: noticiasargentinas.com

Laboral. ART. Fijan el nuevo monto para la determinación de multas por incumplimientos Ley Nº 24.557 de Riesgos del Trabajo

0

A partir del 01/04/2026, el monto de las sanciones del artículo 32 de la Ley N° 24.557 se fija en $ 83.670,25, conforme al valor del MOPRE establecido por el Decreto N° 1694/2009 y la Resolución (ANSES) N° 74/2026.

Resolución (SRT) Nº 19/2026 (BO 10/06/2026)

Fuente: llyasoc.com

FINANZAS – El equipo económico viaja a la Asamblea del FMI y busca destrabar desembolso

0

Son US$ 1.000 millones que aún están pendientes.

El equipo económico encabezado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, arriba esta semana a Washington para participar en las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial con el objetivo adicional de destrabar un desembolso de US$ 1.000 millones.

El evento, que se desarrolla desde el lunes 13 al viernes 18 de abril y estará dominado por la situación en Medio Oriente, pero el capítulo argentino estará presente en las negociaciones. La agenda oficial se centrará en poder cerrar la revisión del programa vigente y la gestión del desembolso de US$1.000 millones.

Este tramo de financiamiento depende del cumplimiento de las metas del primer trimestre, con especial foco en la acumulación de reservas netas y el mantenimiento del superávit fiscal.

Según fuentes oficiales, el Gobierno buscará además un “waiver” (dispensa) por el incumplimiento previo en la acumulación de reservas, que se situó en US$11.000 millones por debajo de lo acordado el año anterior.

El reciente informe sobre el Panorama Económico Mundial (World Economic Outlook) del FMI proyecta para Argentina un crecimiento del 4% tanto para 2026 como para 2027.

Aunque esta cifra es más conservadora que el 5% estimado por el Gobierno en el Presupuesto Nacional, sitúa al país por encima del promedio de crecimiento global previsto en 3,3% para el presente año.

En términos comparativos regionales, las proyecciones para Argentina superan a las de Brasil (1,6%) y México (1,5%). El organismo multilateral fundamenta este pronóstico en el desempeño fiscal del país.

Durante 2025, Argentina registró un superávit primario del 1,4% del PBI, superando la meta del 1,3% pactada originalmente. Al contabilizar el pago de intereses de deuda, el excedente fiscal total se ubicó en el 0,2% del producto.__IP__

El viaje coincide con una mejora en los indicadores de mercado, con el riesgo país oscilando los 550 puntos básicos. No obstante, el equipo económico debe detallar ante el organismo y ante inversores de Wall Street el plan para captar un promedio de US$1.250 millones mensuales necesarios para cumplir con el esquema de pagos hasta 2027.

La delegación también participará en foros con representantes de otros organismos de crédito para discutir planes de infraestructura y financiamiento bilateral, en un contexto donde el FMI valora la ruptura de la inercia de estancamiento económico que afectaba al país desde 2011.

Fuente: noticiasargentinas.com

ECONOMÍA – Aunque la recaudación lleva 8 meses de caída, detectan signos positivos

0

Según un estudio, Economía tiene razón en que la merma se debe en gran medida al alivio de impuestos. Sin reacción fiscal, para cumplir con el FMI habría que volver a cortar gastos.

El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó en declaraciones a un medio que el declive de ingresos fiscales durante 8 meses consecutivos no se debe a un menor nivel de actividad económica, sino a los alivios impositivos que dio el gobierno.

Si bien los datos del primer trimestre del año arrojan datos negativos, un informe de Quantum coincide con Caputo. Si bien dice que la recaudación de impuestos nacionales de marzo cayó 4,4% anual en términos reales, anota que esa caída interanual es menor a la de los dos meses anteriores aunque -reconoce- el acumulado de la recaudación del primer trimestre del año es aún 7,4% inferior al de igual periodo de 2025 y los ingresos de marzo fueron –sin estacionalidad- 8,5% menores a los de octubre pasado, cuando empezó el declive recaudatorio.

Como posible coletazo negativo, la consultora señala que de mantenerse la tendencia recaudatoria total, para cumplir la meta de 2,2% de superávit primaria “base caja” firmada con el FMI, el gobierno debería hacer una nueva revisión (léase, recorte) de gastos y concentrarse en los que no se ajustan de modo automático, como transferencias y prórroga de pagos de obligaciones.

Un aspecto notable, destaca Quantum, es que la merma de ingresos se da en un contexto de aumento de actividad económica, pues según el EMAE del Indec la economía tocó máximos históricos absolutos en enero, último dato disponible.

Causas sin azares

Según el informe “la divergencia entre máximos en actividad y caída en la recaudación puede estar asociada a diversos factores, entre los cuales cabe mencionar: la composición sectorial del crecimiento, con participación de los sectores agropecuario, petróleo y gas, minería y servicios financieros, en contraste con los sectores comercio e industria, que experimentan reducciones, el incremento de la informalidad en sectores afectados por la competencia externa y la reducción de las alícuotas de algunos impuestos, entre otros”.

Tras señalar esos tres factores, Quantum subraya el señalado por Caputo. “La reducción de alícuotas y la eliminación de impuestos que se viene haciendo desde principios del año pasado -enfatiza- es central en la explicación de la caída interanual observada. Se han reducido las retenciones a las exportaciones de cereales y oleaginosas, se eliminaron las de economías regionales, impuestos internos a diversos productos y se han reducido las alícuotas del impuesto a las ganancias de empresas, entre otros”.infografia

Entre las principales apunta las reducciones permanentes de 26 a 24% de la alícuota sobre las exportaciones de poroto de soja,del 24,5 al 22,5% sobre subproductos, del 9,5 al 7,% sobre trigo y cebada del 9,5 al 8,5% sobre maíz y sorgo, del 5,5 al 4,5% al girasol. Además, recuerda, ya en enero y junio de 2025 se habían implementado reducciones transitorias y se llevaron a cero las retenciones a varias economías regionales (azúcar, algodón, tabaco, entre otras) y tuvo lugar una baja transitoria de las retenciones a la soja (33 a 26%) y a economías regionales. Y en julio hubo rebajas permanentes en carnes y productos aviares.

Aranceles, Ganancias, Bienes personales

Del mismo modo, Quantum menciona las reducciones, en varios casos, a la mitad, de los aranceles sobre la importación de celulares, videojuegos, textiles, hilados, telas y bienes de capital, y la eliminación para bienes producidos en Tierra del Fuego.

En Ganancias, recuerda el informe, se redujo del 30% al 27% la alícuota para “el segundo escalón”, y del 35% al 31,5% en el tercero y las tasas máximas de bienes personales al 0,75%, además de actualizarse las exenciones para patrimonios bajos y medios.

En los impuestos en que no hubo reducciones la evolución recaudatoria fue más favorable el mes pasado, nota Quantum. “El IVA DGI -asociado directamente al nivel de actividad, y 25% del total recaudado en 2026- creció 0,4% real interanual y algo similar pasó con el impuesto al cheque, que aumentó 4,8% en la misma comparación.

Por otro lado, concluye el informe, “a nivel del total y en prácticamente todos los impuestos principales, la variación real interanual de marzo es mejor que la del promedio del primer trimestre del año, lo que representa una señal positiva de la evolución reciente”.

Fuente: infobae.com