Home Blog Page 73

IMPOSITIVAS – Reforma tributaria lo que viene: Ganancias más bajo y simple, IVA dividido y revisión de regímenes especiales

0

El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que después de las elecciones enviarán la reforma tributaria al Congreso pero ya adelantaron que pasará al menos con dos impuestos

En la previa de las elecciones legislativas, que ahora son consideradas más importantes que las del 2027, el Gobierno prometió la baja del impuesto a las Ganancias mediante la reforma tributaria que enviará al Congreso.

Fue el ministro de Economía, Luis Caputo, quien durante su participación en la Bolsa de Comercio de Córdoba, aseguró que luego del domingo, el oficialismo enviará al Congreso las reformas de segundo orden en donde está la tributaria que incluirá la baja, eliminación y simplificación de impuestos.

“Parte es lo que viene, la reforma tributaria, que va a favorecer a todos. Cuando digo a todos es a Nación, provincias, empresarios, a la gente. Vamos a un esquema de simplificación de impuestos, de menores impuestos, de baja de impuestos. Va a haber baja de impuesto a las Ganancias a los individuos”, afirmó Caputo.

Pero funcionarios del Ministerio de Economía ya dieron precisiones sobre por dónde pasará la reforma tributaria sobre todo respecto al impuesto a las Ganancias y el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

En cuanto al impuesto a las Ganancias, la baja de la que habló el ministro para personas humanas (individuos y jubilados) vendría por el lado del aumento del Mínimo No Imponible (MNI) y las deducciones.

Con la aprobación del capítulo fiscal (Ley 27.743) se dio marcha atrás al régimen cedular que impulsó el ex ministro de Economía, Sergio Massa, que establecía un piso de 15 Salarios Mínimos Vitales y Móviles (SMVM) para comenzar a pagar el impuesto y se volvió al esquema tradicional de liquidación.

“La única baja posible en el impuesto a las Ganancias es levantar el MNI y las deducciones personales que hoy están bastante bajas”, sostuvo el CEO de Lisicki, Litvin & Abelovich, César Litvin. Una baja de impuesto que podría trasladarse al consumo hoy golpeado.

Con la última actualización en julio, por el acumulado de la inflación de los primeros seis meses del año, los asalariados solteros comienzan a pagar el impuesto a partir de los $2.624.000 y los casados con dos hijos desde $3.464.000.

“Hay una serie de deducciones a parte de MNI que están bajas. Por ejemplo, por servicio doméstico se puede descontar del impuesto hasta $326.000 igual que alquiler de vivienda mientras que crédito hipotecario son $16.000. Ahí hay lugar para aumentar esas deducciones”, marcó Litvin.

Pero además de ello, el Gobierno envió al Congreso la Ley de Inocencia Fiscal para el plan colchón, que impulsa el Régimen Simplificado de Ganancias (RSG). El cual, su adhesión ya se encuentra vigente en el sitio oficial de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y ya cuenta con 13.400 adherentes según confirmaron fuentes oficiales.

Se trata de una iniciativa que para aquellos contribuyentes que adhieran quedarán exceptuados de cumplir con la obligación de informar su patrimonio desde los períodos fiscales iniciados a partir del 1° de enero de 2025. Aunque, con la condición de tener fuente de ingreso argentina.

Y si bien se encuentra vigente por Decreto, Litvin destacó que la aprobación de la Ley sería importante para terminar de cerrar el círculo al permitir la adhesión también a contribuyentes con fuente de ingreso extranjera y dar la seguridad jurídica para quienes saquen los dólares sin declarar del colchón.

Lo que no se debe perder de vista es que la baja del impuesto a las Ganancias -por medio de la suba de MNI y deducciones- traerá una caída en la recaudación y con ello de la coparticipación federal. En su momento, el ex ministro de Economía y candidato a presidente, Sergio Massa, les prometió a los gobernadores el impuesto a los combustibles a cambio.

IVA dividido

A mediados de año, frente a la propuesta del ex titular de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) Osvaldo Giordano de tener un “Súper IVA”, Caputo confesó que su propuesta será un “IVA dividido”.

“La idea es generar competencia impositiva entre las provincias”, afirmó el titular del Palacio de Hacienda, en una entrevista en el streaming La Casa. Y agregó: “Lo vamos a dividir (el IVA) entre nacional y provincial. Nosotros cobraríamos el 9% sobre el 21%“.

Ante la consulta a fuentes del Ministerio de Economía sobre si aún sigue sobre la mesa la propuesta que deslizó Caputo a mediados de mayo, no quisieron hacer comentarios al respecto.

Revisión de regímenes

Otra de las alternativas que piensan en Economía son la revisión de los regímenes tributarios, lo que fue puesto sobre la mesa por la subsecretaría de Ingresos Públicos, Claudia Balestrini. La funcionaria de la gestión de los Fernández que le vendió la idea al secretario de Hacienda, Carlos Guberman, de que los quebrantos no se actualizan.

“Hay que revisar los regímenes promocionales porque cada régimen promocional implica un gasto tributario y cada gasto tributario sí o sí tiene que estar asociado a una política pública definida y debe responder a una necesidad que se detectó“, afirmó.

Fuente: infobae

ECONOMÍA – La CEPAL recortó la previsión de crecimiento para la Argentina en 2025, que salió del podio en la región

0
Si bien hay una baja en la proyección, la recuperación argentina contrasta con la contracción de 2024 y se enmarca en un rebote técnico, aunque el organismo no desliga su previsión de las políticas de ajuste implementadas recientemente.

La CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) recortó su proyección de crecimiento para la Argentina de 5% a 4,3% durante 2023. De esta manera, se posicionó en el cuarto puesto de Latinoamérica detrás de Guyana (+12,1%), Venezuela (+6%) y Paraguay (+4,5%).

La recuperación argentina contrasta con la contracción de 2024 y se enmarca en un rebote técnico, aunque el organismo no desliga su previsión de las políticas de ajuste implementadas recientemente.

A su vez, la región también presenta una mejora en el orden de 0,2 puntos porcentuales (p.p.) y la economía se ubicaría un 2,4% del Producto Bruto Interno (PBI). Con esta actualización, la expectativa del crecimiento regional es igual a la presentada en diciembre de 2024 (2,4%).

Las proyecciones actualizadas muestran comportamientos heterogéneos entre las subregiones. En 2025, América del Sur crecería un 2,9%, una cifra superior al 2,7% previsto en agosto. Este impulso responde al aumento del intercambio comercial de los países de la subregión con China y al repunte de los precios de metales preciosos y otros productos de los sectores extractivos.

La estimación del crecimiento del PIB para América Central no registraría variación respecto a la anunciada en agosto, y se mantendría en 2,6%. Por su parte, el PIB de México crecería un 0,6%, una revisión al alza de 0,3 puntos porcentuales respecto a la estimación previa, reflejando un resultado más favorable en materia de comercio internacional y un desempeño mejor al anticipado por parte de la economía de los Estados Unidos.

Previsión para 2026

Para 2026, la Cepal mantiene sin cambios su proyección regional en 2,3%. De concretarse esta estimación, serían cuatro años en que la región crecería a tasas de alrededor de 2,3%, con lo que el promedio del crecimiento del PIB regional para el período 2017–2026 sería de 1,6%.

Por subregión, para 2026 se anticipan tasas de crecimiento de 2,4% para Sudamérica, 3,2% para América Central, 1,3% para México y 8,2% para el Caribe (1,7% si se excluye Guyana).

ECONOMÍA – Repuntó en octubre el optimismo del consumidor argentino, pero persiste la desconfianza

0

El índice de la Universidad Di Tella que mide la percepción económica y expectativas a futuro subió 6,3% en el décimo mes del año, impulsado por la mejora en bienes durables. Aun así, se mantiene por detrás del registro interanual. La brecha se agranda según ingresos.

En el décimo mes del año repuntó el ánimo de los consumidores argentinos, pero se mantiene la desconfianza que ganó terreno a lo largo del año respecto a la percepción de la situación económica y las expectativas a futuro.

Así lo indica el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que elabora la Universidad Torcuato Di Tella, publicado este jueves. Subió 6,3% en octubre respecto de septiembre y se ubicó en 42,32 puntos. Sin embargo, el nivel general continúa 8,7% por debajo del valor de julio y 0,24% menos que hace un año.

Desde el piso de enero de 2024, cuando el índice tocó 35,6 puntos tras las primeras medidas del gobierno de Javier Milei, la confianza mejoró casi 19%, aunque de manera intermitente. El pico se registró en enero de este año, con 47,38 puntos, antes de que los vaivenes inflacionarios y las tensiones cambiarias volvieran a golpear las expectativas.

“El repunte de octubre compensa parcialmente la fuerte caída observada en agosto”, destaca el informe, pero advierte que “no se observa aún una mejora sostenida en la comparación interanual”.

Bienes durables empujan la mejora

El impulso del mes vino por el lado de la posibilidad de inversión. El subíndice de Bienes Durables e Inmuebles —que mide la predisposición a comprar automóviles, electrodomésticos o vivienda— creció 12% en octubre y se consolidó como el más dinámico del trimestre.

Le siguieron Situación Personal (+5,78%) y Situación Macroeconómica (+3,36%), ambas con avances respecto de septiembre; aunque todavía en terreno negativo frente a 2024 en un -2,49% en el primero de los subíndices y -6,16% en el segundo.

asd

En el detalle interanual, los bienes durables muestran un salto del 14,6%, reflejando cierta recomposición de expectativas en los hogares de ingresos medios y altos. En cambio, la confianza vinculada a la situación personal cae 2,5% en un año y la visión sobre la economía general del país retrocede 6,1%.

En tanto que las Condiciones Presentes mejoraron 10,74% respecto a septiembre y están 9,7% por encima del nivel de octubre de 2024, lo que sugiere que los consumidores perciben un alivio momentáneo. En cambio, las Expectativas Futuras crecieron solo 3,6% y permanecen 5,9% por debajo de hace un año, síntoma de que la cautela domina el horizonte.

Brechas por ingreso y región

El informe vuelve a mostrar una brecha socioeconómica creciente en las percepciones. Entre los hogares de ingresos altos, el ICC subió 11,75% en octubre y se ubicó 2% por encima del nivel de un año atrás. Mientras que los de ingresos bajos, el aumento fue de apenas 2,15%, quedando 1,95% por debajo interanualmente.

En las franjas de mayores ingresos, el componente de Situación Macroeconómica avanzó más de 13%, impulsado por una mejora en las expectativas a tres años. En los sectores de menores recursos, en cambio, ese mismo componente cayó casi 5% mensual y acumula una pérdida de 9,2% interanual, lo que refleja la asimetría en cómo se percibe la recuperación.

asd

De esta manera, el informe destaca la diferencia en el nivel de confianza que se amplía entre sectores acomodados y de bajos ingresos. La brecha marcó en octubre 4,5 puntos.

El panorama también difiere según la región. En CABA, la confianza cayó 0,7% en el mes, aunque sigue 2,2% arriba del nivel de octubre de 2024. En el Gran Buenos Aires, en cambio, subió 7,8% mensual, mientras que en el Interior del país avanzó 7,4%. En ambas zonas, sin embargo, el balance interanual sigue en rojo, con leves caídas del 0,79% y 0,49%, respectivamente.

El relevamiento de la UTDT, elaborado junto a Poliarquía Consultores sobre una muestra de 1.000 casos en grandes centros urbanos entre el 1 y el 14 de octubre, se considera un indicador “predictivo”: sus variaciones suelen anticipar el comportamiento del consumo y de la economía real en los meses siguientes.

ECONOMÍA – Impacto en las industrias santafesinas: las importaciones en línea blanca, automotriz y calzado crecieron 78,5%

0

Apyme advierte que la situación es preocupante tanto por el crecimiento sostenido de las importaciones como por la pérdida de empleo industrial en la provincia de Santa Fe

El peso de las importaciones en el PBI alcanzó el 31% promedio en 2025, el nivel más alto de los últimos 22 años. Esto implicó un salto de seis puntos porcentuales respecto de 2024 y de cuatro puntos frente a 2023, resaltó el segundo informe del Observatorio de Importaciones de la Asociación para la Pequeña y Mediana Empresa (Apyme). En Santa Fe, en las cadenas relevadas como línea blanca, automotriz y calzado las importaciones acumuladas en los primeros ocho meses de 2025 son 78,5% superiores a las registradas en 2024 y 37,5% superiores a 2023.

“El nuevo informe refleja una situación preocupante tanto por el crecimiento sostenido de las importaciones como por la pérdida de empleo industrial en la provincia de Santa Fe, uno de los polos productivos más importantes del país”, advierte el informe realizado por Observatorio de Importaciones, un espacio que monitorea el impacto de las importaciones en la economía santafesina y sus sectores productivos.

Apyme señala que el mayor incremento de importaciones se concentra en bienes finales o de consumo, con un aumento del 86% respecto de enero de 2024, frente a un 27% en los bienes intermedios. “La distinción es clave porque la importación de insumos o bienes intermedios puede ser positiva para una mayor producción local. En cambio, la importación de bienes finales o de consumo compite con las empresas locales”, resaltaron.

Las cadenas relevadas tienen un peso clave en la industria nacional. En cantidades importadas representan el 8,8% del total y en términos de valor de las importaciones implican el 27,4% de la producción argentina, es decir, casi un tercio.

En cuanto al empleo registrado en Santa Fe. Se ubica 2% por debajo de los niveles de noviembre de 2023, lo que equivale a 12.456 trabajadores menos. Hay sectores donde la caída es más profunda. La industria manufacturera explica el 53% de la pérdida de puestos de trabajo en la provincia con un 4,8% menos de empleo.

Las cadenas relevadas por el Observatorio presentan una merma aún mayor, en torno a una caída del 5,8% respecto a noviembre del 2023 y una pérdida de 3.145 trabajadores. La relevancia de estas cadenas dentro del empleo provincial es grande: representan el 8,2% del empleo total y el 39% del empleo manufacturero.

Menos empleo en Santa Fe

Apyme resalta un dato importante. Donde más se destruye el empleo es en empresas de mayor tamaño. Las grandes empresas tienen un 9,2% menos de trabajadores, las pequeñas 6,8% y las medianas 2,3%.

“Una posible explicación es que a las empresas de menor porte les cuesta más encontrar trabajadores capacitados así como formarlos por lo que hacen un mayor esfuerzos en retenerlos aún en contextos económicos adversos”, señalaron.

Las cadenas que más reducción de personal presentan respecto a noviembre del 2023 son línea blanca (832), maquinaria agrícola (730), automotriz (708) y materiales para la construcción (530). La cadena de maquinaria agrícola registra el mayor descenso en la cantidad de trabajadores respecto al primer informe hecho por el Observatorio, con 352 trabajadores menos.

Importaciones en alza: menos empresas

Por otra parte, el informe indica que desde noviembre de 2023, en la provincia hay 2.020 empresas menos, de las cuales 225 son manufactureras y 82 pertenecen a las cadenas relevadas por el Observatorio.

La cantidad de empresas grandes se redujo un 9,1%, las pequeñas un 5,2% y las medianas crecieron 2,4%. Las cadenas que más unidades productivas han perdido son materiales para la construcción (19), maquinaria agrícola (16) y calzado (15). Además, cerraron 12 empresas de línea blanca, lo que representa el 18,5% del total provincial.

“Al igual que en los datos de empleo, el principal determinante de la cantidad de unidades productivas es el nivel de actividad, pero la apertura importadora es un elemento agravante que contribuye a la caída”, subrayan desde Apyme.

El Observatorio de Importaciones de Apyme es un espacio técnico creado para monitorear el impacto de la apertura de importaciones en la economía santafesina, en sus sectores productivos y en el empleo. La presentación oficial del segundo informe será el miércoles 29 de octubre a las 11.30 en la sede de Apyme en la ciudad de Santa Fe (Urquiza 2914).

El observatorio releva de manera periódica indicadores macroeconómicos, niveles de importación y su incidencia en cadenas productivas claves: autopartes, calzado, carnes, fideos secos, frutas y verduras, lácteos, línea blanca, muebles y maquinaria agrícola.

Fuente: la capital

FINANZAS – Los depósitos privados en dólares superaron los u$s35.000 millones y marcaron un nuevo récord desde 2001

0
En los últimos 30 días, los depósitos en dólares treparon casi u$s2.900 millones, según datos oficiales del Banco Central al 16 de octubre. Pese a la insistencia del Gobierno en sostener el actual régimen cambiario, el mercado sigue actuando con cautela y busca cobertura en moneda extranjera.

Los depósitos privados en dólares alcanzaron su nivel más alto en 24 años, superando los u$s35.000 millones, un récord que no se registraba desde los meses previos a la caída de la convertibilidad, a comienzos de 2002. La fuerte dolarización de carteras se inició tras el levantamiento del cepo para los ahorristas en abril, aunque el proceso se aceleró con fuerza desde agosto, especialmente después de la derrota de La Libertad Avanza (LLA) en las elecciones de medio término en la provincia de Buenos Aires.

En los últimos 30 días, los depósitos en dólares treparon casi u$s2.900 millones, alcanzando al 16 de octubre un umbral de u$s35.133 millones, mientras que previo al momento del blanqueo en septiembre del año pasado, estaban en niveles de u$s18.500 millones, según datos oficiales del Banco Central (BCRA).

Los depósitos en pesos, que habían alcanzado un pico de $100 billones, retrocedieron a $91,1 billones al 16 de octubre -último dato disponible del BCRA-, lo que implica una caída de $9 billones en el período.

Quantum Finanzas menciona en su último informe semanal que la caída en la demanda de pesos generó, según el agregado monetario (M2), una disminución del 4,9% real entre el 6 de agosto y el 8 de octubre.

El mercado hace caso omiso al tandem Luis Caputo-Scott Bessent y continúa dolarizandose. En ese sentido, Focus Market hizo un sondeo que muestra que el 68% de los argentinos con capacidad de ahorro prefiere dolarizarse ante la incertidumbre electoral. “El 37% compra dólar oficial, financiero o informal, el 20% adquiere Cedears y un 11% invierte en Fondos Comunes de Inversión en dólares”, precisan.

El Tesoro de EEUU, que encabeza Scott Bessent, anunció un swap de monedas por u$s20.000 millones y salió a defender la divisa comprando pesos en la plaza local a diario. Este miércoles, se especula con que intervino con unos u$s450 millones, según operadores. Con el apoyo de Donald Trump, el Gobierno insiste en mantener el umbral de las bandas y, en las últimas horas, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que los comicios del domingo son “más importantes que las presidenciales de 2027”, porque “el mundo está viendo estas elecciones”.

En esa línea, el economista Luis Arriazu advirtió sobre el riesgo de una crisis cambiaria si el oficialismo obtiene un mal resultado este domingo. “Si las elecciones salen mal, se acaba la ayuda de EEUU y el dólar se va a cualquier nivel”, apuntó con dureza uno de los economistas que más escucha el presidente Javier Milei.

A su vez, Quantum Finanzas destaca la preferencia por dolarizar los portafolios. Aunque, enfatiza que “a diferencia de experiencias anteriores en el país, en esta ocasión se nota que el sector financiero local, bancos y el mercado de capitales, están siendo canal de preservación de los activos que se convierten a esa moneda”.

Rafael Di Giorno, director de Proficio Investment, coincidió con que es positivo que se mantengan los dólares en el sistema. “La gente se dolariza por la cobertura previo a las elecciones. Después veremos, según el resultado. No es lo mismo si Milei saca 32 puntos que si saca 38 puntos. Ahí la gente tal vez se tienta con volver a meterse en pesos y hacer tasa en moneda local”, mencionó.

Fuente: ambito

PROVINCIALES – Impacto en las industrias santafesinas: las importaciones en línea blanca, automotriz y calzado crecieron 78,5%

0

Apyme advierte que la situación es preocupante tanto por el crecimiento sostenido de las importaciones como por la pérdida de empleo industrial en la provincia de Santa Fe

El peso de las importaciones en el PBI alcanzó el 31% promedio en 2025, el nivel más alto de los últimos 22 años. Esto implicó un salto de seis puntos porcentuales respecto de 2024 y de cuatro puntos frente a 2023, resaltó el segundo informe del Observatorio de Importaciones de la Asociación para la Pequeña y Mediana Empresa (Apyme). En Santa Fe, en las cadenas relevadas como línea blanca, automotriz y calzado las importaciones acumuladas en los primeros ocho meses de 2025 son 78,5% superiores a las registradas en 2024 y 37,5% superiores a 2023.

“El nuevo informe refleja una situación preocupante tanto por el crecimiento sostenido de las importaciones como por la pérdida de empleo industrial en la provincia de Santa Fe, uno de los polos productivos más importantes del país”, advierte el informe realizado por Observatorio de Importaciones, un espacio que monitorea el impacto de las importaciones en la economía santafesina y sus sectores productivos.

Apyme señala que el mayor incremento de importaciones se concentra en bienes finales o de consumo, con un aumento del 86% respecto de enero de 2024, frente a un 27% en los bienes intermedios. “La distinción es clave porque la importación de insumos o bienes intermedios puede ser positiva para una mayor producción local. En cambio, la importación de bienes finales o de consumo compite con las empresas locales”, resaltaron.

Las cadenas relevadas tienen un peso clave en la industria nacional. En cantidades importadas representan el 8,8% del total y en términos de valor de las importaciones implican el 27,4% de la producción argentina, es decir, casi un tercio.

En cuanto al empleo registrado en Santa Fe. Se ubica 2% por debajo de los niveles de noviembre de 2023, lo que equivale a 12.456 trabajadores menos. Hay sectores donde la caída es más profunda. La industria manufacturera explica el 53% de la pérdida de puestos de trabajo en la provincia con un 4,8% menos de empleo.

Las cadenas relevadas por el Observatorio presentan una merma aún mayor, en torno a una caída del 5,8% respecto a noviembre del 2023 y una pérdida de 3.145 trabajadores. La relevancia de estas cadenas dentro del empleo provincial es grande: representan el 8,2% del empleo total y el 39% del empleo manufacturero.

Menos empleo en Santa Fe

Apyme resalta un dato importante. Donde más se destruye el empleo es en empresas de mayor tamaño. Las grandes empresas tienen un 9,2% menos de trabajadores, las pequeñas 6,8% y las medianas 2,3%.

“Una posible explicación es que a las empresas de menor porte les cuesta más encontrar trabajadores capacitados así como formarlos por lo que hacen un mayor esfuerzos en retenerlos aún en contextos económicos adversos”, señalaron.

Las cadenas que más reducción de personal presentan respecto a noviembre del 2023 son línea blanca (832), maquinaria agrícola (730), automotriz (708) y materiales para la construcción (530). La cadena de maquinaria agrícola registra el mayor descenso en la cantidad de trabajadores respecto al primer informe hecho por el Observatorio, con 352 trabajadores menos.

Importaciones en alza: menos empresas

Por otra parte, el informe indica que desde noviembre de 2023, en la provincia hay 2.020 empresas menos, de las cuales 225 son manufactureras y 82 pertenecen a las cadenas relevadas por el Observatorio.

La cantidad de empresas grandes se redujo un 9,1%, las pequeñas un 5,2% y las medianas crecieron 2,4%. Las cadenas que más unidades productivas han perdido son materiales para la construcción (19), maquinaria agrícola (16) y calzado (15). Además, cerraron 12 empresas de línea blanca, lo que representa el 18,5% del total provincial.

“Al igual que en los datos de empleo, el principal determinante de la cantidad de unidades productivas es el nivel de actividad, pero la apertura importadora es un elemento agravante que contribuye a la caída”, subrayan desde Apyme.

El Observatorio de Importaciones de Apyme es un espacio técnico creado para monitorear el impacto de la apertura de importaciones en la economía santafesina, en sus sectores productivos y en el empleo. La presentación oficial del segundo informe será el miércoles 29 de octubre a las 11.30 en la sede de Apyme en la ciudad de Santa Fe (Urquiza 2914).

El observatorio releva de manera periódica indicadores macroeconómicos, niveles de importación y su incidencia en cadenas productivas claves: autopartes, calzado, carnes, fideos secos, frutas y verduras, lácteos, línea blanca, muebles y maquinaria agrícola.

Fuente: la capital

NACIONALES – Qué son los “salarios dinámicos” que el Gobierno pretende incluir en la reforma laboral y cómo afectarían a las paritarias

0
La discusión sobre el modelo laboral argentino sumó un nuevo capítulo con la presentación de modificaciones orientadas a los convenios colectivos y el esquema de salarios de convenio. En el contexto del Coloquio de IDEA realizado en Mar del Plata, El secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación,Julio Cordero, brindó precisiones sobre el giro que promueve el Gobierno en materia de relaciones laborales y negociación salarial.

El concepto remite a la posibilidad de habilitar “salarios dinámicos”, una idea que implica un reordenamiento del sistema actual de referencia salarial. En la visión oficial, la estructura tradicional mantiene los salarios de convenio como mínimos garantizados, pero con esto busca que los valores pactados sectorialmente funcionen como topes para los respectivos gremios.

Según los lineamientos presentados por Cordero, los valores fijados en los convenios dejarían de ser “pisos” y pasarían a funcionar como “techos” de referencia. De esta manera, los sindicatos perderían la prerrogativa de utilizar esos montos como el mínimo asegurado para todos los trabajadores encuadrados y, en cambio, cada empresa podría pactar sumas diferentes, siempre que no superen lo fijado colectivamente.

Actualmente, los salarios básicos que resultan de los convenios representan para los sindicatos un resguardo que se aplica de modo uniforme a los empleados bajo su órbita. Con la reforma, el Gobierno pretende que las partes involucradas flexibilicen los mecanismos de actualización y revisión de ingresos, adaptándolos a la situación concreta de cada sector o firma.

La propuesta oficial también plantea eliminar la fijación automática de incrementos salariales en función de la inflación, con el objetivo de evitar indexaciones ajenas a la productividad y las capacidades de cada empresa. El titular de la Secretaría de Trabajo expuso este planteo como una alternativa para dotar de mayor competitividad al empleo y para que el esquema de ajustes sea más flexible y realista.

El anuncio se produce mientras distintas entidades empresarias y cámaras patronales reclaman la revisión de las condiciones laborales y de los criterios de determinación salarial. Las reformas propuestas buscarían modificar el “uso rígido” de los salarios de convenio y adecuarlos a los ciclos económicos, permitiendo “actualizaciones dinámicas”, según los vaivenes de la actividad.

Los detalles conocidos hasta el momento muestran que la Secretaría de Trabajo impulsa un modelo donde los convenios colectivos definen rangos y pautas para cada sector, pero establecen montos máximos que las empresas no deben superar. Esto invierte un principio histórico del derecho laboral argentino, donde el convenio actúa como red de contención, evitando remuneraciones por debajo de lo pactado.

La figura de los “salarios dinámicos” implica que el valor convencional sirve como punto de referencia general, aunque habilita a regiones o empresas a negociar condiciones diferentes, siempre en línea con las posibilidades del entorno. El Gobierno plantea que este mecanismo permitiría adaptar los salarios a la realidad de cada unidad productiva, promoviendo la sustentabilidad del empleo formal.

El foco oficial en la productividad marca otro de los cambios que introduce el proyecto. La Secretaría de Trabajo busca asociar la evolución de los salarios con los resultados específicos de cada sector, para evitar que los aumentos funcionen de manera homogénea y desvinculada de la situación económica de cada actividad.

La implementación de los salarios dinámicos abriría la puerta a negociaciones descentralizadas, donde empresas y representantes laborales tendrían margen para acordar mejoras, modificar sumas fijas o establecer mecanismos de ajuste propios. Los gremios, por su parte, podrían insistir en condiciones superadoras, pero sin la obligación de que ese acuerdo se traslade automáticamente a todo el universo de trabajadores representados.

Además, la iniciativa incluye cambios en la validez temporal de los convenios colectivos. El Gobierno plantea acotar la vigencia de las cláusulas económicas, forzando renegociaciones periódicas que se adapten a la evolución del contexto macroeconómico y sectorial.

El debate sobre esta reforma se da en un momento de tensión paritaria y con reclamos de actualización inflacionaria en múltiples sectores. Dirigentes sindicales consideraron que introducir “techos” salariales en lugar de “pisos” constituye una pérdida de garantías para los empleados, al tiempo que consultoras y analistas evalúan el impacto que podría tener la medida sobre la masa salarial registrada.

El secretario de Trabajo detalló que el proyecto no implica eliminar la negociación colectiva, sino dotarla de mayor flexibilidad y capacidad de adaptación al entorno económico. Según Yasín, el objetivo central radica en evitar que la referencia salarial actúe como un elemento distorsivo para las empresas pequeñas o que arrastran dificultades financieras.

En la actual coyuntura se reconoce un escenario de fuerte dispersión salarial y falta de coordinación entre las distintas ramas y territorios. Esto llevó a que ciertos sectores mantuvieran negociaciones paralelas independientemente de lo que establecen los convenios marco.

Analistas advierten que uno de los desafíos centrales estará en la coordinación para evitar una mayor brecha entre actividades o regiones. El factor regional cobra relevancia porque la dinámica productiva y las condiciones de empleo evolucionan de forma dispar a lo largo del país. En ese sentido, la Secretaría de Trabajo considera viable la descentralización como método para lograr una mayor adaptación.

Las cámaras empresariales manifestaron respaldo a la idea, afirmando que la negociación salarial sectorial resulta incompatible con escenarios de crisis o recesión, donde no todos los actores pueden afrontar los mismos compromisos. El sector empresarial sostiene que la dispersión y flexibilidad de los salarios logra una alineación más directa con la productividad y las necesidades de generación de empleo.

Organizaciones sindicales expresaron reparos por el riesgo de debilitamiento de la protección colectiva y la posible precarización de ciertas condiciones laborales. Desde los gremios sostienen que los convenios han actuado históricamente como resguardo efectivo frente a la inestabilidad y que limitar el “piso” abre la puerta a mayores desigualdades.

El debate sobre los salarios dinámicos continúa abierto y forma parte central de la agenda de reforma laboral que promueve el Gobierno. La iniciativa busca modificar los elementos tradicionales del régimen negociador argentino, con una argumentación centrada en la adaptación, flexibilidad, productividad y competitividad empresarial.

Fuente: infobae

ECONOMÍA – Pese a la caída en comercio e industria, la actividad económica creció luego de tres meses en baja

0

El EMAE volvió a posicionarse en terreno positivo; industria (-5,1%) y Comercio (-1,7%) registraron las mayores caídas.

El estimador mensual de actividad económica (EMAE) registró una variación positiva de 2,4% en agosto comparado contra el mismo mes del 2024, como a su vez una suba del 0,3% respecto a julio, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).

En términos desestacionalizados, el índice mostró un incremento de 0,3% respecto del mes anterior, mientras que el componente tendencia-ciclo registró una caída de 0,1%.

De esta manera, la actividad económica vuelve a ubicarse en terreno positivo tras tres meses consecutivos de caídas (-0,2% en mayo, -0,6% en junio y -0,1% en julio).

image.png

Fotografía: Agencia Noticias Argentinas / @INDECArgentina

A su vez, acumula un incremento del 5,2% en el período enero-agosto con respecto al mismo período del año anterior.

Desde comienzos del año, el EMAE registró variación positiva en tres oportunidades: febrero (0,7%), abril (1,2%) y agosto con el 0,3%.

Enero (-0,1%), marzo (-1,7%), mayo (-0,2%), junio (-0,6%) y julio (-0,1%) quedaron en terreno negativo.

Con relación a igual mes de 2024, diez de los sectores de actividad que conforman el EMAE registraron subas en agosto, entre los que se destacan Intermediación financiera (26,5% interanual) y Explotación de minas y canteras (9,3% interanual).

En paralelo, Intermediación financiera fue el sector de mayor suba interanual (26,5%) en el octavo mes del año; caso contrario sucedió con Industria, que fue el de mayor baja (-5,1%).

Por su parte, cinco sectores de actividad registraron caídas en la comparación interanual, entre los que se destaca Industria manufacturera (-5,1%) y Comercio mayorista, minorista y reparaciones (-1,7%).

image.png

Fotografía: Agencia Noticias Argentinas / @INDECArgentina

Entre los dos, le restan 1,06 puntos porcentuales (p.p.) al crecimiento interanual del estimador mensual de actividad económica.

El EMAE de cada sector, en agosto 2025

  • Intermediación financiera: 26,5%.
  • Explotación de minas y canteras: 9,3%.
  • Impuestos netos de subsidios: 8,7%.
  • Hoteles y restaurantes: 6,4%.
  • Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler: 2,9%.
  • Transporte y comunicaciones: 2,6%.
  • Servicios sociales y de salud: 1,5%.
  • Construcción: 1,5%.
  • Enseñanza: 1,1%.
  • Pesca: 0,8%.
  • Otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales: 0,5%.
  • Administración pública y defensa; planes de seguridad social: de afiliación obligatoria: -0,4%.
  • Agricultura, ganadería, caza y silvicultura: -1,4%.
  • Electricidad, gas y agua: -1,6%.
  • Comercio mayorista, minorista y reparaciones: -1,7%.
  • Industria manufacturera:-5,1%.

Fuente: noticias argentinas

PROVINCIALES – Santa Fe ya reintegró más de $2.200 millones por saldos a favor de Ingresos Brutos

0

Desde abril se implementó un sistema para facilitar el trámite online. Más de 2.200 contribuyentes accedieron al beneficio. La medida apunta a respaldar a sectores productivos.

El Gobierno de la Provincia de Santa Fe informó que, hasta el 15 de octubre, ya devolvió más de $2.217 millones a contribuyentes con saldos a favor en el impuesto sobre los Ingresos Brutos. La medida, impulsada por la gestión de Maximiliano Pullaro y Gisela Scaglia, se inscribe dentro de un paquete de acciones destinadas a reducir la presión fiscal y facilitar el cumplimiento tributario.

Desde su puesta en marcha en abril de este año, se presentaron 2.282 solicitudes a través del sitio oficial de la Administración Provincial de Impuestos (API), donde los contribuyentes pueden realizar el trámite de forma digital, ingresando con CUIT y Clave Fiscal al sistema de gestión de devoluciones.

Florencio Galíndez, secretario de Ingresos Públicos, destacó que el mecanismo responde a un histórico reclamo de distintos sectores económicos. “Dimos respuestas concretas: primero con la transferencia directa a cuenta bancaria y luego ampliando la posibilidad de solicitarlo incluso para quienes tengan calificación de Riesgo Fiscal”, explicó.

Desde agosto, el monto mensual máximo a reintegrar se elevó a $10 millones. Además, la medida se articula con otros beneficios fiscales vigentes, como los créditos para el sector comercial, turístico y de transporte, que permiten compensar Ingresos Brutos con pagos ya realizados por otros tributos como Patente o Inmobiliario.

Fuente: lt9

ECONOMÍA – En los últimos dos años, por cada diez empleos registrados que se perdieron, se crearon siete con monotributo

0

Un estudio del Iaraf muestra una caída de 0,2% en el empleo formal en julio y un cambio en la composición del trabajo registrado

El empleo formal en la Argentina se está transformando. De acuerdo con el último Monitor de Empleo Formal elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), sin considerar el monotributo social, el total de trabajadores registrados cayó un 0,2% en julio de 2025 en comparación con el mes anterior, lo que equivale a una pérdida neta de 20.000 puestos registrados.

El informe, elaborado por Nadin Argañaraz, detalla que la reducción en los puestos asalariados formales fue compensada parcialmente por el incremento en el número de monotributistas. Si se compara el panorama actual con el de noviembre de 2023, surge un cambio estructural en la composición del empleo: por cada diez trabajos asalariados que se perdieron, se crearon siete con monotributo.

Menos asalariados, más independientes

Según el documento, los asalariados privados cayeron 0,1% (9.000 puestos), mientras que los asalariados públicos no registraron variaciones. Por su parte, los autónomos descendieron 0,5% (2.000 casos) y los monotributistas disminuyeron 0,4% (9.000 casos) en julio. En contraposición, el monotributo social creció 9,9%, aunque este segmento no se incluye dentro del cómputo del empleo formal neto.

En el período comprendido entre noviembre de 2023 y julio de 2025, el total de trabajadores registrados —sin contar el monotributo social— descendió un 0,6%, lo que representa 76.400 puestos menos. Sin embargo, dentro de ese mismo lapso, los monotributistas aumentaron 6,1% (124.000 personas) y los autónomos 0,9% (3.400 personas).

(Fuente)“Mientras los autónomos fueron disminuyendo mes a mes luego del salto inicial, los monotributistas mantuvieron una tendencia positiva”, destacó Argañaraz. Este comportamiento explica, en gran parte, el desplazamiento del empleo asalariado hacia modalidades más flexibles o de autoempleo, en un contexto de estancamiento de la demanda laboral privada y ajuste del gasto público.

Cambios en la estructura del trabajo registrado

El estudio del Iaraf advierte que la transformación del mercado laboral formal está modificando la importancia relativa de cada tipo de empleo. Los monotributistas pasaron de representar el 16% en noviembre de 2023 al 17,1% en julio de 2025, mientras que los asalariados privados bajaron del 50,1% al 49,4%. En tanto, los asalariados públicos redujeron su participación del 27,2% al 27%.

Este fenómeno, según el economista, refleja un proceso de “recomposición interna” del empleo formal, donde las formas de contratación más estables pierden terreno frente a esquemas más simples y de menor costo fiscal, como el monotributo. “Ha habido un aumento de la importancia relativa de los monotributistas y una disminución del resto”, indicó Argañaraz.

Qué pasó en el Gobierno de Milei

La comparación entre los asalariados registrados (privados y públicos) y los monotributistas muestra con claridad el desplazamiento que se dio durante los primeros 20 meses del gobierno de Javier Milei. El informe precisa que en julio de 2025 había 125.000 asalariados privados menos y 57.800 asalariados públicos menos que en noviembre de 2023, lo que representa una caída conjunta de 182.800 empleos asalariados registrados. Durante ese mismo período, el número de monotributistas aumentó en 123.600 personas.

Los monotributistas pasaron de representar el 16% al 17,1% del total de trabajadores registrados en la era Milei.

“La relación entre el aumento de monotributistas y la caída de asalariados registrados era, al mes de julio de 2025, de 0,7. Es decir, por cada diez trabajadores asalariados registrados menos, se crearon siete monotributos”, señaló Argañaraz. Un año atrás, esa relación era de 0,3: por cada diez asalariados menos, se creaban apenas tres monotributos. La proporción más alta se registró en junio de 2025, cuando el indicador alcanzó 0,8, lo que significa que casi un monotributo nuevo surgió por cada empleo formal perdido.

Un mercado laboral más atomizado

El análisis del Iaraf evidencia una tendencia hacia un mercado laboral formal más fragmentado. Si bien el número total de trabajadores registrados se mantuvo relativamente estable, la calidad y la composición de ese empleo cambiaron. La expansión del monotributo —un régimen que combina formalidad tributaria con flexibilidad laboral— sugiere que buena parte de los nuevos ocupados no ingresaron al sistema bajo relaciones de dependencia, sino como trabajadores por cuenta propia o prestadores de servicios individuales.

De esta manera, la era Milei muestra una dualidad: el empleo formal total no se derrumba, pero se transforma, con menos asalariados estables y más contribuyentes individuales. El fenómeno refleja tanto el impacto del ajuste en el sector público como la dificultad del sector privado para generar empleo de calidad en un contexto recesivo.

Fuente: infobae