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IMPOSITIVAS – Ganancias sociedades: la mayoría de las empresas quedarían alcanzadas al 39,55 por ciento

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La semana pasada se conoció un Proyecto de Ley del Poder Ejecutivo que propone la aplicación del alícuotas progresivas en el impuesto a las Ganancias

La semana pasada se conoció un Proyecto de Ley del Poder Ejecutivo de la Nación (PEN) que propone la aplicación del alícuotas progresivas en el impuesto a las ganancias que pagan las sociedades de nuestro país, fijando la alícuota máxima en el 35% y manteniendo el impuesto sobre los dividendos en el 7%.

Uno de los argumentos esgrimidos remite a “diversos estudios” –los cuales no son citados, ni mencionados ni referenciados– que supuestamente demuestran que la inversión en nuestro país “…no es particularmente sensible a la tasa del impuesto a las ganancias…”, indicándose que “…está determinada fundamentalmente por la demanda agregada y el crecimiento económico…”.

El otro, es de neto corte recaudatorio. Tan sencillo como subir la alícuota que pagan las sociedades para incrementar los fondos que ingresan a las cuentas públicas por este gravamen.

Señala el Mensaje de elevación del proyecto de ley al Congreso que nuestro país exhibe un nivel de recaudación menor en este impuesto que otros países con un nivel de desarrollo similar. La comparación es realizada con Chile, Uruguay, México y Colombia.

Ganancias sociedades: la mayoría de las empresas quedarían alcanzadas al 39,55%.

Para sanear la situación descripta, se pretenden introducir modificaciones permanentes a la alícuota de sociedades, mediante un “nuevo esquema innovador en la historia del sistema tributario argentino”, estableciendo un tratamiento diferencial en beneficio de las sociedades de menor tamaño.

Acorde al proyecto en cuestión, las sociedades abonarán el gravamen empleando la escala que se detalla debajo, según la ganancia acumulada que posean al cierre del año fiscal:

Una primera observación –imposible de obviar– es con respecto a las ganancias acumuladas que definen las alícuotas: son valores exiguos, que parecen estar orientados más a un microemprendimiento que a una sociedad.

Veamos así que el primer tramo se aplicará con ganancias netas mensuales -antes de impuesto– que no superen los $108.333. Se trata de una ganancia anual de USD14.500 al tipo de cambio según el Banco Nación o a USD8.700 según la cotización CCL.

La alícuota del 30% se aplicará con ganancias mensuales de hasta $216.667, que equivalen a ganancias anuales de USD28.889, medidas al dólar ofical, o de USD17.333 consideradas al dólar financiero.

Ganancias sociedades: la mayoría de las empresas quedarían alcanzadas al 39,55%.

Entonces, surge a simple vista que la alícuota del 35% se aplicará para las “grandes empresas”, pero en realidad, convivirán en esta situación las PyME más medianas.

También es llamativo que el Mensaje de elevación pregona que con las alícuotas propuestas “el Poder Ejecutivo Nacional se hace eco de una demanda histórica de las pequeñas y medianas empresa, concediendo así más progresividad al tributo y al sistema general”. Lo que nos llama la atención es que existe una desconexión total entre las alícuotas propuestas y la categorización PyME dispuesta por la Resolución 69/2020 de la SEPYME.

Si es cierto lo que dice el Mensaje, y la mayoría de las empresas de nuestro país obtienen ganancias anuales que no superan los $2.6 millones, estamos en serios problemas. Y las alícuotas progresivas en el impuesto a las ganancias no son la forma de solucionarlo.

Las empresas necesitan un escenario económico para crecer, que otorgue un panorama de estabilidad para sus inversiones y confiabilidad en las normas para operar.

El Mensaje efectúa una remisión a la experiencia de otros países en la aplicación de alícuotas progresivas, pero se trata de países con situaciones muy diferentes (nivel de actividad, de empleo, de inflación, de inversiones, entre otras cuestiones).

Hoy, cuando muchas empresas deciden abandonar nuestro país y otras no lo eligen como plaza de inversión, la suba de la presión fiscal en el impuesto a las ganancias, más que traer una solución, parece ignorar un problema.

El Proyecto parece más preocupado por diferenciarse de la orientación política que concibió la reforma fiscal del año 2017 que por atraer inversiones y dar impulso a la actividad económica en nuestro país, de forma tal que ambos impacten positivamente en la vida de ciudadanos y empresas.

No existe mención alguna sobre las proyecciones económicas que produciría la implementación de la reforma.

Estando inmersos en una crisis macroeconómica reconocida por el propio Estado Nacional, que produjo el cierre de varias empresas y la mudanza de otras, los ciudadanos somos rehenes de la reiteración de medidas impositivas que insisten en una medida que no ha traído resultados favorables: aumentar los impuestos.

Ganancias sociedades: claves del proyecto

Mientras tanto, quienes tengan que invertir en nuestro país, revisarán la certidumbre de nuestro sistema tributario y verán que, en los últimos diez años, el panorama lejos está de ser claro y consistente…

Para concluir, no tenemos dudas de que la solución no pasa por “más impuestos”. Algo que se viene ignorando es la eficiencia en la aplicación de los recursos públicos, “gastar mejor” y con transparencia.

Es cierto que las PyME podrían beneficiarse con alícuotas diferenciales, pero difícilmente ello suceda con estos niveles de escalas. Así planteado, más bien parece que la mayoría experimentaría una suba y quedando gravadas al 39,55%.

Pero mucho antes que un “nuevo esquema innovador en la historia del sistema tributario argentino”, las PyME y las restantes empresas necesitan que se corrijan las distorsiones existentes. Entre ellas, la pésima atención al flagelo inflacionario que actualmente dispone la normativa vigente.

Fuente: iprofesional.com

IMPOSITIVAS – Ganancias: la modificación para las empresas proveerá $120.000 millones extra

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Con el nuevo esquema de alícuotas progresivas, la administración nacional busca “neutralizar” el impacto que tendrá en la recaudación la baja del impuesto para trabajadores y jubilados.

Las modificaciones impositivas serán tratadas a fin de marzo en el recinto, según confirmaron desde el entorno de Sergio Massa a Ámbito. El proyecto de modificación de Ganancias para sociedades, según explicó una fuente con conocimiento del proyecto, es una reforma “estructural” y no transitoria como se había planteado en otro proyecto anterior que el Ministerio de Economía había presentado a fin del año pasado. En esa iniciativa anterior, Economía había propuesto suspender la baja de Ganancias a sociedades prevista en la reforma de 2017 (y por la cual se pasaba de una alícuota del 30% al 25% este año). Pero el nuevo proyecto va un poco más allá: prevé una escala del 25% al 35% dependiendo del nivel de ganancias netas de la compañía, sin importar el tamaño de la empresa.

Según un detalle informado por el Ministerio de Economía, “el proyecto propone una estructura de alícuotas escalonadas con tres segmentos en función del nivel de ganancia”:

  • Un primer escalón del 25% para ganancias netas de hasta $1,3 millones
  •  el 2do escalón del 30% hasta $2,6 millones
  •  y un último segmento de 35% para ganancias netas superiores a $2,6 millones.

Los dividendos distribuidos pagarán en todos los casos la alícuota del 7%.

En los despachos oficiales estiman que, de los $120.000 millones extras que ingresarán por estas modificaciones, alrededor de $40.000 millones se cobrarán durante 2021La cifra coincide a grandes rasgos con el impacto fiscal que tendrá la baja del impuesto para las personas físicas. Roberto Arias, secretario de Políticas Tributarias, dijo en el Congreso que la eliminación del pago de Ganancias para salarios inferiores a $150.000 mensuales restará $41.250 millones a la recaudación.

“Se decidió avanzar en una reforma más estructural”, detallaron desde el Gobierno, para “volver a la alícuota que tenía antes de la reforma, pero con esquema novedoso”. “Primera vez que se aplica en la Argentina una alícuota progresiva a sociedades, porque las empresas, independientemente del tamaño que tengan, van a pagar en función de sus ganancias netas”.

El objetivo con la reforma más permanente es “recuperar el peso que tenía el Impuesto a las Ganancias en la recaudación, que era de cerca de 3 puntos tradicionalmente”. “En virtud de la reforma tributaria empezó a bajar. En 2019 se perdió 0,3 pp del PBI por este concepto”, informaron. De acuerdo a la lectura oficial, “la reducción de 2017 tenía que ver con una idea que no compartimos, que plantea la reducción de ese impuesto como un incentivo a la inversión”, pero “la inversión depende de otros factores” y lo que provocó es una “desfinanciación” del Estado.

“Los años de mayor inversión en los últimos 20 años los tuviste con alícuota de 35%. Hay otros factores que influyen mucho más que la tasa. No digo que no incida, pero no es lo único”, detallaron.

Desde el gobierno contaron además que la modificación de Ganancias para las empresas se trabajó al mismo tiempo que aquel que reduce la carga a personas físicas. “Cuando planteamos la idea de que no se reduzca la alícuota de sociedades apareció este excedente de recaudación y ahí surgió el proyecto de Sergio Massa en personas humanas. Se discutió bastante en enero y se avanzó”, contaron a Ámbito.

La idea de esta reforma tributaria había sido adelantada por Ámbito en julio del año pasado. En ese momento, desde un despacho oficial le contaron a este diario que el objetivo era que las empresas grandes tuvieran más carga tributaria que las más pequeñas y que eso se daría a través de una modificación en este impuesto.

Según datos de la Subsecretaría de Ingresos Públicos -a cargo de Claudia Balestrini- la presión tributaria de los impuestos nacionales y provinciales pasó del 31,5% del PBI en 2015 (el pico máximo desde 2010) al 28,4% en 2019. En 2019, de los 5 billones de pesos recaudados a través de impuestos nacionales, la mayor porción grabó bienes y servicios (un 42% del total), seguido de los aportes y contribuciones de la seguridad social (24%); el aporte del 22% de los ingresos, utilidades y ganancias de capital; el 11% provino de comercio y transacciones internacionales y el 1% restante vino de rentas a la propiedad.

Fuente: ambito.com

IMPOSITIVAS – La AFIP oficializó los nuevos valores para autónomos: acceda al listado completo

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La AFIP oficializó los valores para los contribuyentes autónomos que rigen desde este mes. Acceda al listado completo de los valores

Los mismos se dividen en:

  • Aportes mensuales de los trabajadores autónomos.
  • Aportes mensuales de los trabajadores autónomos que realicen actividades penosas o riesgosas a las que les corresponde un régimen previsional diferencial.
  • Afiliaciones voluntarias.
  • Menores de 21 años.
  • Beneficiarios de prestaciones previsionales otorgadas en el marco de la Ley 24.241 y sus modificaciones, que ingresen, reingresen o continúen en la actividad autónoma.
  • Amas de Casa que opten por el aporte reducido previsto por la Ley 24.828

Impuesto a la Riqueza: plan de pagos

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) habilitó la posibilidad de cancelar el Aporte Solidario y Extraordinario a través de un régimen de facilidades de pago.

El organismo estableció que las personas alcanzadas podrán optar por realizar entre el 23 de marzo y el 28 de abril, inclusive, un anticipo del 20% de la deuda consolidada e ingresar el saldo resultante en cinco pagos mensuales y consecutivos.

La Resolución General 4942 dispone que la tasa de financiación para quienes opten por esta vía será la correspondiente a la de los intereses resarcitorios del organismo. La normativa que será publicada en el Boletín Oficial busca contribuir al cumplimiento de las obligaciones de los contribuyentes.

Para adherir al régimen de facilidades de pago es requisito concretar el anticipo del 20% de la deuda consolidada.

Las cinco cuotas restantes se abonarán el 16 de cada mes a partir del mes siguiente de concretado el pago inicial. El plazo para presentar la declaración jurada de los contribuyentes alcanzados por el Aporte Solidario y Extraordinario es el 30 de marzo.

Aporte Solidario: la AFIP habilitó un régimen de facilidades de pago

La solicitud de adhesión al régimen no podrá ser rectificada y se considerará aceptada, siempre que se cumplan en su totalidad las condiciones y los requisitos previstos en la normativa.

Aporte Solidario: alcance

El Aporte Solidario y Extraordinario alcanza a las personas humanas y sucesiones indivisas residentes en el país por la totalidad de sus bienes en el país y en el exterior y a las personas humanas y sucesiones indivisas no residentes, por la totalidad de sus bienes en el país, siempre que los mismos superen la suma de $200 millones de pesos. La fecha para la valuación de los bienes es la de entrada en vigencia de la Ley, es decir el 18 de diciembre de 2020.

La ley aprobada por el Congreso en diciembre de 2020 establece el destino que tendrán los fondos recaudados del Aporte Solidario y Extraordinario para enfrentar la Pandemia. Son cinco las asignaciones especificadas: un 20% será para la compra y/o elaboración de equipamiento médico, elementos de protección, medicamentos, vacunas y todo otro insumo crítico para la prevención y asistencia sanitaria.

Otro 20% se destinará a subsidios a las micro, pequeñas y medianas empresas, con el principal objetivo de sostener el empleo y las remuneraciones de sus trabajadores.

Un porcentaje idéntico será para el programa integral de becas Progresar, para reforzar este programa que acompaña a las y los estudiantes con un incentivo económico y un importante estímulo personal en todos los niveles de formación durante su trayectoria educativa y/o académica.

Aporte Solidario: cuál es el alcance del plan de pagos

A su vez, un 15% se asignará para el Fondo de Integración Socio Urbana, enfocado en la mejora de la salud y de las condiciones habitacionales de los habitantes de los barrios populares y un 25% a programas y proyectos que apruebe la Secretaría de Energía de la Nación, de exploración, desarrollo y producción de gas natural.

Fuente: iprofesional.com

ECONOMÍA – La economía muestra recuperación sostenida pero advierten sobre el nivel de incertidumbre

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Si bien algunos sectores están teniendo una rápida recuperación, la falta de un programa concreto, del acuerdo con el FMI, el riesgo país y la escalada inflacionaria provocan una gran incertidumbre hacia delante.

En el transcurso de la primera parte de este año la economía local muestra signos elocuentes de mejora, especialmente por el lado de la producción industrial y la construcción, aunque en menor medida el consumo global, pero algunos analistas coinciden en que la incertidumbre sobre diversos temas esenciales, ponen puntos de interrogación sobre si se podrá mantener en los próximos meses ese ritmo de crecimiento.

En principio, algunos analistas coinciden en que la economía mostrará este año un rebote mayor al que incluyó el Ministerio de Economía, el cual se ubica en el 5,5 por ciento de mejora en el PBI.

Vaticinan que el año podría mostrar una mejora económica del 6,5 al siete por ciento, pero advierten que aún así se estaría por debajo de la caída del año pasado, con lo cual se conservaría una significativa baja con relación a 2019, que fue un año donde la economía ya había caído 2,4 por ciento.

En ese sentido, el economista Ramiro Castiñeira consideró que la recuperación fuerte ya se dio, “cuando se salió de la cuarentena estricta”.

“Es factible que este año tengamos un rebote del orden del 6 al 7 por ciento, pero igualmente así se estaría un 3 por ciento por debajo de 2019”, comentó Castiñeira.

El economista evitó hacer evaluaciones futuras y recalcó que para Argentina tenga crecimiento sostenido “hace falta un programa económico, que se acuerde con el FMI y crear un clima más propicio para las empresas y las inversiones“.

Por su parte, el economista y consultor Camilo Tiscornia resaltó que “en estos momentos se observa una recuperación que era esperable, aunque quizás en un nivel más elevado del que se preveía, sobre todo en algunos sectores industriales y de la construcción”, pero advirtió que hacia delante hay temas que generan incertidumbre que puedan afectar el crecimiento.

En ese sentido mencionó el alargamiento en los plazos de la negociación con el FMI, la elevada tasa de riesgo país, el cepo cambiario, la brecha, la elevada inflación, “todos temas que generan una gran dosis de incertidumbre”.

Precisamente, en las últimas horas la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estimó que la economía argentina crecerá 4,6% este año y que también mejorará en 2022. Sin embargo, para el año próximo, la proyección de crecimiento es menor: 2,1%.

Para 2021, el organismo elevó en nueve décimas las proyecciones para la economía argentina respecto de lo que había anunciado en diciembre último.

Las estimaciones forman parte del último informe de la OCDE sobre la economía mundial: para el organismo, la clave es “acelerar la producción y el despliegue de vacunas” contra el Covid-19, por entender que es “la mejor política económica disponible en la actualidad para impulsar el crecimiento y la creación de empleo”.

La economía global -según el reporte- crecerá 5,6% este año y 4% el próximo.

La construcción liderando las expectativas de contratación en el segundo semestre

Por otra parte, el sector de la construcción lidera las expectativas de contratación para el segundo trimestre, mientras que el 78% de los empleadores argentinos espera mantener sus dotaciones de personal, indicó esta semana un informe privado. “En seis de las nueve actividades económicas relevadas los empleadores esperan aumentar sus nóminas durante el segundo trimestre del 2021”, señaló la encuesta realizada por la consultora Manpower Group.

El análisis sostuvo que el 78% de los empleadores encuestados “no espera realizar cambios en sus dotaciones de personal”. Al ser consultados sobre las expectativas de recuperación en virtud del impacto del COVID-19 sobre los negocios, el 29% afirmó que “espera que sus empresas vuelvan a los niveles de contratación pre-pandémicos dentro de los próximos doce meses”.

El estudio subrayó que “el 3% cree que los niveles de contratación nunca regresarán a los valores previos a la pandemia, cuando en el relevamiento anterior el 7% había expuesto esta intención”.

Remarcó que “en seis de las nueve actividades económicas relevadas, los empleadores esperan aumentar sus nóminas durante el segundo trimestre del 2021”.

“Estas expectativas positivas son lideradas por la construcción”, destacó.

Sostuvo que luego se ubicaron “los sectores Manufacturas, Minería y Extracción, Comercio Mayorista y Minorista y Administración Pública y Educación”.

Respecto de las regiones, evaluó que en tres de seis los empleadores proyectan incrementar sus nóminas de personal durante el segundo trimestre del 2021.

“La región Pampeana lidera estas expectativas”, remarcó y consideró que, por el contrario, el NEA revela las intenciones de contratación más débiles. Por su parte, Cuyo y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) reportaron expectativas nulas.

Fuente: perfil.com

IMPOSITIVAS – Monotributo: Marcó del Pont habló sobre la reforma y anticipó que “aliviará la carga de los contribuyentes”

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A la par de las modificaciones en el Impuesto a las Ganancias, el Gobierno avanza en una reforma del Monotributo. Los detalles del proyecto

La titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Mercedes Marcó del Pont, aseguró este martes que el proyecto de reforma del monotributo permitirá aliviar “la carga de los contribuyentes que son excluidos del régimen y que al pasar a ser autónomos acumulan deudas fiscales muy difíciles de afrontar”.

La funcionaria formuló estos conceptos al brindar un informe ante el plenario de comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados, que analiza las reformas del Monotributo y del Impuesto a las Ganancias.

El proyecto de ley, agregó, permitirá “abordar distintas problemáticas estructurales y coyunturales experimentadas por los monotributistas”.

“Las modificaciones propuestas por el Poder Ejecutivo apuntan a armonizar la transición entre el Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes (RS) y el Régimen General (RG), tanto en términos administrativos como en los montos de las obligaciones que deben afrontar los monotributistas”, explicó.

Monotributo: quiénes se benefician con la reforma

Durante su intervención, la titular de la AFIP identificó tres grandes grupos de beneficiarios del proyecto de ley.

En primer lugar, “a todos los monotributistas porque establece un régimen permanente que hace menos gravoso pasar del Régimen Simplificado al Régimen General”, dijo.

Añadió que en segundo lugar “ofrece un alivio para aquellos monotributistas que hubieran sido excluidos de este impuesto durante 2020 y se los ‘perdona’ por única vez y, finalmente, “al Estado, ya que la administración tributaria va a disponer de mucha más información sobre las operaciones entre monotributistas y responsables inscriptos de IVA, porque se incrementa el control por oposición”

“Estamos trabajando con otras áreas para ver cómo el monotributo vuelve a ser una forma de inclusión tributaria y financiera dentro de un segmento muy marginado de la economía popular”, dijo la funcionaria al referirse a las modificaciones que evalúa el Gobierno.

Cambios en el Monotributo: qué propone el proyecto

Las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Trabajo de Diputados comenzaron a discutir este martes el proyecto presentado por Sergio Massa para aliviar el peso del impuesto a las Ganancias.

En paralelo se ató a la discusión una iniciativa del Ejecutivo sobre actualización del Monotributo, que permitirá permanecer a quienes se encuentren en la actualidad en el régimen, salvo a los que hayan excedido más de un 25% el límite anual establecido para la categoría máxima.

El proyecto de ley con cambios en el régimen del monotributo que el Gobierno nacional envió al Congreso plantea un esquema de actualización de los topes de las categorías, contempla el reingreso anticipado al monotributo de los contribuyentes que pasaron al régimen general.

La iniciativa también busca crear un puente entre el régimen de monotributo y el de trabajadores autónomos, para que el salto entre un esquema y otro no sea tan abrupto.

El proyecto, que lleva las firmas del presidente Alberto Fernández, del ministro de Economía, Martín Guzmán, y del Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, fue enviado formalmente el 30 de diciembre al Congreso y recién este martes se concretó su ingreso por la Mesa de Entradas de la Cámara de Diputados.

En el Gobierno proyectan que la iniciativa comience a ser debatida en las próximas semanas, en el marco del período extraordinario de sesiones, dado que la recategorización al monotributo, de acuerdo al actual sistema, debe implementarse antes del 20 de enero.

El texto elaborado por la AFIP busca aliviar la situación de quienes facturaron por encima del límite

Los 10 puntos centrales

1. El proyecto propone “establecer distintos mecanismos para morigerar el impacto negativo” que tuvo la cuarentena en los monotributistas, de manera de beneficiar “a una significativa cantidad de pequeños y pequeñas contribuyentes que, de acuerdo con los parámetros vigentes, quedarían excluidos y excluidas con efecto retroactivo del Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes en una situación extraordinaria”.

2. Además contempla la actualización para las escalas y montos del monotributo correspondientes al período 2020.

3. “La actualización, de acuerdo a los lineamientos que plantea el proyecto es de 35,3%”, indicó a Télam el tributarista César Litvin, CEO del estudio Lisicki, Litvin y Asociados, quien dijo que era necesario definir el porcentaje debido a que quedó sin efecto el que se utilizaba hasta en momento, que era el índice de movilidad jubilatoria.

“Cuando se creó el monotributo el tope de facturación era aproximadamente de 100.000 dólares, si tomamos al dólar oficial estaríamos en cerca de 9 millones de pesos lo que debería ser el tope de facturación y estamos en venta de bienes 3.5 millones o sea que está atrasado respecto del dólar”, explicó.

4. También el texto elaborado por la AFIP busca aliviar la situación de quienes facturaron por encima del límite y que por ello deberían pasar al régimen general.

Respecto de este punto el especialista advirtió que “los excedidos son los que superaron el tope” y aclaró que se dividen en dos tipos: el que superó el límite y el que se quedó -o se fue voluntariamente- como responsable inscripto.

5. Para los que superaron el límite, “en la medida en que sus ingresos no superen el 25% del tope a ese momento puede quedarse en el régimen“.

6. El que se cambió voluntariamente y está en la misma relación de facturación puede regresar como monotributista.

Litvin ejemplificó con datos por qué le conviene regresar a los que están en esta situación: “un monotributista de servicios en el tope de facturación va a pagar en el año 153.000 pesos y si pasa a ser responsable inscripto el monto es de 789.000 pesos por año. Eso explica que la gente se ‘acurruca’ en el monotributo y va enanizando sus ingresos”, dijo.

El texto contempla la actualización para las escalas y montos del monotributo correspondientes al período 2020

7. El otro punto que plantea el proyecto es el puente entre un régimen y otro para que la diferencia no sea tan significativa. Para ello admite beneficios a través del IVA y de Ganancias.

8. A través del IVA “se le permite un crédito fiscal presunto equivalente a un 17,5% del monto que le fue facturado por los proveedores y también permite un monto equivalente a una doceava parte del 50% de la alícuota en concepto de crédito fiscal pero que no puede exceder el 75% del débito fiscal”, explicó Litvin quien consideró la fórmula muy compleja y que nuevamente los monotributistas necesitarán de la asistencia de un profesional.

9. De acuerdo al texto enviado al Congreso, para los casos antes mencionados, la alícuota del IVA va a bajar 50% en el primer año, 30% en el segundo y 10% en el tercero.

10. “También hay beneficios en Ganancias donde toma un gasto deducible equivalente al 82,65% de las compras y una deducción especial equivalente al 50% de un límite”, agregó Litvin.

Este puente reduce el monto a pagar por IVA y deducciones especiales en Ganancias y dura tres años.

A modo de cierre, Litvin recordó que cuando fue creado en el año 1998 se pensaba que el régimen de monotributo iba a alcanzar 500.000 personas, una cantidad superada con holgura en la actualidad debido a que ya suman más de 3,5 millones de contribuyentes inscriptos bajo esta modalidad.

“Esto se explica porque es un régimen que además de ser simplificado establece un muy bajo aporte de dinero que suple el pago de ganancias, IVA y seguridad social a cualquier otro contribuyente que está en el régimen general”, concluyó el especialista.

Fuente: iprofesional.com

ECONOMÍA – Según CAME, casi el 42% de las pymes argentinas están lideradas por una mujer

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El informe reveló que el 41,9% de las pymes argentinas están lideradas por una mujer y la mayoría se encuentra en rubros como indumentaria, calzados o perfumerías.

El 41,9% de las pymes argentinas están lideradas por una mujer y la mayoría se encuentra en el comercio, sobre todo en rubros como indumentaria, calzados o perfumerías.  Así lo reveló un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). En el marco del ” Mes de la mujer”, la entidad dio a conocer el Indicador de Participación de la Mujer en las Pymes (IPAMUP), que arrojó resultados vinculados con la presencia femenina en el manejo de empresas pequeñas y medianas.

Según el reporte, en la industria, la presencia de la mujer como líder es baja y casi siempre es acompañada por un varón. Sólo en el 6,2% de esas empresas no hay un hombre propietario, indicó CAME, y añadió que “si bien esto se va revirtiendo, son procesos muy lentos. “Lo que más crece es la participación gremial empresaria”, señaló.

De acuerdo con el indicador, elaborado sobre la base de una encuesta entre 1.500 industrias y comercios realizada en enero pasado, el 20,4% tiene como dueña única a una mujer y si se agregan las empresas con propiedad compartida (varón y mujer) la participación femenina se extiende a 41,9%.

No obstante, esa participación tiene algunas características:

  •  La brecha con los hombres es elevada, dado que en el 78,6% de las pymes hay un hombre en el mismo rol (propiedad única o compartida), es decir, casi el doble que las mujeres.
  • La participación de la mujer es mayor en el comercio que en la industria, ya que si se toman sólo las empresas con propiedad exclusiva de mujeres, en el comercio es de 25,9% y en la industria de apenas 2,8%.
  • Pero, si se computan esos porcentajes con aquellas empresas de propiedad compartida, en el comercio la mujer participa del 45,2% mientras que en la industria del 31,2%, reflejando cómo en este último sector, el rol de la mujer se extiende, pero casi siempre acompañada por un hombre.
  • En el caso de los hombres, el 51,5% de los comercios es propiedad exclusiva de ellos, mientras que, en la industria, el 65,4%.

Si se suma las de propiedad compartida, la participación masculina asciende a 70,8% en el comercio y 93,8% en la industria.

Por otra parte, la rama femenina de la entidad entregó el premio Mujer Empresaria MECAME 2021 a la neuquina María Rosa Teti, creadora de la firma Amulen.

La directora nacional de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía, Mercedes D’Alessandro, resaltó que “hay un gran camino por delante, ya que este es un año en el que hay que recuperar el tejido productivo”.

La funcionaria subrayó: “Este vínculo del Estado con MECAME es fundamental para el desarrollo de la economía argentina”.

Durante el acto, el presidente de CAME, Gerardo Díaz Beltrán, destacó el compromiso social y empresarial de la mujer y la importancia de ellas dentro de la Confederación.

“El rol creciente de Mujeres CAME (MECAME) es fundamental dentro de nuestra entidad, ya que hoy nos representa en el Consejo Económico y Social”, manifestó

Fuente: ambito.com

IMPOSITIVAS – El Gobierno espera recaudar $120.000 millones con la suba de Ganancias a grandes empresas

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La iniciativa enviada al Congreso propone alícuotas crecientes según la rentabilidad de las compañías. Según estimaron fuentes oficiales, el impacto fiscal se sentirá con mayor fuerza en el 2022.

El proyecto de ley para modificar el esquema de alícuotas del impuesto a las Ganancias para las Sociedades permitirá sumar al Gobierno unos $120.000 millones a la recaudación, aunque distribuidos de manera tal que el mayor impacto sobre las arcas fiscales se sentirá recién en el 2022.

Así lo estimaron fuentes oficiales en diálogo con BAE Negocios, que detallaron el nuevo esquema propuesto para el pago del tributo por parte de las empresas.

La iniciativa, que busca tratarse en paralelo con la suba del Mínimo No Imponible para personas humanas a partir de los $150.000 brutos, reemplaza un texto que el Ejecutivo había enviado al Congreso en diciembre para frenar la reducción de la tasa del gravamen del 30% actual al 25% según estipulaba la reforma tributaria sancionada en 2017.

Las fuentes explicaron que en lo que respecta a las personas jurídicas, el Gobierno no tiene previsto cambios adicionales a los de este texto dado a conocer el jueves por la noche, mientras continúa trabajando para desarmar el impuesto a la renta financiera y a los Bienes Personales para los activos de este tipo. El objetivo oficial es que la recaudación de Ganancias por este concepto vuelva a niveles cercanos al 3% del PBI como era en 2015, desde el 2,7% actual.

De aprobarse el proyecto tal cual lo mandó el Ejecutivo, las empresas pagarán el 25% por su rentabilidad siempre y cuando esta no supere los $1,3 millones. A partir de esa cifra y hasta los $2,6 millones, abonarán un 30% sobre el excedente, es decir un máximo de $715.000. Por último, las ganancias que vayan por encima de los $2,6 millones afrontarán cargas por $715.000 más el 35% de lo que superen sobre ese piso.

Este mecanismo de escalas marginales “evita el incentivo a la subdeclaración, porque pasar de un tramo a otro solo da como resultado pagar la tasa más alta por el monto excedente y no por la totalidad como sucede con las tasas directas o plenas”, según los considerandos del proyecto.

Lo cierto es que de esta manera, el tratamiento impositivo de las utilidades no quedará establecido por el tamaño de la firma, ya sea por facturación o número de empleados que es lo que usualmente se utiliza para focalizar programas para las pymes, sino que estará atado a la magnitud de las ganancias, independientemente de si la empresa en cuestión es grande o chica.

En ese sentido, el guiño del Gobierno al sector productivo es que incluso las grandes firmas que vieron afectada su rentabilidad por la pandemia podrán pagar por ejemplo una tasa del 25%, en caso de que no supere los $1,3 millones.

En el Ejecutivo estiman que de aprobarse el proyecto, del universo de 300.000 firmas que abonan el tributo, el 75% pagará menos, el 15% más y el 10% restante lo mismo que ahora.

El texto también propone reducir la tasa por la distribución de dividendos desde el 13% actual al 7%. Las fuentes consultadas argumentaron que los ingresos fiscales conseguidos por esta vía desde su creación son ínfimos, ya sea porque las empresas o bien no repartieron dividendos o bien lograron evadir el pago.

Según pudo saber este medio, el proyecto fue trabajado en conjunto con el de la suba del mínimo no imponible, por parte de Alberto Fernández, el presidente de Diputados Sergio Massa y el ministro de Economía, Martín Guzmán. Durante esas discusiones, el oficialismo calculó que la modificación de alícuotas a las empresas iba a dejar un saldo a favor de $120.000 millones que permitiría financiar una reducción del peso del tributo para las personas.

Las fuentes precisaron que de ese monto, sólo un tercio entrará en el ejercicio actual bajo la forma de anticipos, equivalente a unos $40.000 millones, que es en lo que se estimó el costo del proyecto de suba del MNI a trabajadores. Los restantes $80.000 millones ingresarían recién en el 2022.

En 2019, el impuesto a las Ganancias a las sociedades aportó cerca de 2,7 puntos del PBI en recaudación, en tanto el que rige para los asalariados dejó otro 2% del producto.

Fuente: baenegocios

Laboral. Coronavirus. Programa REPRO II

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Aprueban suma dineraria de carácter adicional y complementaria a la prevista por el Programa “REPRO II” para trabajadores de las Industrias Culturales.

Establecen una suma dineraria de carácter adicional y complementaria a la prevista por el Programa “REPRO II” –R. (MT) N° 938/20– a abonar a trabajadores de las Industrias Culturales. Podrán acceder al beneficio los trabajadores que presten servicio para empleadores que hayan obtenido el beneficio del “Programa REPRO II” y que se encuentren registrado/as ante la AFIP bajo los Códigos CLAE que se detallan como ANEXO I.

Resolución Conjunta (MT) Nº 2/2021 (BO 10/03/2021)

Fuente: Lisicki Litvin

ECONOMÍA – Por la pandemia, cayó 11,8% el consumo servicios públicos durante 2020

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Se vieron afectado esencialmente los rubros del transporte de pasajeros, de cargas y peajes, debido a las medidas implementadas para morigerar el avance del coronavirus

El consumo de servicios públicos registró en 2020 una caída de 11,8% con respecto al año anterior, afectado esencialmente por los rubros del transporte de pasajeros, de cargas y peajes, debido a las medidas implementadas para morigerar el avance del coronavirus, informó ayer el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). En tanto, en el cotejo intermensual, en diciembre el consumo de servicios públicos creció 1,3% respecto a noviembre pasado.

Al analizar las series originales, todos los sectores de actividad económica que componen el Indicador Sintético de Servicios Públicos (ISSP) marcaron una contracción, liderada por el rubro transportes de pasajeros, con una merma de 70,4% interanual; seguida por transporte de carga (-35,5%), peajes (-24,9%), servicio de correo (-17,3%), recolección de residuos (4,2%), telefonía (-1,9%) y electricidad, gas y agua (-1,9%).

Al cierre de 2019, el Indec informó que el consumo de servicios públicos registró al cierre de diciembre un retroceso de 1,3% frente a igual mes de 2018.

Diciembre pasado, según los datos dados a conocer por la dependencia oficial, fue el quinto mes consecutivo de suba en la comparación desestacionalizada con el mes anterior.

La última caída en el cotejo intermensual se registró en julio de 2020 y fue del orden del 1,7%.

El Indec especificó que en “diciembre de 2020, respecto a igual mes del año anterior, la demanda de energía eléctrica, gas y agua registró una baja de 1,9%; la recolección de residuos tuvo una contracción de 4,2%; por su parte, se observa una variación negativa de 70,4% y de 35,5% en el transporte de pasajeros y de carga, respectivamente”.

A su vez, los vehículos pasantes pagos por peajes se contrajeron un 24,9%; el servicio de correo postal tuvo una caída de 19,3%; mientras que el sector de telefonía registró un descenso de 1,9%.

En términos desestacionalizados, en diciembre de 2020 respecto a noviembre de 2020, se observó que la demanda de energía eléctrica, gas y agua registró una caída de 0,2%; la recolección de residuos se contrajo 0,3%; el transporte de pasajeros creció 44,7% y el transporte de carga retrocedió 16,3%.

Por su parte, el uso de peajes mostró una suba de 6,5%; intermensual el servicio de correos tuvo un aumento de 7,8% y, finalmente, la telefonía tuvo una variación neutra.

En base a los números del Indec, la pandemia del coronavirus y la consecuente caída de la actividad produjeron un significativo derrumbe de la utilización de los servicios públicos en 2020, con picos fuertes en los meses de abril y mayo, donde la caída alcanzó el 19,4% y 18,1% interanual, respectivamente.

Tras las desaceleraciones de la caída en junio y julio, agosto volvió a presentar un pico de baja fuerte que coincidió con la vuelta a la fase 1 del Distanciamiento, Social, Preventivo y Obligatorio (DISPO) en algunas provincias del país, producto de un nuevo aumento de casos de la Covid-19.

Superada esa situación, diciembre continuó la nueva tendencia a la desaceleración evidenciada en los meses de septiembre, octubre y noviembre.

El indicador sintético de servicios públicos es un indicador de coyuntura que mide la evolución de un conjunto de servicios con periodicidad mensual.

Los servicios que componen el índice del nivel general son: demanda de energía eléctrica, consumo de gas natural y agua entregada a la red, recolección de residuos, transporte de pasajeros, transporte de carga por ferrocarril y de aeronavegación comercial, peajes, servicio de correo y telefonía.

Fuente: lacapital.com

IMPOSITIVAS – Caso por caso, cómo quedan las escalas y cuánto se deberá pagar con el nuevo monotributo

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En los valores de la tabla, que permanecieron congeladas a lo largo del año pasado, se aplicará un aumento de 35,29%.La nueva cuota del tributo para la categoría inferior en el caso de actividades vinculadas a servicios será de $2645,84.-

El proyecto de ley que envió la AFIP en enero al Congreso propone actualizar los valores de la tabla de monotributo con un índice que empataría la inflación acumulada en 2020 que fue de 36,1%.

Según la iniciativa oficial las escalas, que permanecieron congeladas a lo largo del año pasado, aumentarán un 35,29%, cifra equivalente al avance del haber mínimo en el sistema previsional durante 2020.  Aunque no hubo actualización de los montos, en enero de 2021 venció el plazo, se realizó la recategorización y una gran cantidad de monotributistas se vieron obligados a pasar a ser responsables inscriptos.

Por eso, el proyecto permite a los contribuyentes que facturaron hasta un 25% por encima del tope máximo que era de $1.739.439 en el caso de prestación de servicios y de $2.609.240 para actividades comerciales, volver al régimen simple.

De esta manera, un monotributista que presta servicios, está registrado en la categoría H y durante 2020 facturó un 20% más que el tope máximo quedaría excluido y debería pasar al Régimen General. Por el proyecto que impulsa la AFIP podrá mantenerse en el régimen simplificado y pagar un monto cercano a $34.800 anuales frente a los $942.100 anuales si pasara a ser responsable inscripto y tuviera que pagar IVA y Ganancias.

El congelamiento de las escalas provocó que contribuyentes que aumentaron su facturación nominalmente -pero no en términos reales- tuvieran que mantenerse en la misma categoría en vez de descender. Por ejemplo, si un prestador de servicios estaba en la categoría H y, al terminar 2020 había acumulado una facturación anual de $1.300.000, tendría que seguir en esta categoría por el congelamiento de los valores de la tabla. Con el reajuste de 35, 29% pasará a estar en la categoría F, dos más abajo.

Por esta razón, una vez que se apruebe la nueva normativa los especialistas advierten que la actualización de las escalas debería ser retroactiva a enero. “Las tablas estaban atadas al aumento de las jubilaciones y cómo no se ajustaron en 2020, no tuvieron actualización. Es un error tremendo que se tiene que modificar y, a la vez, hay que cambiar el índice con el cual se actualizan“, afirmó el tributarista Iván Sasovsky.

Al no actualizar las tablas, gran parte de los perjudicados son los contratos que no pueden actualizarse porque quedarían excluidos. Un empleado del Estado con un contrato de $150.000 mensuales, en 12 meses facturó $1.800.000. Con la actualización de las escalas podría seguir en la categoría H y, hasta recibir un aumento, pero hoy sin el reajuste se ve obligado a pasar a ser responsable inscripto.

Otro ejemplo es el de un monotributista que presta servicios y está registrado en la categoría H. Si durante 2020 facturó un 30% más que el tope máximo en la actualidad quedaría excluido para pasar al Régimen General y debería pagar entre IVA y Ganancias una suma cercana a los $1.136.000 anuales. La actualización de escalas le permitirá seguir siendo parte del Régimen simplificado.

“Ahora hay que definir una nueva forma de actualización del monotributo compuesta por la variación del IPC para que el perfil de pequeño contribuyente se mantenga a lo largo del tiempo. Si se ata a otra variable que no sea la inflación, se va distorsionando”, precisó a El Cronista Fernanda Laiun, del estudio Laiun, Fernández Sabella & Smudt.

¿POR QUÉ NINGÚN GOBIERNO ACCEDE A HACERLO?

“Hay una razón recaudatoria, pero lo que más pesa es la falta de reconocimiento de la inflación como variable de ajuste“, explicó Sasovsky, y agregó: “este tipo de Gobierno es reacio a los ajustes por inflación por miedo a que se produzca una espiralización y que esto mismo genere inflación”.

Laiun atacó este último punto: “El monotributista no te indexa nada, si el Gobierno permitiera que se aumente con un índice más alto, hay más gente que se mantiene dentro del monotributo. Sino la gente se esconde dentro del monotributo para no ser responsable inscripto, lo que se llama enanismo fiscal”.

Fuente: cronista.com