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ECONOMÍA – La pobreza escaló al 49% en el último semestre: alcanza a casi 30 millones de argentinos

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Es en el período noviembre-abril, por lo que afecta a 29,4 millones de argentinos, según un estudio de la Universidad Torcuato Di Tella.
La pobreza escaló hasta el 48,9% de los argentinos en el semestre noviembre-abril, por lo que afecta a 29,4 millones de personas, según sostuvo un estudio de la Universidad Torcuato Di Tella.

Se trata de un incremento de 0,6 puntos porcentuales respecto del período octubre-marzo y de 7,2 puntos en comparación con el dato semestral que la casa de estudios informó en diciembre pasado.

La Canasta Básica Total (CBT) promedio de la región del Gran Buenos Aires (GBA) para el semestre de referencia se estimó en $203.642 por adulto, lo que representa un aumento interanual de 265,3%, indicó el último nowcast de Di Tella.

Además, para el promedio del ingreso total familiar (ITF), la universidad proyectó para el semestre un incremento interanual de 196.1%.

“Con estos datos y la simulación de los microdatos de la Encuesta Permanene de Hogares (EPH) del cuarto trimestre de 2023 y del primer y segundo trimestre de 2024 se proyectó la tasa de pobreza: el nowcast la estima en 48,9% para el semestre noviembre-abril, con un intervalo del 95% de confianza entre 47,4% y 50,4%”, remarcó.

A su vez, la incidencia proyectada se puede descomponer mecanicamente es un promedio ponderado de una tasa de pobreza de 45,2% para el bimestre noviembre-diciembre de 2023, 51,8% para el primer trimestre de 2024 y 48% para el mes de abril de 2024.

Esta proyección sugiere que alrededor del 49% de las personas viven en hogares urbanos pobres. La población urbana capturada por la EPH en el semestre de referencia se estimó en 29.4 millones de personas lo que implica que alrededor de 14.4 millones viven en hogares urbanos pobres, concluyó el nowcast de Di Tella.

Una familia necesita más de $828 mil para no ser pobre

La canasta básica subió 7,1% en abril, por debajo de la inflación, y una familia necesitó $828.158 para no ser pobre, informó el martes el INDEC. Además, la canastra alimentaria creció 4,2% y se necesitaron $373.044 para no ser indigente. La Canasta Total (CBT) se ubicó por debajo de la inflación, que arrojó 8,8%.

Por su parte, el costo de los productos que integran la Canasta Básica Alimentaria (CBA) subió 4,2% en abril, lo que determinó que el mismo tipo de familia necesitó ingresos por $373.044 para no caer en la indigencia. De acuerdo con los datos informados por el INDEC, una persona necesitó $268.012 para no ser pobre en abril.

En un hogar de tres personas, se requirieron $659.310; en tanto, una familia de cuatro integrantes necesitó un ingreso mínimo de $828.158. Si se suma un integrante, la suma asciende a $ 871.040. Esto corresponde al dato de la Canasta Básica Total (CBT).

De acuerdo con los valores que marcó la Canasta Básica Alimentaria (CBA) para abril, una persona requirió de $120.726 para no ser indigente. En el caso de una familia de tres miembros, el monto asciende a $296.987 y, para cuatro, se precisaron $ 373.044.

Una familia compuesta por cinco personas, en tanto, requirió $392.360. La CBT, además de alimentos, incluye varios ítems del gasto de los hogares, como indumentaria, salud, transporte o educación, lo que determina la “línea de pobreza”.

Por el otro lado, la CBA se limita a relevar bienes de primera necesidad y configura la “línea de la indigencia”: aquellas familias que no lleguen a cubrir los ingresos necesarios para adquirirla son indigentes. Ambos índices son muy relevantes para determinar la magnitud de la crisis económica en los indicadores sociales.

Fuente: ambito

IMPOSITIVAS – Autónomos: la AFIP fijó nuevos valores de los aportes para mayo

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La AFIP actualizó los montos de aportes para autónomos. Acceda a la tabla de valores que rige desde este miércoles 15 de mayo de 2024.

Desde 2021 y hasta marzo de 2024, siguiendo el índice de ajuste de jubilaciones, los aportes de los autónomos se actualizaban cuatro veces al año (marzo, junio, septiembre y diciembre) al mismo porcentaje que el aumento de los haberes jubilatorios.

A partir de abril de 2024 la actualización es mensual en consideración de la modificación establecida por el DNU 274/2024 respecto a la movilidad jubilatoria.

Autónomos: cuáles son los nuevos valores de los aportes para mayo

La Ley Nº 26.417 estableció la movilidad de las prestaciones del SIPA, ajustándose conforme al artículo 32 de la Ley 24.241 y sus modificaciones. El Decreto de Necesidad y Urgencia N° 274/24 modificó este artículo, estableciendo actualizaciones mensuales basadas en el Índice de Precios al Consumidor Nacional del INDEC.

Fuente: iprofesional

ECONOMÍA – La Argentina volvió a registrar la inflación más alta del mundo en abril

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Superó a Venezuela nuevamente; cuál fue el resultado de los otros países con fuerte suba de precios y del resto de América latina; qué se proyecta para fin de este año y 2025

La Argentina volvió a quedar primera en el ranking regional y global de inflación en abril, por encima de Venezuela.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la suba de los precios al consumidor fue del 8,8% y del 289,4% en un año. El segundo país con más inflación a nivel mundial y en América Latina del mes pasado fue Venezuela, con 2,9% mensual y 87% el último año, según el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), independiente del gobierno de Nicolás Maduro. Este centro reportó una inflación del 10,9% en el primer cuatrimestre, frente al 65% de Argentina.

En tanto, el Banco Central de Venezuela reportó una suba de precios del 2% el mes pasado y del 64,9% el último año.

Según precisó el OVF, “este comportamiento inflacionario se produce en un contexto de ajustes graduales del tipo de cambio por parte del Banco Central de Venezuela (BCV), con el objetivo de anclar los precios”.

Sin embargo, advirtió, “esta política ha generado un atraso significativo del tipo de cambio en comparación con las tasas de inflación, las cuales han venido declinando en el resto del mundo”.

infografia

De hecho, “entre abril de 2023 y abril de 2024, el tipo de cambio experimentó un aumento del 47%, mientras que la tasa de inflación lo hizo en 87%. Esta diferencia sugiere una apreciación sustantiva del tipo de cambio, la cual podría corregirse con una depreciación futura de la tasa nominal”.

En particular, “los rubros más afectados por la inflación fueron alimentos (5%), salud (5,3%) y educación (5,2%)”.

A nivel anual, en América latina se ubicaron luego Colombia con 7,1% el último año (0,5% en abril), México 4,7% (0,2%), Paraguay y Chile con 4% (0,8% y 0,4% en abril, respectivamente), Brasil y Uruguay con 3,6% (0,3% y 0,6%), Bolivia 3,5% (0,6%), Ecuador 2,8% (1,3%) y Perú 2,4% (deflación mensual del -0,05%).

Entre los países desarrollados, ya informaron su inflación del mes pasado Alemania (2,4%), Francia (2,2% anual) y 0,9% Italia. China por su parte llegó al 0,3% en los últimos 12 meses.

A nivel global, debajo de la Argentina y Venezuela -falta conocer el dato del Líbano, que en marzo registró una suba de los precios del 70%- en abril quedó Turquía con el 69,8% anual y Zimbabue con 57,5%.

Las proyecciones del FMI

El pronóstico del Fondo Monetario Internacional (FMI) indica que este año la Argentina terminará con una inflación del 150% y el próximo del 49%, según su último informe sobre las perspectivas económicas mundiales (WEO, en inglés), seguida por Venezuela con 100% y 150%, respectivamente.

En cuanto al resto del continente, Estados Unidos terminaría con una suba de los precios del 2,7% este año y 1,9% en 2025, Canadá 1,2% y 2,3% y México 2,7% y 1,9%, respectivamente.

Además, en Colombia llegaría al 6,4% y 3,6%, Uruguay 5,8% y 5,5%, Bolivia 4,5% y 4,2%, Paraguay 3,8% y 4%, Chile 3,2% y 3% y Perú 2,3% y 2%.

A nivel global la Argentina volverá a registrar la mayor suba este año, seguida por Venezuela y Turquía, con 59%.

“A pesar de muchos pronósticos pesimistas, el mundo evitó una recesión, el sistema bancario demostró una gran resistencia y las principales economías de mercado emergentes no sufrieron paradas bruscas. Además, el repunte de la inflación -a pesar de su gravedad y de la crisis del coste de la vida asociada- no desencadenó espirales incontroladas de precios y salarios. Por el contrario, casi tan rápido como subió la inflación mundial, ha ido bajando”.

La inflación general mediana ha descendido del 2,8% a finales de 2024 al 2,4% a finales de 2025.

El FMI destacó en el informe difundido en Washington que, tras el shock generado por la invasión rusa a Ucrania, “a pesar de muchos pronósticos pesimistas, el mundo evitó una recesión, el sistema bancario demostró una gran resistencia y las principales economías de mercado emergentes no sufrieron frenos bruscos”.

Además, “el repunte de la inflación -a pesar de su gravedad y de la crisis del coste de la vida asociada- no desencadenó espirales descontroladas de precios y salarios. Por el contrario, casi tan rápido como subió la inflación mundial, ha ido bajando”.

“La proyección de inflación ha descendido del 2,8% a finales de 2024 al 2,4% a finales de 2025″, indicó el organismo que lidera Kristalina Georgieva.

“Las decisivas medidas de política monetaria, así como la mejora de los marcos de política monetaria, especialmente en las economías de mercado emergentes, han contribuido a anclar las expectativas de inflación”, indicó el WEO.

Aunque el año próximo la inflación argentina baje a los dos dígitos, por ahora el país parece destinado a liderar este ranking global negativo.

Fuente: infobae

ECONOMÍA – Recesión galopante: estiman que en marzo se perdieron más de mil puestos laborales por día

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El último trabajo del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) analiza también la situación por jurisdicciones y sectores, con la construcción en el peor escenario. Qué significan el Rigi y la reforma laboral que el Gobierno, en este contexto, impulsa en el Congreso

En febrero, se perdieron 20.666 puestos de trabajo registrados en la Argentina. En el primer trimestre de la gestión del presidente Javier Milei –entre diciembre de 2023 y febrero de 2024–, la caída totalizó 62.920 empleos. Y para marzo, mes sobre el cual aún no hay datos oficiales, se espera la eliminación de otros 34.166 puestos. Las cifras están contenidas en el último informe del Centro de Economía Política argentina (Cepa) en base a la información publicada por la Secretaría de Trabajo de Nación y la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL).

El informe se divide en cuatro partes. En el primer apartado se indaga acerca de la evolución de las personas con trabajo registrado asalariado en el sector privado en el último mes disponible (febrero 2024), las expectativas hacia adelante y la tendencia a mediano plazo desde el año 2012. Luego, se analiza lo ocurrido en el último mes por sectores y provincia. También, la evolución de otras modalidades de trabajo registrado, como el empleo público, en casas particulares y el trabajo independiente bajo monotributo. Finalmente, se detalla la evolución del salario en términos reales hasta febrero último.

Trabajo registrado en el sector privado

Los datos relevados por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación muestran que, en febrero, se perdieron 20.666 puestos de trabajo registrados asalariados en el sector privado, lo que implica una caída de 0,3% con respecto al mes previo. Desde la asunción de Javier Milei, se observa que la pérdida de puestos de trabajo alcanza los 62.920. Para marzo, la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), que releva el nivel de empleo en unas 3.500 empresas de los aglomerados urbanos, estima una caída de otros 34.166 puestos.

El punto de inflexión es agosto de 2023, cuando se habían acumulado 37 meses de crecimiento sostenido del empleo registrado privado. Esa tendencia se interrumpió en septiembre en el contexto de incertidumbre electoral. Y de ahí en más, el desplome. Con la asunción del nuevo Gobierno, la curva descendente se profundizó al compás de la retracción de la actividad económica.

De acuerdo a Cepa, “vuelve a aparecer la amenaza de una crisis de empleo de la mano de un modelo de país que deja de lado el mundo productivo“. El escenario es aún más complicado por el impulso oficial a una reforma profunda del Estado y del trabajo registrado. El argumento –hace 10 años que no se genera empleo privado– choca con los datos duros.

En efecto, al comparar los puestos de trabajo asalariado registrados en el sector privado en noviembre de 2023, último mes del gobierno del Frente de Todos, contra enero de 2012, primer mes de la serie SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino), se verifica un crecimiento de 305.752 puestos. Es poco: 5% en 12 años, pero no homogéneo en ese período, y las diferencias hacen a la interpretación. Es que hubo momentos muy marcados de caída y crecimiento según las políticas implementadas.

En los últimos años, Argentina enfrentó dos grandes crisis de empleo. La primera comenzó en abril de 2018 como coletazo del colapso del gobierno de Cambiemos. La segunda, iniciada en marzo de 2020, en el contexto de la pandemia. El Cepa destaca que mientras la segunda está vinculada a una crisis sanitaria que afectó al mundo entero, la primera se asocia a un modelo económico que subestimó el peso del consumo interno en el nivel de actividad y se centró en la atracción de capitales externos especulativos.

A partir de allí, desde agosto de 2020, Argentina comenzó un sendero de crecimiento del empleo que le permitió recuperar no sólo lo perdido durante la pandemia, sino también durante el macrismo. A noviembre de 2023, se habían generado 581 mil puestos de trabajo desde el mínimo de la pandemia (julio 2020), superando en casi 93 mil los niveles de empleo registrados en abril de 2018 (máximo del período de Cambiemos).

Lo que se tiene con la lupa puesta en el interior del período, señala el informe, es un claro contraste en la evolución en función del modelo económico sostenido: en las etapas en las que se puso el foco en lo productivo, se creó empleo, y cuando se potenció un esquema de valorización financiera, se destruyó. Y a partir del triunfo del nuevo Gobierno, se revirtió la tendencia de la EIL.

Por sectores y territorios en relación a la actividad económica

Entre agosto de 2022 y agosto de 2023, se produjo un fenómeno muy particular: un crecimiento del empleo a la par de un amesetamiento de la actividad (la actividad se retrajo 1,1% pero se generaron 200 mil puestos de trabajo registrado privado). Sin embargo, a partir de septiembre de 2023, la evolución de ambas variables se alinea y comienza a ir en el mismo sentido.

En febrero de 2024, la caída de los puestos de trabajo va en consonancia con un desplome de la actividad económica de 3,2% interanual. Hacia adelante, los indicadores tempranos de actividad económica de marzo, que muestran caídas de dos dígitos interanuales, permiten estimar que el empleo va a continuar esta trayectoria a la baja.

El análisis de la evolución del empleo en relación con los sectores de actividad arroja que, en febrero pasado, 11 de los 14 sectores redujeron trabajadores. Ese mes, la caída estuvo impulsada por Construcción (-12.949), Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (-4.488) e Industria (-2.013). Los únicos tres que crecieron son los ligados a la explotación de los recursos naturales: Agricultura (1.814), Minería (303) y Pesca (22), que no están atados a la actividad económica interna sino a la exportación. Igual, tampoco alcanzan a compensar la caída generalizada.

En la evolución del empleo desde la asunción de Milei se observa que la pérdida de puestos de trabajo alcanza los 62.920, de la cual 46.249 –74% del total– es en la construcción y como correlato de la decisión política de paralizar por completo la obra pública.

El Rigi: extractivismo y casi nula creación de empleo

Del análisis de la composición del empleo privado registrado en la Argentina se tiene que la construcción abarca en febrero de 2024 un 6,2% de los puestos de trabajo, y que la principal actividad económica en materia de empleo en el sector privado es el comercio, que reúne al 19,5% del total.

Esta distribución es relevante en el marco de la discusión en el Congreso de la Nación de un Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (Rigi), que el Gobierno justifica como herramienta para dinamizar el empleo, además de la dudosa pretensión de ingreso de divisas que el mismo instrumento permite exteriorizar en su totalidad a partir del tercer año.

Ese Régimen apunta a atraer inversiones que dinamicen determinados sectores de actividad: el agro, la minería y los hidrocarburos, pero estos sectores tienen una incidencia marginal: constituyen sólo un 6,5% del total de empleos.

Y encima, por las facilidades para contratar bienes, servicios y personal en el exterior, pondría en jaque a la industria manufacturera, que genera el 18,8% del total de los puestos de trabajo, constituyendo la segunda actividad económica más importante en ese sentido. En los últimos tres meses, este sector ha perdido 5.520 puestos, una retracción de 0,5%.

Sólo creció el empleo en tres provincias

En lo que refiere a la evolución de los puestos de trabajo según las jurisdicciones, en el mes de febrero de 2024, sólo 3 de las 24 registraron un incremento del empleo: Santa Cruz (224), Salta (579) y Mendoza (1.160). Por el contrario, las más perjudicadas resultaron Buenos Aires (11.222), Misiones (3.905) y La Rioja (1.844).

En términos porcentuales, la variación del empleo en los primeros tres meses del gobierno de Javier Milei muestra mayoritariamente caídas (en el 87,5% de las jurisdicciones) que alcanzan hasta un 6,2% del total de los puestos de trabajo de la provincia.

Un grupo muy reducido de jurisdicciones logró aumentar la cantidad de puestos de trabajo: Mendoza (0,8%), Salta (1,1%) y Chubut (1,8%). El más numeroso los redujo entre 0,1 y 2,9%: Chaco, San Luis, San Juan, La Pampa, Buenos Aires, Corrientes, Neuquén, Santa Fe, Tucumán, Córdoba, Río Negro, Santa Cruz, CABA y Entre Ríos. Las más perjudicadas, con caídas superiores a 3%, son Tierra del Fuego (-6,2%), Formosa (-6,0%), La Rioja (-6,0%), Misiones (-5,1%), Santiago del Estero (-4,5%), Jujuy (-3,0%) y Catamarca (-3,9%).

Los sectores de actividad que mayor pérdida de empleo sufrieron fueron construcción (-12.949), actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (-4.488) e industria (-2.013). En los primeros tres meses del gobierno de Milei, el sector más afectado fue la construcción, en el que se destruyeron 46.249 puestos de trabajo. Los dos sectores más importantes en materia de empleo son comercio e industria. La última perdió 5.520 puestos en estos tres meses.

Los otros trabajos registrados y la reforma laboral

Dentro del universo de personas con trabajo registrado se encuentran, además del trabajo asalariado en el sector privado, el empleo público, en casas particulares y el monotributo.

En los últimos años, se produjo un crecimiento sustancial del monotributo en detrimento de las formas de contratación tradicionales. Esta figura de trabajadores independientes permite el acceso a una jubilación en el futuro y a una obra social en el presente, pero no garantiza el acceso a otros derechos laborales como vacaciones, aguinaldo ni licencias (si bien se presentaron proyectos en el Congreso para ampliar las licencias para monotributistas). Sí a asignaciones familiares.

A febrero de 2024, 2.092.842 personas tienen al monotributo como su modalidad ocupacional principal. En el último mes, crecieron 9.375 puestos bajo esta modalidad.

Con el proyecto de reforma laboral que se encuentra en discusión en el Congreso, esta categoría podría adquirir especial relevancia en los próximos años: se crea una figura nueva, que permite que puedan contratarse hasta 5 trabajadores en relación de dependencia pero bajo la categoría de “colaboradores”, es decir, monotributistas. En definitiva, es la negación misma de la relación de dependencia para evadir los aportes y contribuciones, pero también los derechos a ella asociados. ¿Quién va a contratar bajo la modalidad asalariada pudiendo contratar monotributistas?

En la modalidad de empleo en casas particulares, en febrero de 2024, se redujeron 1.497 los puestos de trabajo, totalizando 458.235. En los tres meses del nuevo gobierno se destruyeron en esta categoría 5.903 empleos.

En lo que refiere al trabajo registrado en el sector público, a febrero de 2024, abarca a 3.462.472 personas. En el último mes se perdieron 6.180 puestos y desde la asunción del nuevo gobierno, se destruyeron 21.393, incluyendo tanto el nivel nacional como los subnacionales. Esto se suma a los 62.920 puestos perdidos en el sector asalariado privado, totalizando 84.313 empleos. En términos porcentuales, la caída es mayor en el sector privado (-1%) que en el público (-0,6%). Por ende, a contramano del discurso oficialista, que sostiene que el sector privado absorberá la oferta de trabajo resultante de los despidos masivos en el Estado, el desplome se profundiza.

En resumen: en lo relativo a otras modalidades de trabajo registrado, a febrero de 2024, 2.092.842 personas tienen al monotributo como su modalidad principal. Esta categoría creció 9.375 puestos en el último mes.

En la modalidad empleo en casas particulares, en febrero de 2024, se redujeron 1.497 los puestos de trabajo. En los últimos 3 meses se destruyeron en esta categoría 5.903 empleos.

En términos porcentuales, la caída es mayor en el sector asalariado privado (-1%) que en el público (-0,6%), a contramano del discurso oficial.

Qué pasa con los salarios

Las estadísticas del SIPA aportan datos sobre la evolución de la media, que refleja el promedio simple de los salarios del empleo registrado asalariado privado, y sobre la mediana salarial, que representa la línea que divide en mitades la cantidad de trabajadoras y trabajadores.

En el último mes disponible, febrero de 2024, la evolución del promedio salarial (16,0%) y de la mediana (12,8%) presentaron un comportamiento dispar: mientras que el promedio superó la inflación (13,2%), mejorando el poder adquisitivo 2,5%, la mediana quedó por debajo con lo cual perdió 0,4% de capacidad de compra. Esta disparidad implica que los salarios más altos tuvieron mejor desempeño que la mayoría de las remuneraciones, elevando el promedio, pero que, en general, los trabajadores privados perdieron contra la inflación. Aumenta así la fragmentación al interior del universo de los trabajadores asalariados privados.

En el gráfico se puede identificar el enorme impacto que tuvo sobre el salario real la inflación resultante de la devaluación y la desregulación de diversos sectores económicos llevadas adelante por el gobierno de Javier Milei: tanto el promedio como la mediana registraron una pérdida en términos reales de 6,2% y 9,7% respectivamente en los primeros tres meses. Los trabajadores de menores ingresos fueron los más perjudicados en ese período.

Qué compran los salarios

Hacia el final del gobierno de Mauricio Macri, los salarios alcanzaban a comprar entre un 14 y un 18% menos de lo que podían adquirir en 2015: la mediana salarial perdió 17,3% y el promedio 14,7%. Hacia noviembre de 2023, último mes del gobierno del Frente de Todos, los salarios habían retrocedido 2,6 puntos (mirando tanto media como mediana). En los primeros meses del gobierno de Javier Milei, los salarios perdieron entre 6,2% y 9,7% (medido por promedio y mediana respectivamente): una caída sin precedentes en tan corto plazo.

En febrero de 2024, la evolución del promedio salarial (16,0%) y de la mediana (12,8%) presentaron un comportamiento dispar: mientras que el promedio superó la inflación (13,2%), mejorando el poder adquisitivo, la mediana quedó por debajo: ello significa que los salarios más altos crecieron proporcionalmente significativamente más que los salarios más bajos, aumentando la dispersión.

En los primeros meses del gobierno de Javier Milei, los salarios perdieron entre 6,2% y 9,7% (medido por promedio y mediana respectivamente). Esto es una caída sin precedentes en tan corto plazo.

Conclusiones

  • En febrero, se perdieron 20.666 puestos de trabajo registrados en el sector privado. En el primer trimestre de Javier Milei la caída totaliza 62.920 empleos. Para marzo, si se proyecta la Encuesta de Indicadores Laborales de la Secretaría de Trabajo, se espera la eliminación de otros 34.166 puestos.
  • Luego de la doble crisis de empleo originada por el gobierno de Cambiemos y después por la pandemia, se recuperaron todos los puestos de trabajo con creces. Sin embargo, con la asunción del nuevo gobierno, el abandono del mundo productivo despierta las alarmas sobre el mercado de trabajo.
  • Los sectores de actividad que mayor pérdida de empleo sufrieron fueron construcción (-12.949), actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (-4.488) e industria (-2.013).En los primeros tres meses del gobierno de Milei, el sector más afectado fue la construcción, en el que se destruyeron 46.249 puestos de trabajo.
  • Los dos sectores más importantes en materia de generación de empleo son comercio (19,5%) e industria (18,8%). Esta última perdió 5.520 puestos en estos tres meses.
  • En lo que refiere a jurisdicciones, en febrero de 2024,sólo 3 de las 24 registraron un incremento del empleo: Santa Cruz (224), Salta (579) y Mendoza (1.160). Por el contrario, las más perjudicadas resultaron Buenos Aires (11.222), Misiones (3.905) y La Rioja (1.844).
  • En tan sólo tres meses, hay provincias que perdieron hasta 6,2% de sus puestos de trabajo (Tierra del Fuego).
  • En lo relativo a otras modalidades de trabajo registrado, a febrero de 2024, 2.092.842 personas tienen al monotributo como su modalidad principal. Esta categoría creció en 9.375 puestos en el último mes.
  • En la modalidad empleo en casas particulares, en febrero 2024, se redujeron en 1.497los puestos de trabajo, totalizando 458.235. En los tres meses del nuevo gobierno se destruyeron en esta categoría 5.903 empleos.
  • En lo que refiere al trabajo en el sector público, desde la asunción del nuevo gobierno, se destruyeron 21.393 puestos, incluyendo tanto el nivel nacional como los subnacionales.
    En términos porcentuales, la caída de los últimos tres meses es mayor en el sector privado (-1%) que en el público (-0,6%), a contramano del discurso oficial.
  • En materia de salarios privados registrados, en febrero de 2024, la evolución del promedio (16,0%) y de la mediana (12,8%) presentaron un comportamiento dispar: mientras que el promedio superó la inflación (13,2%), la mediana quedó por debajo: ello significa que los salarios más altos crecieron proporcionalmente significativamente más que los salarios más bajos, aumentando la dispersión.
  • En los primeros meses del gobierno de Javier Milei, los salarios perdieron entre 6,2% y 9,7%(medido por promedio y mediana respectivamente): una caída sin precedentes en tan corto plazo.

ECONOMÍA – La inflación perforó los dos dígitos en abril

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Llegó al 8,8% mensual y en 2024 acumula un 65%.

El INDEC dio a conocer este martes la inflación del mes de abril: con un salto del 8,8% mensual, lo que significó una fuerte desaceleración comparado con los meses previos.

En línea con lo que pronosticaban estimaciones privadas y por cuarto mes consecutivo, se desaceleró la inflación en abril que llegó al 8,8% mensual, la más baja en seis meses y perforó el piso de dos dígitos. Durante lo que va del 2024, acumuló un salto del 65%.

ECONOMÍA – Efecto recesión: advierten que el consumo masivo cayó 20,4% interanual en abril

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A nivel mensual, el retroceso en el consumo alcanzó el 17,1% en todo el país.

El Consumo masivo en la Argentina registró una caída del 20,4% interanual en abril y retrocedió un 17,1% frente a marzo, de acuerdo al relevamiento de la consultora Focus Market vía Scanntech.

El análisis reveló que la cantidad de tickets expedidos bajó un 8,9% frente al mes anterior y un 11,2% frente al año anterior. Las unidades por ticket, en tanto, retrocedieron un 4,5% interanualmente a 4,2 unidades por ticket y 13,2% frente a marzo 2024 a 4 unidades por ticket.

El retroceso del consumo es una tendencia general en todo el territorio nacional, con una merma un poco más acentuada en el interior, al reflejar una caída del 21,1% interanual en el cuarto mes del año y del 17,8% frente a marzo. En tanto que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la baja fue del 19,3% interanual y del 15,9% respecto al mes previo.

Al analizar el Total Canasta, el informe arrojó que la inflación del mes de abril fue del 3,4%. El segmento de Alimentos tuvo un aumento promedio del 3,2%, Bebidas 7,6%, Cuidado Personal 3,9% y Limpieza 1,9%.

En cuanto a la variación de precios interanual, se registró un aumento del 295%. Al mismo tiempo, el relevamiento observó que en abril hubo, con respecto al mes anterior, categorías con deflación en Alimentos: -7,0% en Azúcar y -2,2% en Aceites, dentro de las primeras top 5 en consumo del mes.

El director de la consultora, Damián Di Pace, sostuvo que “abril ha sido un mes complejo para el bolsillo de los argentinos”, señalando que “la suba de tarifas de servicios públicos a pesar de la desaceleración del alza del precio de los bienes deja poco excedente para el mantener el gasto a valores constantes”.

Al respecto, puntualizó que eso se ve relajado en que “los volúmenes continúan a la baja con menores cantidad de tickets en puntos de venta y menores unidades de compra por ticket”.

En ese sentido, agregó que “si bien las paritarias comienzan en este mes a tener una recuperación positiva frente a la variación de precios del mes aún no alcanza para recomponer el poder adquisitivo”. Asimismo, planteó que “debemos tener en cuenta que muchos argentinos dependen de ingresos que no son constantes y no cuentan con paritaria alguna”.

El informe sostuvo que el formato de tienda Self-Independiente, presenta una mayor caída de consumo contra mes anterior, con un descenso del 20,1% ($6.862 de ticket promedio y 5,2 unidades por ticket). En tanto que el autoservicio grande retrocedió un 14,4%, con un ticket promedio de $4.292 y 4,6 unidades por ticket.

Di Pace expuso que “en el mes de abril el consumo masivo cae más que en el mes de marzo” y anticipó que “evidentemente vamos a próximos meses donde la corrección de los precios relativos de la economía cómo tarifas de servicios públicos y privados comienzan a erosionar la capacidad de gasto de muchos hogares argentinos”.

Fuente: noticias argentinas

ECONOMÍA – La crisis económica se agrava en Santa Fe: 10.000 suspensiones y la amenaza de despidos

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Así lo confirmó el ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald “Coco” Báscolo. En este contexto adverso, el gobierno de Santa Fe está llevando a cabo mesas tripartitas con cámaras empresariales y gremios para evaluar la situación y buscar medidas que mitiguen el impacto de la crisis

La provincia de Santa Fe no es ajena al embate de la crisis económica que azota a Argentina. La actividad económica continúa en declive, impactando directamente en el mundo laboral y generando creciente preocupación entre los trabajadores.

Según datos proporcionados por el ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald “Coco” Báscolo, hasta el momento se registraron 10.000 suspensiones en todo el territorio provincial. Este preocupante número, distribuido en 60 empresas de diversos rubros, representa una realidad alarmante en un contexto donde el empleo se vuelve cada vez más frágil.

Báscolo señaló que estas suspensiones, que se extendieron desde el mes de noviembre, son una medida que las empresas adoptan con el objetivo de mantener los puestos de trabajo, evitando despidos masivos. Sin embargo, advirtió que si la situación económica no mejora, los despidos podrían convertirse en una realidad inminente.

El ministro explicó que las suspensiones se realizan mediante acuerdos entre empleadores y trabajadores, donde se recurre primero a medidas como la eliminación de horas extras, adelanto de vacaciones y reducción de turnos antes de solicitar la suspensión. Estas medidas temporales suelen tener una duración de tres meses, con posibilidad de renovación sujeta a evaluación.

A pesar de la gravedad de la situación, hasta el momento no se ha registrado un alto número de despidos en la provincia. Las pequeñas y medianas empresas son las más vulnerables, mientras que las grandes empresas cuentan con una mayor capacidad para enfrentar la crisis debido a su solidez financiera.

El sector metalúrgico es uno de los más afectados, aunque aún no se refleja en despidos significativos debido al valor que se le otorga a la mano de obra altamente especializada. Sin embargo, las señales de deterioro son evidentes, y el riesgo de despidos no puede descartarse.

En cuanto al sector de la construcción, si bien ha experimentado una pérdida considerable de puestos de trabajo a nivel nacional, en Santa Fe la situación es relativamente mejor debido a la continuidad de obras privadas y el impulso de proyectos de obra pública por parte del gobierno provincial.

En este contexto adverso, el gobierno de Santa Fe está llevando a cabo mesas tripartitas con cámaras empresariales y gremios para evaluar la situación y buscar medidas que mitiguen el impacto de la crisis en el empleo y la economía provincial.

Fuente: el ciudadano

FINANZAS – El ajuste de 2% del dólar oficial vuelve a ser puesto bajo la lupa y el FMI sugirió una política cambiaria más flexible

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El organismo no dio mayores detalles en el comunicado de prensa divulgado ayer, pero sí hizo referencia al futuro de la política cambiaria. Ni se habla de una posible dolarización, pero menciona la futura competencia de monedas que impulsa Milei

El FMI volvió a poner sobre la mesa la discusión respecto a cómo se manejará el dólar oficial en los próximos meses. En el comunicado de prensa divulgado ayer por el organismo -en el que confirma la octava revisión exitosa del acuerdo- se señala que “la política cambiaria se hará más flexible”, aunque sin especificar en qué consisten estos posibles cambios.

También se hacen otras referencias sobre lo que se viene para el mercado argentino. El organismo hace alusión a un “nuevo régimen monetario, que involucra la competencia de monedas”. Y continúa indicando que “se seguirán reduciendo las restricciones y controles cambiarios a medida que las condiciones lo permitan”. Por lo tanto, no se pone un plazo para la liberación del cepo cambiario y se deja bastante claro que no será de un día para el otro.

“La prioridad -señaló el organismo- es seguir afianzando el proceso de desinflación y fortalecimiento de las reservas internacionales”.

Ahora habrá que esperar el reporte elaborado por el staff, que es el documento oficial del organismo, que seguramente incluirá algunos detalles adicionales sobre estos aspectos.

En relación a la mayor flexibilidad cambiaria, todo hace suponer que la mirada está puesta en el ajuste mensual del tipo de cambio que plantea el gobierno, que se mantiene en el 2% mensual prácticamente desde fines del año pasado.

Este “crawling peg”, como se denomina en la jerga financiera, es considerado insuficiente por el FMI, que ya advirtió a principios de año sobre el peligro de caer en un nuevo atraso cambiario.

Javier Milei, sin embargo, tiene otra mirada. El Presidente consideró que las causas del encarecimiento en dólares que atraviesa la Argentina tiene que ver con otros factores, como el exceso de impuestos y burocracia que afecta a los costos. Y refiere, además, que el dólar oficial más el impuesto PAIS es equivalente al contado con liquidación, por lo que en realidad no existe la brecha cambiaria.

Por otra parte, en el Gobierno sostienen que la apreciación cambiaria va de la mano de la recuperación económica y de la mejora de las expectativas, como ya ha sucedido en otros momentos de la Argentina.

De esto se deduce que al menos desde la mirada oficial no tendría sentido apurar el ritmo de aumento del tipo de cambio, a pesar que la inflación se mantiene bien por encima del 2% mensual.

Uno de los párrafos más relevantes del comunicado difundido ayer por el FMI es el relacionado con el futuro de la política cambiaria del Gobierno, donde además deja en claro que no hay una fecha explícita para la salida del cepo cambiario. Habrá un reacondicionamiento de las metas, que seguramente se conocerá en los próximos días

Seguramente cuando se divulgue el reporte de los técnicos quedará plasmada cuál es la visión del organismo sobre esta cuestión y si insisten en la necesidad de evitar otro episodio de atraso cambiario. Es probable que al menos hagan alguna mención explícita al respecto, a juzgar por el comunicado divulgado ayer.

Por otra parte, no se hace alusión alguna a la posibilidad de avanzar en una dolarización algo que el propio Gobierno reconoce que no está en los planes. Pero sí el FMI se refiere a una eventual competencia de monedas. Esto implica que en el futuro se permitirán operaciones en dólares o cualquier otra moneda que elijan las partes, manteniendo el peso como una opción más, algo que evidentemente apoya el organismo. Se trata de un esquema parecido al que existe en otros países de la región, como Perú y Uruguay.

El comunicado indicó que los objetivos y la condicionalidad del programa “se ha actualizado” con el objetivo de “reflejar los mejores desarrollos recientes y el nuevo programa económico”. Esto implica que podrían modificarse los objetivos de acumulación de reservas y de resultado fiscal que habría que cumplir a medida que avance el año. “También se están obteniendo garantías de financiación de los acreedores oficiales”, aunque sin dar mayores detalles al respecto.

Fuente: infobae

FINANZAS – Desde el inicio del gobierno de Milei, los préstamos bancarios en dólares crecieron 64 por ciento

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Se trata en buena medida de prefinanciación de exportaciones. Además en los últimos 30 días los créditos en la moneda de EEUU crecieron 20 veces más rápido que los en pesos. Desequilibrio entre Estado y privados y con los vecinos: en Argentina los préstamos equivalen al 6% del PBI, contra 83% en Chile, 72% en Brasil y 26% en Uruguay.

Un informe puso el foco sobre el aumento de los créditos bancarios al sector privado, aunque persiste un enorme desequilibrio entre los préstamos al Estado y a las personas y empresas.

“Frente a la elevada exposición crediticia y de ingresos que la banca comercial tiene al sector público nacional (Tesoro y BCRA) y, ante la retracción de demanda de crédito directo desde esa fuente, las entidades financieras vienen redireccionando la liquidez existente”, notó la consultora Quantum, que dio datos al respecto.

País sin crédito

A fines de febrero pasado, precisó, la exposición de los bancos a riesgos de crédito de los sectores público y privado era de 69% y 31%, respectivamente, “producto de una tendencia que se observa desde hace varios años; ello derivó en que la relación préstamos a PBI en Argentina esté en niveles del 6%, cuando en Chile es 83%, Brasil 72%, Colombia 44% o Uruguay 26 por ciento”.

Ese cuadro de situación empieza a cambiar, tanto por la dinámica de los depósitos como por la asignación de la consiguiente liquidez.

Al respecto, Quantum precisa que en los últimos 30 días los préstamos en pesos al sector privado crecieron casi 1% en términos reales, mientras los préstamos en dólares lo hicieron 20% y acumulan un aumento del 64% desde el inicio del actual gobierno.

Eso se debe, explica el informe, a un fuerte aumento de los depósitos en dólares y a las expectativas de estabilidad “que permite que los bancos mantengan una menor liquidez sin remuneración en el BCRA”.

De hecho, en los últimos 30 días los depósitos en pesos del sector privado crecieron 1% en términos reales y los en dólares 2,8% (y 23% desde el inicio de la gestión mileísta) “en un contexto donde los bancos apuntan a prestar al sector privado con rendimientos superiores al de inversiones alternativas”, como títulos públicos y pases.

Según el informe, la expansión de esos préstamos es clave para que la economía pueda recuperar dinamismo. “La complementariedad del mercado de capitales y los préstamos bancarios al sector privado contribuirían a impulsar la demanda agregada ante el actual cuadro recesivo”, dice un pasaje.

Quantum atribuye el incremento de los depósitos en dólares a una mejor perspectiva de la balanza de pagos y de las reservas y a la percepción de un menor riesgo sistémico, que hizo que las colocaciones en la moneda norteamericana aumentaran en USD 3.200 millones (de USD 14.100 millones a USD 17.300 millones) entre la devaluación de diciembre y el pasado 30 de abril.

De Leliqs a exportaciones

¿Adónde se canalizó ese fondeo de los bancos? Principalmente, a créditos en la misma moneda. “Los bancos pasaron a una etapa de expansión de los préstamos reduciendo la prioridad previa de una política crediticia “defensiva” de la liquidez. Así, el stock de préstamos en dólares al sector privado pasó de USD 3.550 millones a USD 5.800 millones en el mismo período, destinados principalmente a prefinanciar exportaciones.

Debe tenerse en cuenta que por normativa del BCRA, los depósitos en dólares se pueden aplicar solamente a financiaciones que generan dólares.

También se recuperaron los préstamos en pesos, que pasaron de caídas mensuales del orden del 15-20% real promedio en diciembre 2023 a una tasa real mensual de crecimiento de casi 1% a fines de abril 2024, un arco de cambio de casi 20 puntos.

Crédito y caída de ingresos

Los préstamos en dólares a personas (personales y financiamiento con tarjetas de crédito) crecieron a una tasa mensual real de 3,2% hacia fines de abril aumento que –reconoce Quantum- “posiblemente también se relacione con la mayor demanda para obtener recursos para palear la caída de los ingresos reales”.

En cuanto a empresas, hacia fines del mes pasado los préstamos se contraían a una tasa real mensual de 2,1%; tasa todavía negativa, pero mucho menor al achique que se venía verificando a fines de 2023, cuanto la caída llegó a ser del 25 por ciento.

Por último, el financiamiento a las empresas privadas se ha venido canalizando en buena medida a través del mercado de capitales de renta fija local.

Se trata, concluye el informe de una fuente que se mantuvo “bastante dinámica” en los últimos tiempos: “en general, ha venido financiando a las empresas a plazos que varían entre 1 y 36 meses con tasa variable más margen (Badlar + 3-7% anual) para los plazos más cortos y alternativamente ajustable por CER más un margen (de entre 1 y 3%) y en dólares para los plazos más largos”.

Fuente: infobae

ECONOMIA – El impacto de la crisis: el golpe del ajuste se siente en casi todos los sectores de la economía

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Las luces de alerta en el tablero económico son preocupantes. Los economistas ya coinciden mayoritariamente en que la recuperación no será en “V”. No habrá rebrote brusco.

El plan económico del gobierno de Javier Milei mantiene el foco en el frente financiero, con eje principal en la situación fiscal -mediante motosierra y licuadora), y la baja de la inflación con corrección de precios relativos y reacomodamiento de tarifas.

Pero el sector productivo parece fuera de la agenda oficial. El consumo, por efecto de la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, está deprimido, y tiene su correlato en la actividad, que ya empieza a mostrar también sus consecuencias sobre el empleo

Las luces de alerta en el tablero económico son preocupantes. En los últimos días se conocieron datos serios sobre la caída de la industria y la construcción. También en el consumo. La CEPAL ya estimó que la Argentina será el único país de la región que verá una contracción de su economía en 2024: más de 3%.

Los economistas ya coinciden mayoritariamente en que la recuperación no será en “V”. No habrá rebrote brusco. Los más optimistas hablan más de uno moderado. Otros creen que cuando frene la caída, la actividad seguirá amesetada cerca de ese piso.

Caída de las actividades productivas

La caída en los ingresos se traslada a la actividad: el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de INDEC muestra una caída de actividad entre diciembre y febrero del 3,7%, más del doble que la caída en todo 2023 (explicada por la sequía), incluso a pesar del fuerte repunte del sector agropecuario.

En marzo, la producción industrial cayó un 21,2% interanual, mientras que el índice de actividad de la construcción se desplomó un 42,2%, según datos del INDEC. Además, las ventas en comercios registraron una disminución promedio del 16%. Estos indicadores también mostraron retrocesos respecto al mes anterior, con una caída del 6,3% en la industria y del 14,2% en la construcción.

La consultora Facimex Valores recopiló datos correspondientes a abril que mostraron caídas de 33% en el índice Construya (venta de insumos para la construcción por parte de empresas líderes), de 21% en producción de autos y 6% en patentamientos de vehículos, entre otros.

Por otra parte, la consultora ACM consideró que “los sectores más orientados al mercado doméstico se vieron afectados por la caída de la demanda interna: los más transables no logran revertir esta tendencia, las mayores contracciones corresponden a equipos, aparatos e instrumentos 37%; maquinaría y equipo 35,5% e industrias metálicas básicas 25,6 por ciento”.

Datos del último relevamiento de la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa) reflejan la difícil situación que está atravesando la industria automotriz. “La caída en la producción, exportación y venta de autos es histórica. Congelar la economía no puede ser la salida para los problemas de Argentina”, cita el informe y ejemplifica con los números del sector.

La producción automotriz argentina no logra recuperarse y registró un nuevo retroceso, al caer un 21% en abril, frente al mismo mes del año pasado, mientras que las ventas cayeron un 33,6% y las exportaciones un 32,9%.

En abril se produjeron 42.974 vehículos, una baja de 0,4% en cantidades respecto de marzo, pero un 21,4% menos de los 54.399 unidades que se produjeron en abril del año pasado.

En cuanto al mercado externo, el informe apunta que se exportaron 20.611 unidades, un 12,4% menos que la cifra de marzo. y un 33% menos que en abril del 2023.

Al respecto del comportamiento de la actividad, el presidente de ADEFA, Martín Zuppi, aseguró que “como lo veníamos anticipando, en el mes de abril las principales variables del sector continuaron mostrando una adecuación a la nueva realidad económica”.

En lo relativo a la venta de automóviles También marca el movimiento negativo de las ventas. Aquí sostiene que se alcanzaron las 22.450 unidades, un 26% por debajo de los registros de marzo. En la comparación interanual, en abril del 2024 se vendió un 33% menos que en abril del 2023.

Reclamos, peleas y apoyos de los empresarios

A pesar de la situación, no son pocos los empresarios que apoyan con fiereza el rumbo hacia el que quiere navegar Javier Milei. Son principalmente quienes pregonan una economía de libre mercado, en la que el Estado no tenga prácticamente intervención. Pero no es menor destacar que algunos de los que aplaudieron la desregulación, luego protestaron.

También quienes están encantados son los que apuestan por el mercado financiero y muchos con negocios inmobiliarios. A casi todos los que sí los une es el apoyo a una reforma laboral que limite las regulaciones actuales.

Días atrás, la Junta Directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA) analizó las últimas medidas del Gobierno en materia arancelaria y dio su respaldo a los cambios laborales incluidos en la Ley Bases, que ahora son analizados en el Senado.

Los empresarios manifestaron que la modificación de aranceles de bienes industriales “debería darse en sintonía con mejoras en la macroeconomía, baja de la presión impositiva y recuperación de la actividad económica”.

“En virtud de estas asimetrías, nuestro país compite en condiciones desfavorables con empresas que enfrentan menores erogaciones en impuestos y costos logísticos, acceden al financiamiento para la inversión y cuentan con mejor infraestructura”, indicó la UIA en un comunicado.

Además, los representantes sectoriales y regionales manifestaron su preocupación por la caída de la actividad, el incremento de los costos energéticos y el impacto del contexto, en particular, en el sector PyMI.

En el marco de la necesidad de la búsqueda de equilibrios macroeconómicos, los representantes pidieron medidas que colaboren para sostener la demanda, el empleo y la producción.

En el medio, el Gobierno acumula roces con distintos sectores. Con las prepagas por el valor y los aumentos de las cuotas llevó el conflicto hasta la Justicia. También trata de ejercer presión sobre los comerciantes de consumo masivo para que bajen los precios. Ahora la nueva batalla es con las energéticas, a las que Luis Caputo, convertido en el “campeón” de Milei para cada una de esas peleas, les quiere pagar la multimillonaria factura que debe el Estado con un bono con quita del 50%.

Cae el poder de compra de los salarios

El consumo masivo cayó un 20,4% interanual en abril como consecuencia de la persistente pérdida de poder adquisitivo de los asalariados, lo que impactó en retroceso en los volúmenes de las compras minoristas.

Al comparar con marzo, el retroceso de las compras fue del 17,1%, tal como surge del relevamiento de la consultora Focus Market vía Scanntech (lector de código en 756 puntos de venta de todo el país)

La cantidad de tickets cayeron un 8,9% frente al mes anterior y un 11,2% frente al año anterior. Las unidades por ticket retrocedieron un 4,5% interanualmente a 4,2 unidades por ticket y 13,2% frente a marzo 2024 a 4 unidades por ticket.

El índice de salarios subió 10,3% en marzo último, y volvió a perder ante una inflación que rondó el 11%, según informó el INDEC. Además, se incrementó 200,8% interanual.

El indicador acumula una suba del 45,5% respecto de diciembre previo, cuando los precios subieron 51,6%. El crecimiento mensual se debe a subas de 10% en el sector privado registrado, 11% en el público y 9,7% en el sector privado no registrado, indicó el INDEC.

Adiós a la clase media

Según la Dirección de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, una familia tipo porteña necesitó en abril ingresos superiores a $1.26 millones (sin considerar el alquiler) para ser considerada de clase media. Si alquila, esa misma familia tendría que tener entradas por encima de los $1.500.000 mensuales.

Con relación con un año atrás, la línea de pobreza se encareció 295,9% (pasó de $208.569 a $825.809). Representa un alza superior a la inflación promedio interanual que, en CABA, fue del 292,5%. Así, la inflación golpeó más a las familias de menores recursos.

Por la desaceleración de los precios de los alimentos y la aceleración de las tarifas y los servicios, la canasta básica de la clase media aumentó más que la de indigencia y de pobreza.

El mes pasado, en CABA, hubo fuertes aumentos en los servicios privados y públicos, que en mayor proporción afectan a la clase media, que representaba hasta hace poco la mitad de la población de la Ciudad de Buenos Aires. Subieron el suministro de agua (181,1%) gas y electricidad (54,1%), servicios financieros (25,9%) prepagas (16%), educación (15,1%), gastos comunes por la vivienda (15,7%) e Información y comunicación (11,7 %).

En abril, la canasta familiar de pobreza fue de $825.809 en la Ciudad de Buenos Aires, una suba del 7,8% en relación con los $766.146 de marzo.

El piso para ser considerado de clase media, aumentó de $1.157.084 a $1.264.441, un incremento del 9,3%

Por su parte, por la disparada de los precios de los alimentos, en especial pan, frutas y verduras, la línea de indigencia subió de $290.411 en diciembre a $350.564 en enero, a $402.752 en febrero, a $442.239 en marzo y a $467.177 en abril: un 290,2% por encima del valor de abril 2023 ($119.742)

Con estos valores, si a la canasta familiar de pobreza ($825.809) se suma un alquiler modesto, una familia tipo (matrimonio y 2 hijos menores) necesitó más de $1 millón para no ser pobre.

Los $825.809 de la línea de pobreza superan la remuneración promedio nacional de los salarios formales, que en marzo fue de $705.832,58, según el RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de Trabajadores Estables). Y muy por encima de los $234.315 del salario mínimo, vital y móvil (SMVM) de abril.

¿El inicio de la recuperación?

El impulso en la economía puede venir de la mano del campo, con una cosecha que será sustancialmente mejor que la del año pasado, cuando se produjo la histórica sequía que le costó al agro -y al Gobierno- pérdidas superiores a los u$s22.000 millones.

Dentro de lo que se puede ver como señales positivas, la inflación en baja perforó los dos dígitos y se espera que este martes el INDEC informe que será menor al 10%.

En tanto, la consultora LCG señaló que “algunos indicadores de la actividad muestran un ligero repunte en abril, aunque este está muy lejos de compensar la caída experimentada en marzo. Se espera que la disminución de la actividad, especialmente en estas magnitudes, llegue a un punto mínimo. Haber subordinado la recuperación económica al objetivo de desinflación, hace pensar que la recuperación de ambos sectores será marginal”.

“No obstante, es probable que se suavice el ajuste a medida que los índices de inflación siguen en baja. Nuestra proyección es una caída anual promedio del 14,7% en el caso de la industria y del 31% en el caso de la construcción, sector que se ve más afectado por el freno drástico de la obra pública y disminución de la brecha cambiaria que implica suba de los costos medidos en dólares”, concluyeron en la consultora.

Fuente: ambito