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IMPOSITIVAS – Prorrogan el incentivo fiscal para empresas que fabrican bienes de capital en la Argentina

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Con el decreto 96/2020 se extendió hasta el 31 de diciembre próximo el régimen de incentivo establecido en marzo de 2001 para productores nacionales

El Gobierno prorrogó este martes un régimen de incentivos para la producción nacional de bienes de capital.

Según se publicó en el Boletín Oficial, con el decreto 96/2020 se extendió hasta el 31 de diciembre próximo el régimen de incentivo establecido en marzo de 2001 (a través del decreto 379) con el objetivo de favorecer el crecimiento productivo de la economía.

El incentivo es retroactivo al 1 de enero de este año, está dirigido a los fabricantes de maquinaria general y agrícola, herramientas, equipos hospitalarios, carroceros o buses para uso urbano, entre otros, y consiste en un bono fiscal que puede ser usado para cancelar impuestos nacionales o ser transferido a terceros.

La medida también alcanza a la industria naval y a proveedores destinados a la producción de hidrocarburos y energía eléctrica.

Con esta medida se “busca mejorar la competitividad de la industria local productora de bienes de capital a fin de que pueda participar en condiciones equitativas en la provisión de tales bienes, promoviendo así su fabricación nacional”.

Como también tiene por objetivo fomentar la investigación y la innovación de los fabricantes locales, el régimen permite computar “hasta un equivalente al setenta por ciento (70%) del valor de las inversiones realizadas en innovación, investigación y desarrollo tecnológico, facturadas y efectuadas a partir del día 1° de enero de 2019 y debidamente acreditadas”.

En tanto, la medita también estipuló que “en todos los casos, el bien de capital objeto de la transacción, debe haber sido entregado al adquirente con una antelación no mayor a UN (1) año respecto de la solicitud.”

Fuente: iprofesional.com

ECONOMÍA – El 82% de los consumidores argentinos usa más el efectivo que otros medios de pago, según una encuesta

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Solamente el 21% hace uso cotidiano de las tarjetas de débito y sólo un 13% utiliza la tarjeta de crédito para sus compras habituales.

El 82% de los consumidores argentinos consultados en una encuesta asegura que sigue optando por el uso de efectivo por sobre otros medios de pago como las tarjetas de débito y crédito.

Así lo indica un nuevo estudio de Fundación UADE y Voices!, realizado en el marco de las actividades del Centro de Investigaciones Sociales (CIS), el que relevó percepciones y hábitos de los argentinos en torno a los medios de pago y la bancarización a nivel nacional.

El trabajo se realizó tomando como base una encuesta probabilística realizada en todo el país a 1.000 personas de 16 años en adelante, utilizando entrevistas personales como instrumento de recolección de los datos.

Los pesos en efectivo siguen siendo, con amplia diferencia, el medio de pago más utilizado: el 82% de la población consultada dice utilizarlo siempre o casi siempre, contra un 21% de uso frecuente de las tarjetas de débito, 13% de las tarjetas de crédito y 7% de otros medios de pago electrónico.

La mitad de la población consultada declara no operar con bancos, mientras que la bancarización se incrementa considerablemente a medida que se asciende en las escalas socioeconómica y educativa y entre los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires.

La caja de ahorro es el producto o instrumento bancario más utilizado por los argentinos (92% de quienes operan con bancos poseen o utilizan la misma), seguido por las tarjetas de débito (54%), las tarjetas de crédito (39%), las cuentas corrientes (14%), los seguros (12%) y los créditos (8%).

Solange Finkelsztein, coordinadora de investigaciones de UADE, destacó que a pesar de que el 80% de los adultos cuenta con al menos una cuenta bancaria, según muestra un reciente Informe de Inclusión Financiera publicado por el Banco Central sólo la mitad de la población reconoce estar bancarizada y hacer uso de estos servicios de acuerdo con los resultados de la encuesta de carácter nacional y probabilística.

Por otra parte mientras que el 82% de la población dice usar efectivo como medio de pago, siempre o casi siempre, sólo el 21% hace uso cotidiano de las tarjetas de débito y sólo un 13% utiliza la tarjeta de crédito para sus compras habituales.

“Estas situaciones ponen de manifiesto las diferencias que tiene nuestro país respecto de otras economías en donde el efectivo está en vías de desaparición. Son estos resultados además el reflejo de la falta de educación financiera y la informalidad presente en nuestra economía”, dijo. .

Constanza Cilley, directora ejecutiva de Voices! señaló que “el estudio muestra la baja bancarización que tienen las transacciones diarias que son canalizadas mediante el efectivo.

“El hecho de que los comercios y servicios muchas veces no acepten otra forma de pago genera un círculo vicioso que es necesario revertir en pos de una mayor transparencia de las finanzas”, afirmó.

Fuente: iprofesional.com

ECONOMÍA – Radiografía de la deuda: cuánto aumentó y la amenaza de los vencimientos

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La mayoría está nominada en dólares. Este año se vencen US$ 36.217 millones, sin contar la deuda con organismos públicos.

El perfil de vencimientos de los servicios de la deuda (capital e intereses) para 2020 suma US$ 69.709 millones. Al excluir los vencimientos intra-sector público, los servicios estimados se reducen a US$ 36.217 millones, de acuerdo a los datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso Nacional (OPC).

Al 31 de diciembre pasado la deuda pública total sumaba US$ 323.127 millones, equivalente al 95% del PBI. La deuda pública total registró un curso ascendente desde 2011 por el efecto combinado del estancamiento de la economía, la toma de más deuda y el aumento del valor del dólar. Sin el cupón PBI, pasó del 38,9% en 2011 hasta el 52,6% en 2015, al 53,1% en 2016, 56,6% en 2017, al 86% en 2018 y al 95% a diciembre de 2019.

A su vez, el endeudamiento se fue “dolarizando”. Del total, el 80,3% está contraído en moneda extranjera (como dólares o euros) y el 19,7% en moneda nacional. En 2005 esa proporción era 58,9/41,1% y en 2015, era del 69,3/30,7%.

Para enero, los vencimientos de deuda son por aproximadamente US$ 3.061 millones entre amortizaciones (US$ 1.669 millones) e intereses (US$ 1.392 millones). El 77% de los intereses está denominado en moneda extranjera. “En enero se pagarán servicios de la deuda por el equivalente a U$S 3.061 millones, 53% en moneda extranjera”, especifica el Informe de la OPC.

Por la ley de Emergencia, a cambio de una Letra, el Tesoro Nacional tomó, en dos tramos US$ 4.571 millones de las reservas del Banco Central para cancelar vencimientos de deuda.

El Informe de la OPC dice que “en el primer semestre del año, los pagos de bonos y letras de mercado bajo legislación local en poder de tenedores privados totalizarían US$ 14.444 millones (75%), mientras que los correspondientes a bonos ley extranjera serían de US$ 2.013 millones”.

Con el fin de reperfilar los vencimientos de bonos en pesos, el Ministerio de Economía licitó un canje de bonos LECAP por $ 99.612 millones, lo que redundó en una reducción del stock de deuda de $1.978 millones con nuevos vencimientos a 240 días (septiembre 2020) y 335 días de plazo (diciembre de 2020). Además renovó vencimientos con el FGS ( Fondo de Garantía de Sustentabilidad) de la ANSeS. Y está renovando Adelantos Transitorios del BCRA. Está previsto continuar con esas licitaciones.

Ya en diciembre, el Gobierno postergó los pagos de letras del Tesoro en dólares hasta el 31 de agosto, lo que implicó un diferimiento de vencimientos por aproximadamente US$ 7.470 millones.

En la primera mitad de 2019, el Tesoro se financió principalmente mediante la colocación de letras de corto plazo, operaciones de repo con bancos comerciales y el desembolso del Fondo Monetario Internacional. El empeoramiento de las condiciones financieras en la segunda mitad del año implicó el cierre del mercado y la búsqueda de financiamiento en entes del sector público.

Fuente: ieco.clarin.com

ECONOMÍA – Según el FMI, Argentina está en el grupo de “economías que soportan tensiones” y pueden afectar la estabilización global

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La recuperación del crecimiento mundial este año es incierta, ya que depende de la mejora de resultados de “economías estresadas” como la de Argentina

La economía latinoamericana se recuperará en 2020 y crecerá 1,6% en 2020, impulsada por la mejora de Brasil.

Así lo reveló el último informe publicado por el FMI, que asegura además la economía mundial creció en 2019 un 2,9%, su menor ritmo de expansión desde la crisis financiera y siete décimas por debajo del crecimiento registrado en 2018.

La entidad colocó a la Argentina en el grupo de “economías que soportan tensiones” y que pueden influir en un deterioro en el proceso de “estabilización” de la actividad mundial, cuyas perspectivas “aún son débiles y no hay una señal clara que apunte a una inflexión”.En este escenario, ha revisado una décima a la baja su previsión para este año, hasta el 3,3%, mientras que para 2021 anticipa una expansión del 3,4%, dos décimas menos de lo previsto el pasado mes de octubre, aunque la institución aprecia síntomas de estabilización en la economía.

“El perfil de crecimiento para el grupo refleja una combinación de las recuperaciones proyectadas tras profundas desaceleraciones en las economías de mercados emergentes que han soportado tensiones y han tenido desempeños deficientes, y la desaceleración estructural que está ocurriendo en China”, sostuvo.En ese sentido, la economista jefa del FMI, Gita Gopinath, indicó que la recuperación del crecimiento mundial para 2020 “sigue siendo muy incierta”, ya que depende de la mejora de resultados de crecimiento de “economías estresadas” como Argentina, Irán y Turquía, además de las economías emergentes y en desarrollo de bajo rendimiento, como Brasil, India y México.

Las revisiones se deben a un recorte de las perspectivas de crecimiento de México en el bienio 2020-21, entre otras razones por la “continua debilidad de la inversión”, y a una importante revisión a la baja del pronóstico de crecimiento para Chile, afectado por la tensión social.Para los emergentes de América latina, el estudio también achicó sus perspectivas de crecimiento. Los analistas del organismo esperan que la región se recupere de un 0,1% estimado en 2019 a 1,6% en 2020 y a 2,3% en 2021; 0,2 y 0,1 puntos porcentuales menos que lo señalado respectivamente en el informe de octubre.

Estas revisiones están en parte compensadas por una revisión al alza del pronóstico de 2020 para Brasil, “gracias a una mejora de la actitud tras la aprobación de la reforma de las pensiones y la disipación de las perturbaciones de la oferta en el sector minero

Entre los países emergentes y en desarrollo, el FMI recortó sus pronósticos de crecimiento a 4,4% en 2020 y el 4,6% en 2021 (0,2 puntos porcentuales menos que lo previsto en octubre). En 2019, el organismo estima que las economías de este grupo se robustecieron un 3,7%.

En el caso de las economías avanzadas, las nuevas proyecciones del FMI contemplan un crecimiento del 1,6% este año y el siguiente, una décima menos de lo estimado en octubre para 2020 y en línea con lo previsto para el próximo ejercicio, mientras que en el caso de las economías emergentes la rebaja de las proyecciones ha sido de dos décimas para ambos ejercicios, hasta el 4,4% en 2020 y el 4,6% en 2021.

“La revisión a la baja se debe principalmente a los resultados inesperadamente negativos de la actividad económica en algunas economías emergentes, en particular India, que dieron lugar a una revaluación de las perspectivas de crecimiento correspondientes a los próximos dos años”, precisó el FMI en la actualización de su informe ‘Perspectivas Económicas Mundiales’, publicada este lunes.

La institución dirigida por Kristalina Georgieva destaca que, si bien la proyección de crecimiento de base es más débil, la evolución desde finales de 2019 deja entrever un conjunto de riesgos para la actividad mundial “menos sesgado a la baja” que lo recogido en el anterior informe de perspectivas, que se dio a conocer el pasado mes de octubre.

“Estas incipientes señales de estabilización podrían persistir y a la larga reforzar el vínculo entre el gasto de consumo y un repunte del gasto de las empresas”, apunta el FMI, que subraya el efecto positivo de la relajación monetaria en las economías avanzadas en 2019, sin la que el crecimiento del año pasado y el previsto para 2020 serían 0,5 puntos porcentuales inferiores respectivamente.

En este sentido, el FMI aprecia indicios de que la actividad manufacturera y el comercio internacional “están llegando a un punto de inflexión”, gracias a la política monetaria acomodaticia, las noticias positivas sobre negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China, y por los menores temores a un ‘Brexit’ sin acuerdo, a pesar de que los datos macroeconómicos mundiales “aún no arrojan señales visibles de que se esté llegando a puntos de inflexión”.

No obstante, a pesar de los síntomas de estabilización observados, el FMI advierte de que “los riesgos a la baja siguen siendo importantes”, e incluyen la agudización de las tensiones geopolíticas, particularmente entre Estados Unidos e Irán, el aumento del malestar social, un nuevo empeoramiento de las relaciones entre EE.UU. y sus socios comerciales, y una profundización de las fricciones económicas entre otros países.

De este modo, la materialización de estos riesgos podría provocar un rápido deterioro de la confianza, que daría lugar a una caída del crecimiento mundial por debajo del nivel de base proyectado, señala la institución.

A este respecto, el FMI considera “indispensable” para afianzar la actividad económica y prevenir los riesgos a la baja lograr una cooperación multilateral más sólida y una combinación más equilibrada de políticas a nivel de cada país, teniendo en cuenta el espacio monetario y fiscal disponibles en cada caso.

“Es necesaria una cooperación transfronteriza más estrecha en diversos ámbitos, para subsanar los problemas con el sistema comercial basado en reglas, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y apuntalar la arquitectura tributaria internacional”, apunta.

Asimismo, en el plano nacional, el FMI recomienda que las políticas deben proporcionar un respaldo oportuno a la demanda según sea necesario, valiéndose de herramientas fiscales y monetarias en función del margen del que se disponga para la aplicación de políticas.

En el caso de las economías avanzadas, la institución señala como prioridad que los países que disponen de espacio fiscal incrementen el gasto en iniciativas que fomenten el crecimiento de la productividad, en ámbitos como la investigación, la capacitación y las infraestructuras, mientras que insta a los países más endeudados a proseguir con la consolidación fiscal, a menos que la demanda privada sea muy débil, con el fin de estar preparados para la próxima desaceleración y el gasto en prestaciones que se avecina.

No obstante, el FMI advierte de que en el caso de que en estos países se detectase un debilitamiento de la actividad, y si las condiciones de mercado lo permiten, “pueden bajar el ritmo de consolidación fiscal para evitar un período prolongado de crecimiento inferior al potencial”.

En cualquier caso, se recomienda a los países avanzados adoptar medidas para aliviar las restricciones estructurales e incrementar las tasas de participación en la fuerza laboral para hacer frente al envejecimiento demográfico, mejorar las perspectivas a medio plazo y desarrollar resiliencia de la economía.

Por otro lado, de cara a paliar los efectos de una futura desaceleración, el FMI subraya que la estrategia debería asignar a la inversión un papel protagónico en lo que se refiere a combatir el cambio climático, así como en ámbitos que apuntalen el crecimiento potencial y que garanticen una amplia distribución de los beneficios, como educación, salud, capacitación de la fuerza laboral e infraestructuras.

Asimismo, señala la necesidad de que las redes de protección social de los países faciliten un acceso amplio a oportunidades y reduzcan la inseguridad económica.

Es esencial reforzar las políticas macroprudenciales, realizar una supervisión más proactiva y, en algunos casos, sanear más a fondo los balances de los bancos, sobre todo en vista de que las vulnerabilidades continúan acumulándose durante un período prolongado de tasas de interés bajas, añade el FMI.

Fuente: iprofesional.com

IMPOSITIVAS – La AFIP dijo que no disolvió ninguna estructura orgánica del área jurídica

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El organismo indicó que se están analizando los procedimientos para intervenir en causas judiciales que “hubieran podido tener fines persecutorios”

La titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Mercedes Marcó del Pont, aseguró que el organismo no disolvió ninguna estructura orgánica del área jurídica.

La funcionaria salió de esta forma al cruce de versiones en tal sentido publicadas el fin de semana, al asegurar que la AFIP continuará “prestando total colaboración con la justicia en las causas donde le sea requerido de acuerdo al ordenamiento jurídico vigente”.

Marcó del Pont indicó además que en el marco del inicio de su gestión, se están analizando los procedimientos llevados adelante en el ámbito del organismo para intervenir en causas judiciales que “hubieran podido tener fines persecutorios”, indicó en un comunicado.

Fuente: iprofesional.com

FINANZAS – El BCRA profundiza el recorte de las tasas para impulsar el crédito

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La entidad realizó una fuerte disminución de la tasa de pases pasivos, lo que forzará una inyección de pesos. Apunta a reforzar el crédito a tasas bajas, aunque los economistas dudan de la estrategia.

Ayer fue el debut de las Leliq a 14 días, que se sumarán a las que tienen una semana de plazo. En principio, el Banco Central (BCRA) mantendría el piso de tasa en 50% para ambos instrumentos, aunque aseguró que priorizará las ofertas a 14 días.

El efecto completo de los cambios en la política monetaria se verá desde la semana que viene, cuando las nuevas Leliq a 14 días se combinen con la baja de tasa de los pases pasivos a un día (es decir, la remuneración que paga el BCRA a los bancos por tomarles pesos a 24 horas), que regirá desde el lunes próximo. Dejarán de abonar el 87,5% de la tasa de referencia para pagar sólo la mitad de la misma.

Dado que las entidades prevén mayores bajas de tasas en las próximas semanas y que la colocación de pases a un día paga cada vez menos, es probable que las Leliq a 14 días salgan beneficiadas y recauden la mayor cantidad de fondos. En consecuencia, los bancos empezarán a bajar su stock de pases. A menos que se vuelquen rápidamente a Leliq, esa operatoria generará una expansión monetaria. La duda, entonces, pasa por el efecto monetario que tendrá esa inyección de pesos.

Advierten que la relajación monetaria puede ampliar la brecha cambiaria e impulsar la inflación

En principio, el objetivo que persigue el BCRA es que los bancos apliquen ese excedente de liquidez a reactivar el crédito barato. “A pesar de la baja de tasas del último mes, el BCRA no logró que se transmita a una caída en el costo de los préstamos. Como respuesta, se vio un aumento fuerte de los pasivos remunerados vía colocaciones en pases. Ante eso, me parece que el BCRA está buscando que ese excedente no se vaya a pasivos remunerados sino a préstamos, haciendo bajar las tasas. El mismo sentido tiene el alargamiento de los plazos de Leliq, que le quitan atractivo a esos instrumentos”, explicó Juan Solá, analista de Elypsis.

“Todas estas medidas apuntan, en el corto plazo, a relajar las condiciones monetarias y a tratar de dar un impulso al crédito y bajar la tasa de interés. Obviamente, la consecuencia que se busca es una mejora en el nivel de actividad, que parte de niveles muy deprimidos y de una restricción crediticia importante”, agregó Martín Vauthier, de Eco Go.

No obstante, los economistas dudan de que la totalidad de los pesos expandidos se destinen a reactivar el crédito. Por el contrario, advierten que las tasas de crédito no reaccionan tan rápido como las que los bancos pagan a los ahorristas y que una parte de la emisión monetaria puede terminar por ampliar la brecha cambiaria y presionar la inflación.

“Aproximadamente el 50% de la caja de los bancos está en pases, justamente porque hace unas semanas que el BCRA no les ofrece todas las Leliq que quieren. Si suponemos que los bancos tienen 50% y 50% en Leliq y Pases, percibirán como remuneración 37,50% (50% por las Leliq y 25% por los pases, a partir del 27 de enero). Eso obliga a los bancos a bajar mucho la tasa Badlar porque, como no generan activos (créditos), tienen que podar la tasa que pagan a los depositantes”, consideró Miguel Zielonka, de Econviews.

Y adelantó: “Eso empujará a los ahorristas a no renovar plazos fijos y consumir. El Gobierno cree que va a ir todo a actividad. Yo creo que una parte va a ir actividad y que otra porción va a precios y brecha”. En esa línea se vienen moviendo las tasas promedio que las entidades pagan por los fondos, que ya recortaron más de 4 puntos porcentuales en lo que va del año.

Las tasas de plazos fijos tradicionales bajaron y ya son negativas. En ese marco, desde febrero el BCRA obligará a las entidades a ofrecer plazos fijos que ajusten por inflación y aseguren una tasa mínima de UVA+1%

Solá, en tanto, apuntó: “Una parte de la expansión ya está yendo a brecha, la semana pasada aumentaron todas. Algo va a ir a préstamos pero de la mano de las brechas. Obviamente depende de cómo responda la macroeconomía a todos los otros estímulos que está habiendo, pero no creo que la producción y el consumo se recompongan solamente con la baja de tasas”.

Por su parte, Vauthier alertó que “la única manera de realmente lograr una mejora en el crédito, bajar las tasas de interés e ir normalizando la política monetaria es una estabilización de la economía mediante una baja del riesgo país y una recuperación en la demanda de dinero”. De lo contrario, el economista coincidió con sus colegas en que una baja agresiva en la tasa de interés sin tener la economía estabilizada puede generar presión en la brecha cambiaria y en la inflación.

Fuente: cronista.com

NACIONALES – Registración y Libreta de Trabajo Rural provisorias, para trabajadores que presenten situaciones irregulares para acreditar su identidad.

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Creación y aprobación del procedimiento para la Registración Provisoria del Trabajador Rural e instrumentación de la Libreta de Trabajo Rural Provisoria para los trabajadores que al momento de efectivizar la inscripción ante el RENATRE, posean como documentación que acredita su identidad la Cédula de Identidad del país de origen o Pasaporte, el Certificado de Residencia Precaria, o Constancia de DNI en trámite.

Resolución (RENATRE) Nº 231/2019 (BO 16/01/2020)

Fuente: Lisicki Litvin

FINANZAS – Por la crisis, alcanzó a 5,7% la mora de la deuda de las pymes con los bancos

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Se trata de un número que casi duplica al de Brasil. En el inicio de la era Macri, ese incumplimiento  representaba el 1,3%. Se aceleró desde marzo de 2018

El ahogo financiero de las empresas, sobre todo de las Pymes, es cada vez más acuciante. Aún con algo de alivio en el horizonte, gracias a la baja de tasas inducida por el Banco Central, el nivel de morosidad está en un récord desde 2006.

Las empresas que no logran estar al día con el pago de sus obligaciones en los bancos son 5,7% de la cartera de crédito, casi el doble que en Brasil, cuando en el inicio de la era Macri representaban el 1,3%.

De hecho, el deterioro se aceleró de manera ostensible con la debacle del último año: hace doce meses, el indicador era 2,2%. El punto de inflexión fue marzo del 2018, cuando tocó un piso de 1%. Y éstas son las Pymes que pudieron evitar caer en manos del sistema informal y sus tasas usurarias, indicó el diario Clarín.

En cuanto al impacto geográfico, resulta especialmente preocupante el incremento en el conurbano bonaerense donde la morosidad trepó del 2,2% en septiembre de 2017 al 9,3% a fin del año 2019, aporta Alejandro Banzas, de Reporte Económico.

En la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (FECOBA) conocen el fenómeno de primera mano: “Muchas han intentado refinanciarse por los canales formales pero, con las altas tasas, se dificulta. Muchas han tenido que mal vender mercadería para pagar costos, tomar préstamos informales o utilizar ahorros propios”, “Las tasas por suerte fueron bajando. Era imposible que el crédito se reactivara con tasas arriba del 70%. En un mes bajaron más de 15 puntos”, comenta Angela Carulli, gerente de Banca Empresa del Credicoop.

Según explica al citado matutino, “la cartera de crédito creció menos que otros años. Las Pymes se endeudaron lo estrictamente necesario”.

En el Hipotecario explican que detectaron “que el nivel de morosidad se incrementó principalmente en los últimos dos años”.El banco acaba de lanzar una línea que va del 29% al 37%. “El primer día, la cartera se duplicó”, apunta.

Así, se dieron una estrategia: ” Ante las primeras señales, decidimos armar un equipo interdisciplinario de trabajo para gestionar la mora temprana con muy buenos resultados”, contaron. Actualmente, adelantaron, están trabajando para incorporar la nueva línea del 40%.

A diciembre, la tasa de descuento de documentos se ubicaba para las pymes en 51,9%, mientras que la aplicada a los préstamos otorgados mediante documentos a sola firma promedió 57%.

Desde el Banco Provincia, por ejemplo, comparten que llevaron adelante “un plan para adecuar cada caso a las líneas de refinanciación”.

Y reconocen que “en este momento están analizando distintas alternativas que permitan reducir los costos de estos créditos y dar la posibilidad de refinanciar pasivos asistiendo a su vez al crecimiento de las empresas”.

En el Provincia anticiparon: “En los próximos días vamos a anunciar nuevas líneas especiales, con tasas razonables y competitivas”.

Fuente: infobae.com

ECONOMÍA – Las buenas noticias (y las advertencias) del FMI a la Argentina

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El organismo estima que Brasil, principal socio comercial del país, acelerará su crecimiento. A nivel global, la estimación es de 3,3% positiva.

Un moderado crecimiento y menos riesgos de desaceleración en la economía internacional presenta la última actualización del informe Perspectivas de la economía mundial (WEO en sus siglas en inglés) difundido hoy por el Fondo Monetario Internacional. En lo que respecta a la Argentina, una de las mejores noticias es la aceleración en el crecimiento esperado para Brasil, el principal socio comercial del país. Tras registrar subas algo superiores al 1% en los dos últimos años, el principal socio del Mercosur aceleraría su crecimiento a 2,2% en 2020 y a 2,3% en 2021.

Bajo el título “¿Tenue estabilización, lenta recuperación?”, el informe del FMI proyecta que el crecimiento mundial, que según estimaciones fue de 2,9% en 2019, aumente a 3,3% en 2020 y a 3,4% en 2021

Estos porcentajes implican una revisión a la baja de 0,1 puntos porcentuales para 2019 y 2020 y de 0,2 para 2021, en comparación con las cifras presentadas en la edición de octubre del mismo informe.

La corrección a la baja se debe principalmente a resultados inesperados negativos de la actividad económica en unas pocas economías de mercados emergentes, en particular India, que dieron lugar a una revaluación de las perspectivas de crecimiento correspondientes a los próximos dos años. En unos pocos casos, aclara el Fondo, esta revaluación también tiene en cuenta el impacto del mayor malestar social.

Por el lado positivo, la actitud de los mercados se ha visto estimulada por:

  • Indicios que la actividad manufacturera y el comercio internacional están llegando a un punto de inflexión dados los estímulos monetarios.
  • También por los avances en las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China
  • Por menores temores de que se produzca un Brexit sin acuerdo.

Particularmente, para América Latina se sigue proyectando un crecimiento relativamente bajo aunque en ascenso, ya que se proyecta una recuperación de un 0,1% estimado en 2019 a 1,6% en 2020 y 2,3% en 2021 (0,2 y 0,1 puntos porcentuales menos que lo señalado respectivamente en el informe WEO de octubre).

Las revisiones se deben a un recorte de las perspectivas de crecimiento de México en 2020-21, entre otras razones por la continua debilidad de la inversión, y a una importante revisión a la baja del pronóstico de crecimiento para Chile, que se ha visto afectado por la tensión social.

Estas revisiones están en parte compensadas por una revisión al alza del pronóstico de 2020 para Brasil, gracias a una mejora de la actitud tras la aprobación de la reforma de las pensiones y la disipación de las perturbaciones de la oferta en el sector minero.

En momentos en que la Argentina está tratando de aumentar sus exportaciones, la marcha del comercio internacional es un dato que importa. El volumen del comercio mundial subiría 2,9% y 3,7% en el año en curso y 2021, en ese orden (tras el magro crecimiento de 1% calculado para 2019). Las materias primas (excluidos combustibles) subirían marginalmente (1,7% en 2020 y 0,6% en 2021), en tanto que el petróleo retrocedería algo más de 4%.

En donde se seguiría diferenciando la Argentina es en materia de inflación. El Fondo proyecta que la suba de los precios al consumidor en los países emergentes y en desarrollo sería de 4,6% en 2020, que se contrapone con el 40% o más que prevén las consultoras privadas para el país durante el año en curso.

Riesgos

Con todo, el FMI advierte que “los datos macroeconómicos mundiales aún no arrojan señales visibles de que se esté llegando a puntos de inflexión”. Si bien la proyección de crecimiento de base es más débil, “la evolución desde el cuarto trimestre de 2019 deja entrever un conjunto de riesgos para la actividad mundial menos sesgado a la baja que en el informe WEO de octubre de 2019”.

Estas incipientes señales de estabilización podrían persistir y a la larga reforzar el vínculo entre el gasto de consumo, que sigue siendo resiliente, y un repunte del gasto de las empresas.

No obstante, el Fondo alerta que “los riesgos a la baja siguen siendo importantes, e incluyen la agudización de las tensiones geopolíticas, particularmente entre Estados Unidos e Irán, el aumento del malestar social, un nuevo empeoramiento de las relaciones entre Estados Unidos y sus socios comerciales, y una profundización de las fricciones económicas entre otros países”. Y agrega que “la materialización de estos riesgos podría provocar un rápido deterioro que daría lugar a una caída del crecimiento mundial por debajo del nivel de base proyectado”.

En cuanto a las recomendaciones del organismo internacional, se señala que “para afianzar la actividad económica y prevenir los riesgos a la baja, es indispensable lograr una cooperación multilateral más sólida y una combinación más equilibrada de políticas a nivel de los países, teniendo en cuenta el espacio monetario y fiscal disponibles”.

Los objetivos principales siguen siendo desarrollar la resiliencia financiera, afianzar el crecimiento potencial y fomentar la inclusividad. Este último punto, el referido a la inclusividad, es de particular importancia para la Argentina que en sus últimas negociaciones con el Fondo ha logrado una flexibilización de las exigencias del organismo contemplando los serios problemas que el país enfrenta en el campo social.

Fuente: ambito.com

ECONOMÍA – Más de 470 millones de personas en el mundo tienen problemas laborales

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Un informe de la OIT sostiene que el desempleo aumentará en los próximos dos años y que más de 600 millones de personas tiene problemas en sus puestos de trabajo.

“Para millones de personas comunes, es cada vez más difícil construir vidas mejores gracias del trabajo”, afirmó el Director General de la OIT, Guy Ryder. “La persistencia y la amplitud de la exclusión y de las desigualdades relacionadas con el trabajo les impiden encontrar un trabajo decente y forjarse un futuro mejor. Esta es una conclusión extremadamente preocupante que tiene repercusiones graves y alarmantes para la cohesión social”.

El informe muestra que el desajuste entre la oferta y la demanda de mano de obra se extiende -más allá del desempleo- a una amplia subutilización de la mano de obra. Además del número mundial de desempleados, que alcanza a 188 millones personas, otros 165 millones no tienen suficiente trabajo remunerado y 120 millones o bien han abandonado la búsqueda activa de trabajo o no tienen acceso al mercado laboral.

De esta forma, la OIT calcula que en total, más de 470 millones de personas en el mundo se ven afectadas por problemas laborales.

Desigualdades

El informe analiza también las desigualdades del mercado laboral. A partir de nuevos datos y estimaciones, muestra que a nivel mundial las desigualdades de ingresos son superiores a lo que se pensaba, sobre todo en los países en desarrollo.

A nivel mundial, la parte del ingreso nacional destinada a la mano de obra (en vez que a otros factores de producción) disminuyó de manera substancial entre 2004 y 2017, de 54% a 51%. Esta caída significativa desde el punto de vista económico es más acentuada en Europa, Asia Central y las Américas. Este retroceso es superior a lo que sugerían las estimaciones previas.

La pobreza de los trabajadores, moderada o extrema, debería incrementarse en 2020-21 en los países en desarrollo, haciendo más difícil la realización del Objetivo de Desarrollo Sostenible 1 relativo a la erradicación de la pobreza en todo el mundo de aquí a 2030. En la actualidad, la pobreza de los trabajadores (definida como ganar menos de 3,20 dólares al día en términos de paridad del poder adquisitivo) afecta a más de 630 millones de trabajadores, uno de cada cinco personas de la población activa mundial.

Otras desigualdades significativas – definidas por sexo, edad y ubicación geográfica – siguen siendo factores pertinaces de los mercados laborales actuales, constata el informe, limitando tanto las oportunidades profesionales individuales como el crecimiento económico general. En particular, “un número impresionante de jóvenes, 267 millones (entre 15 y 24 años) no trabaja ni estudia o recibe formación, y muchos más tienen que soportar malas condiciones de trabajo”.

El estudio también advierte que el fortalecimiento de las restricciones comerciales puede tener graves repercusiones, directas o indirectas, sobre el empleo.

En lo que se refiere al crecimiento económico, el informe constata que el ritmo y la forma actuales del crecimiento están entorpeciendo los esfuerzos dirigidos a reducir la pobreza y mejorar las condiciones de trabajo en los países de bajos ingresos. El informe recomienda cambiar el tipo de crecimiento para estimular las actividades de mayor valor agregado a través de la transformación estructural, la modernización tecnológica y la diversificación de la producción.

“La subutilización de la mano de obra o los empleos de baja calidad significan que nuestras economías están perdiendo los beneficios potenciales que representa el enorme caudal de talento humano”, declaró el principal autor del informe Stefan Kühn. “Encontraremos la vía hacia el desarrollo sostenible e inclusivo sólo si combatimos este tipo de desigualdades en el mercado laboral y facilitamos el acceso al trabajo decente”.

Las cifras del organismo internacional muestran que la desocupación en la Argentina tocó un piso de 7,1% en 2013, año a partir del cual crece de manera sostenida el número de desempleados, hasta llegar al 10% actual. Esta evolución no sorprende a la luz del retroceso económico experimentado por la economía nacional en los últimos años.

Recientemente se dieron a conocer cifras oficiales en las que se observa tanto un retroceso en la participación de los asalariados en el ingreso como un aumento en los empleos de menor calidad – cuentapropistas informales-.

RADIOGRAFÍA MUNDIAL DEL TRABAJO

  • 188 millones de personas están desempleadas.
  • Se estima que el número absoluto de desempleados se incrementará a razón de 2,5 millones de personas por año.
  • 165 millones de personas tienen empleos pero desean trabajar más.
  • 120 millones de personas dejaron de buscar trabajo o no tienen acceso al mercado.
  • En total más de 470 millones de personas en todo el mundo carecen de un acceso adecuado al trabajo remunerado
  • o se les niega la oportunidad de trabajar el número de horas deseado.
  • 1 de cada 5 personas (más de 630 millones) gana menos de u$s3,20 diarios y vive en pobreza moderada o extrema.
  • El 20% más pobre debe trabajar, en promedio, unos 11 años para equiparar los ingresos que el 20% más rico obtiene en un año.
  • Se desaceleró el crecimiento económico global -pasó de 3% a 2,3% entre 2018 y 2019-.
  • La tasa global de desempleo se estabilizaría en 5,4% aunque se espera que aumente hacia 2021.
  • En 2019, la tasa de participación de la mujer en la fuerza de trabajo fue del 47%, 27 puntos por debajo de la tasa del hombre (74%).
  • En Latinoamérica aunque el nivel medio de estudios de las mujeres supera el de los hombres, las mujeres siguen ganando un 17% menos.
  • En todo el mundo, 267 millones de jóvenes entre 15 y 24 años no tienen empleo ni educación o formación.

Fuente: OIT / ambito.com