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IMPOSITIVAS – Desvinculaciones laborales: se paga impuestos a pesar de que concluye la fuente que produce los ingresos

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Pagan la mayoría de las indemnizaciones que se cobran, incluso sin considerar que significan, en realidad, un resarcimiento y no una renta

Por una desvinculación laboral, cualquiera sea la causa que la provoque, se tiene que pagar el impuesto a las ganancias. Esto sucede a pesar de que en ese momento se extingue la fuente que produce los beneficios

Pagan la mayoría de las indemnizaciones que se cobran, incluso sin considerar que significan, en realidad, un resarcimiento y no una renta, ya que caduca la fuente productora de beneficios.

En términos impositivos, no es lo mismo una renuncia, que un despido o un acuerdo de desvinculación celebrado en el Ministerio de Trabajo, a pesar que la verdadera causa en muchos casos, en la práctica, sea la misma.

Sin embargo, el límite marcado por la ley poco a poco lo va corriendo la justicia; eso ocurrió, por ejemplo, con el tratamiento fiscal de algunas indemnizaciones agravadas establecidas en la ley de Contrato de Trabajo, en donde los fallos de algunos tribunales e incluso de la misma Corte Suprema de Justicia se inclinaron por la exención de esos conceptos en el Impuesto a las Ganancias.

Haciendo una reseña de las implicancias impositivas que tienen las desvinculaciones laborales, a continuación se resume lo que dice la ley y los últimos fallos más contemplativos de la justicia:

Qué dice la ley

La ley de Ganancias (20.628), establece en su artículo 26 que se encuentra exenta del pago del impuesto lo que el empleado cobra por indemnización de despido, del rubro antigüedad. También, según la misma norma, están exentas las indemnizaciones que se perciben por incapacidad o muerte del trabajador, producidas por accidente o enfermedad. La desgravación se limita a lo establecido en la ley 20744 referida al tope del cálculo indemnizatorio.

Pagan la mayoría de las indemnizaciones que se cobran, incluso sin considerar que significan, en realidad, un resarcimiento

La norma no incluye expresamente en la exención a las demás indemnizaciones que se pagan al rescindirse el contrato: por ejemplo: la falta de preaviso, las vacaciones no gozadas ni la integración del mes de despido.

También debe pagar, según la ley, el aguinaldo proporcional liquidado en los casos de desvinculación ( en la medida que se encuentre alcanzado de acuerdo a la categoría que reviste el empleado) y las gratificaciones por jubilación o renuncia, como lo que se percibe durante las ausencias por enfermedad.

Qué dijo la jurisprudencia

La justicia en muchos casos avanza a favor del trabajador más rápido que el texto de la ley. En el fallo “Cuevas Luis Miguel C/ AFIP” la Corte de Justicia hizo lugar al reclamo de un trabajador para que no se le cobre el impuesto a las ganancias sobre la indemnización por estabilidad gremial que percibió en el momento del despido.

El fundamento es que la misma carece de periodicidad y permanencia de la fuente necesarias para tener que pagar el tributo, ya que se cobra como consecuencia del cese laboral.

Otro fallo del Tribunal Superior, “De Lorenzo, Amelia c/ DGI”, confirmó que la indemnización agravada por embarazo tampoco debe pagar ganancias, a pesar de no estar literalmente previsto en la ley, contrariamente a lo que interpretó la AFIP – en el dictamen 43/00 (DAT) – sobre que debería estar alcanzada impositivamente.

Otro caso es el de los trabajadores despedidos que están fuera de convenio colectivo, porque como consecuencia del fallo de la Corte “Vizzotti, Carlos c/ AMSA SA”, se les extendió la exención impositiva al monto de indemnización por despido que surge considerando la base de cálculo de la antigüedad del 67% por cada año de servicio. La interpretación surgió por el dictamen número 160.978 de la Dirección General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía, conformado por la Subsecretaría de Ingresos Públicos.

La norma no incluye expresamente en la exención a las demás indemnizaciones que se pagan al rescindirse el contrato

También en este caso, la AFIP a través del dictamen DAT 57/02 tenía un pronunciamiento diferente.Por otro dictamen de la AFIP (72/02 – DAL) se interpretó que el importe abonado a una persona en caso de un despido “consensuado” o por mutuo acuerdo, previsto en el artículo 241 de la ley laboral, hasta el monto que debería pagarse como indemnización por despido no tributa ganancias.

El mismo tratamiento tiene el importe abonado en concepto de gratificación por retiro voluntario, que a pesar de no encontrarse la exención en la ley, por un dictamen de la AFIP (66/00 -DAT) no se encuentra gravado.

En el mismo sentido, la licencia por maternidad que percibe una trabajadora en ese período, al constituir salario familiar no tiene que incluirse en la retención del impuesto (Dictamen 133/01 AFIP-DAL).En esa dirección, según la doctrina, otras indemnizaciones exentas serían las agravadas por matrimonio y la que se abona por finalizar el período de excedencia.En cambio, hay que pagar ganancias por la indemnización que se abona por clientela a los viajantes de comercio.

La postura de la AFIP

La AFIP, mediante las Circulares 3 y 4/12, opinó de forma coincidentemente con lo expresado por la doctrina en cuanto a la exención de algunas indemnizaciones en el cálculo de la retención del Impuesto a las Ganancias.

 La Circular 3 dispuso la siguiente postura: “…se aclara que los pagos realizados en concepto de indemnización por estabilidad y asignación gremial —Artículo 52 de la Ley Nº 23.551—, como asimismo, por despido por causa de embarazo —Artículo 178 de la Ley de Contrato de Trabajo—, no se encuentran alcanzados por el impuesto a las ganancias.”

Mientras que en la 4 se dijo lo siguiente: “… se aclara que el tratamiento fiscal aplicable a la indemnización por antigüedad en caso de despido sin justa causa —normada en el Artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo—, frente a la exención prevista en el inciso i) del Artículo 20 de la Ley del Impuesto a las Ganancias, se ajustará a los siguientes criterios:1. Si el monto abonado al trabajador resulta igual o inferior al importe indemnizatorio calculado conforme al límite previsto en el segundo párrafo del Artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo, la exención del gravamen se reconocerá sobre la totalidad de aquel monto.Consecuentemente, los montos correspondientes a dichos conceptos se hallan excluidos del régimen de retención establecido por la Resolución General Nº 2.437, sus modificatorias y sus complementarias.2. Por el contrario, si el monto pagado resulta mayor al que se obtendría aplicando el límite máximo aludido, la exención se reconocerá hasta una suma equivalente al SESENTA Y SIETE POR CIENTO (67%) del importe efectivamente abonado —calculado conforme al primer párrafo del Artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo—, o hasta la obtenida aplicando el referido límite máximo, la que sea mayor.Por el Fallo Negri, de la Corte Suprema de Justicia, la AFIP emitió la circular 4/16 que establece lo siguiente: “se aclara que el pago realizado en concepto de gratificación por cese laboral por mutuo acuerdo —normado en el Artículo 241 de la Ley de Contrato de Trabajo—, no se encuentra alcanzado por el impuesto a las ganancias. Consecuentemente, el monto correspondiente a dicho concepto se halla excluido del régimen de retención.”

La ley 27.430, del año 2017, incorporó en el texto del artículo 82 de la ley, que define como ingreso gravado de la cuarta categoría, lo siguiente:  “Sin perjuicio de las demás disposiciones de esta ley, para quienes se desempeñen en cargos directivos y ejecutivos de empresas públicas y privadas, según lo establezca la reglamentación quedan incluidas en este artículo las sumas que se generen exclusivamente con motivo de su desvinculación laboral, cualquiera fuere su denominación, que excedan los montos indemnizatorios mínimos previstos en la normativa laboral aplicable. Cuando esas sumas tengan su origen en un acuerdo consensuado (procesos de mutuo acuerdo o retiro voluntario, entre otros) estarán alcanzadas en cuanto superen los montos indemnizatorios mínimos previstos en la normativa laboral aplicable para el supuesto de despido sin causa.”

Fuente: iprofesional

ECONOMÍA – Dólar soja: se inicia segunda semana con el objetivo de que ingresen otros u$s2.000 millones

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En los primeros cinco días hábiles de la medida los productores vendieron el récord de 4,6 millones de toneladas. Las proyecciones más optimistas adelantan que hasta fin de mes se podrían comercializar 6,1 millones adicionales.

El balance en el Gobierno de la primera semana de la puesta en marcha del tipo de cambio especial para la soja es más que positivo. Los datos son contundentes: en apenas cinco días hábiles los productores vendieron 4,6 millones de toneladas de la oleaginosa que significaron una liquidación de u$s2.000 millones. La mirada está puesta ahora en la segunda semana luego del aluvión de ventas, pero lo cierto es que en el equipo económico continúan siendo optimistas y prevén que se recaudarán otros u$s2.000 millones en pocos días.

El único nubarrón que aparece en el horizonte es el factor precio, porque lógicamente como sucede en el mercado cuando se concretan fuertes ventas el producto pierde cotización. De cualquier manera, los valores pactados terminaron siendo 40% superiores a los de una semana atrás y eso fue clave para que los agricultores se decidieran a vender. Básicamente la soja con tipo de cambio para exportación de $200 equivale a retenciones cero para el productor agropecuario.

A modo de resumen los analistas de la Bolsa de Comercio de Rosario Guido D’Angelo y Emilce Terré detallan: “Las elevadas compras comienzan a volcarse a ventas externas para el Complejo Soja argentino. Más de tres millones de toneladas de compras en los primeros tres días del programa nos dejaron más de 621.000 toneladas de exportaciones de soja y productos industriales sólo el miércoles. En este contexto, bajan los precios FOB de los principales productos de exportación del Complejo Soja publicados por la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios. De esta manera, entre el lunes y el martes los precios FOB con embarque cercano de la harina de soja cayeron u$s16 por tonelada, más de un 3%, para ubicarse en torno a los u$s458 por tonelada. No obstante, lo más elocuente se ha visto en el aceite de soja, que nuevamente cayó por debajo de los niveles nominales de 2021. El aceite cayó 106 dólares por tonelada entre lunes y martes, cerrando el martes en u$s1.27. En tanto estas medidas tengan más días de rodaje, veremos sus efectos sobre los precios de exportación y las cantidades exportadas. Por ahora, las perspectivas de comercialización comenzaron con mucho ímpetu, con los resultados a la vista. En lo que hace a la dinámica comercial, la semana se destacó por un elevado nivel de compradores en la plaza local. Al mismo tiempo, los precios comenzaron ubicados por encima de los $72.500 para las ofertas más elevadas. En el transcurso de los días, estos valores fueron descendiendo hasta alcanzar los $67.000 la tonelada”.

En este marco, desde la entidad rosarina adelantan que para lo que resta del mes, las compras nuevas de la industria y la exportación podrían sumar en septiembre entre 3,7 y 6,1 millones de toneladas. A los precios actuales, ello podrá resultar en exportaciones de mínima de u$s2.055 millones hasta los u$s3.390 millones, e ingresos fiscales por derechos de exportación de hasta u$s1.100 millones. En este punto vale aclarar que el análisis no hace referencia a la liquidación directa de las agroexportadoras que está sujeta también a otros factores como la industrialización de la mercadería o la pre financiación de exportaciones, sino marca una referencia respecto al valor de mercado de lo que pueden vender los productores en lo que resta del mes.

Polémica

La semana pasada el BCRA elevó la tasa mínima de financiación para aquellos productores de soja que retengan más del 5% de su cosecha. Esta medida es complementaria a la temporal suba del tipo de cambio y como señal directa a los productores para que no retengan granos y concreten sus ventas en septiembre. Lo cierto es que en seguida la medida fue rechazada por diversas Bolsas de Comercio y de Cereales del país, junto con la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (ACSoja) quienes manifestaron su rechazo y solicitaron su remoción. Lo mismo sucedió con la Mesa de Enlace quienes explícitamente hablaron de “discriminación” hacia los productores que deciden cuándo vender su cosecha. De cualquier manera, desde el Gobierno tratan de escaparle a la polémica y festejan el ingreso de dólares.

Fuente: ambito

Impuesto sobre los créditos y débitos en cuentas bancarias

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Prórroga de la reducción de las alícuotas del impuesto al cheque para empleadores de establecimientos de la salud.

Para los hechos imponibles que se perfeccionen entre el 01/09/2022 y el 28/02/2023, ambas fechas inclusive, las alícuotas serán del 3,38‰ y del 6,76‰, para los créditos y débitos en cuenta corriente y para las restantes operaciones, respectivamente, cuando se trate de empleadores de establecimientos e instituciones relacionadas con la salud, excepto que tributen una alícuota menor, en cuyo caso resultará de aplicación esta última.

Decreto (PE) Nº 577/2022 (BO 06/09/2022) – Parte pertinente –

Fuente: Lisicki Litvin

FINANZAS – EEUU: un nuevo dato clave despeja el temor a recesión

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La cantidad de nuevas solicitudes de desempleo en Estados Unidos cayó la semana pasada a su mínimo en tres meses. Esto muestra el nivel de recuperación del mercado laboral y alimenta las expectativas de que la Reserva Federal insista con su política monetaria contractiva y de suba de tasas de interés para frenar la inflación.

La cantidad  de nuevas solicitudes de desempleo en Estados Unidos cayó la semana pasada a su mínimo en tres meses. Esto muestra el nivel de recuperación del mercado laboral y alimenta las expectativas de que la Reserva Federal insista con su política monetaria contractiva y de suba de tasas de interés para frenar la inflación.

Las nuevas solicitudes de desempleo se redujeron en 6.000 en comparación con la semana anterior, lo que resultó en 222.000 solicitudes para la semana pasada, según informó este jueves el Departamento de Trabajo. La semana anterior ya se había mostrado una reducción de 4.000 solicitudes.

El buen desempeño del mercado laboral vuelve a alertar sobre el margen de la FED para insistir con la suba de tasas, aunque despeja el temor de recesión después de que se conociera el dato de contracción del Producto Bruto Interno del 0,9% para el segundo trimestre del año. Muestra también que la pronunciada suba de las tasas no se refleja en despidos generalizados.

Las solicitudes se ubicaron muy por debajo del rango de los 270.000 a 300.000 que indicaría una recesión del mercado laboral. En comparación con la misma semana de agosto del año anterior, las solicitudes se ubican casi en 100.000 nuevas solicitudes menos.

En su informe mensual de empleos dieron cuenta que los empleados contrataron más trabajadores de lo esperado en agosto, aunque los salarios todavía crecen de manera moderada y la inflación se sostiene. La tasa de desempleo también aumentó debido a que, según detallaron, más personas se unieron a la fuerza laboral, lo que puede dar cuenta de una escasez de puestos.

El Banco Central Europeo aplicó este jueves la mayor suba de la tasa de interés en su historia y no descarta volver a hacerlo dada la “persistente y elevada inflación”.

ECONOMÍA – La suba de tasas da un golpe al consumo: se dispara el costo de financiar la tarjeta de crédito

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La estabilización del mercado cambiario -aunque precaria y sin ninguna seguridad de que pueda tener una continuidad más allá del cortísimo plazo- tiene altísimos costos para los consumidores.

Clientes que se habían acostumbrado a comprar electrodomésticos en el “Ahora 12” o directamente a refinanciar la tarjeta de crédito para llegar a fin de mes sufren un duro golpe, tras las sucesivas alzas de las tasas de interés. Una medida que fue resistida por el Gobierno pero que ahora se transformó en el único instrumento para bajarle la fiebre al dólar

No se trata acá de poner en discusión si la fuerte suba de las tasas de interés tendrán éxito para moderar la ola dolarizadora y atemperar la corrida cambiaria. Ni tampoco si Sergio Massa tendría sobre la mesa de operaciones otro instrumento para poner en práctica.

Lo único indiscutible es que Massa busca evitar una devaluación abrupta por todos los medios. Un objetivo difícil de cumplir bajo el actual contexto de inflación elevada y sin ingreso de dólares en el Banco Central.

Así y todo, cumplido el primer mes de gestión, el ministro pudo cumplir con esa meta. Eso sí, los costos están a la vista y se pagarán con un enfriamiento en el consumo y, por lo tanto, en la actividad económica. La falta de dólares, que desemboca en trabas a las importaciones y en aceleración inflacionaria, provoca ese trago amargo en medio de la incertidumbre.

Cuáles son los costos para pagar la tarjeta

Lo dicho: la súbita alza de las tasas convoca a que los inversores más grandes se queden en pesos. Y que los más pequeños dejen de pensar en dólares para mantener sus plazos fijos en los bancos.

El efecto no deseado es el incremento en los costos para endeudarse. O para refinanciar el saldo de la tarjeta de crédito.

Una cuestión que debe tener en cuenta el consumidor antes de decidir postergar pagos o tomar un crédito es si su salario puede crecer al ritmo de esa deuda. Lo más probable es que no. El problema es que, con semejantes tasas de interés, es muy probable que los sueldos se queden varios escalones por detrás.

Para tener una idea: si el consumidor sólo paga el mínimo de la tarjeta y patea para adelante el resto, esa deuda crecerá con un costo del 125% anual. Ese es el costo financiero total. Hay que tener en cuenta que se trata de una variable regulada por el Banco Central, y que supo estar mucho más baja durante la época de la pandemia.

En 2020, por caso, la tasa que cobraban las administradoras estaba en torno al 50% interanual. En ese momento, la inflación había retrocedido al 40% y los salarios se actualizaban en ese rango.

Ahora, es casi imposible que los sueldos crezcan al 125% anual, para ponerse en equivalencia con el costo que cobran las tarjetas si solamente se abona el mínimo y se patea el resto.

Tarjetas: lo peor está en el supermercado

Si el consumidor puede decidir con qué se financia, la opción de las tarjetas emitidas por los supermercados -a través de las financieras que emiten sus propios plásticos- es la alternativa más onerosa.

Esos plásticos, que las cadenas lanzan para ofrecer promociones sobre todo en el rubro de los electrodomésticos, ponen tasas de interés muy elevadas a la hora de financiar los consumos que están fuera de las ofertas.

Esos costos arrancan en el 163% anual pero trepan al 199% en el caso de algunas cadenas, de acuerdo a la información que los propios supermercados publican en sus páginas de Internet.

Con las tarjetas bancarias, el escenario no es mucho mejor.

Si una persona decide comprar en un comercio en 12 cuotas, el costo financiero total será del 165% en promedio. Claramente, muy lejos de la inflación. Pero sobre todo muy lejos de la evolución de su salario.

El “Ahora 12” no se salva

Muy distinto a lo que ocurría hace más de una década, cuando fue creado, el sistema del “Ahora 12” ya no significa comprar a 0% de interés.

El costo financiero, tras la última actualización, ya subió al 70% anual, en línea con la inflación de los últimos 12 meses. También con las mejoras salariales. Pero ya no es “gratuito”, lógicamente.

Una cosa es habilitar un subsidio cuando la inflación anual es del 20% o 25%, y otra muy diferente cuando salta al 70% o al 90%, como muy probablemente terminará este año. Si no más.

Está claro que estas subas de los costos tendrán impacto en el nivel de consumo por una doble vía. Por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, que inevitablemente pierden contra semejante suba de los precios, y porque las cuotas también ya quedan cada vez más lejos de lo que un asalariado puede abonar.

Objetivo: dólar en paz

Massa busca que la suba de la tasa de interés aminore la dolarización. Y que un mejor clima cambiario ayude a calmar las expectativas inflacionarias.La clave también pasa por encarecer el costo de los créditos en un nivel que le ponga freno al financiamiento “barato” de los productores, que toman pesos del mercado para después dolarizarse.

La gran cuestión es a qué nivel deberían trepar las tasas de interés para que eso suceda. Para que los tomadores de créditos en pesos perciban que pueden perder dinero haciendo esas operaciones.

Para lograrlo, desde Economía insisten que el ministro quiere ganar credibilidad en el mercado. Que sin ese paso será muy complicado lograr la ansiada estabilización del mercado cambiario.

Fuente: iprofesional

FINANZAS – Bancarización: más de 20 mil empresas abrieron cuentas en los últimos 6 meses

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Entre 2017 y 2022, la evolución de las organizaciones representó un crecimiento total del 20,4% de nuevos cuits jurídicos registrados.

Cada vez son más las organizaciones que se están bancarizando en Argentina. En ese sentido, el último informe de Interbanking, la plataforma digital de servicios financieros que conecta a las empresas con los principales bancos del país, reveló que, en los últimos cinco años, el total de nuevas personas jurídicas sumadas al sistema creció un 20,4%.

Incluso, se aprecia también un incremento en la cantidad de cuentas bancarias por empresa. En 2017, el total de cuentas bancarias era de un poco más de 2 millones. En junio de este año, el total creció un  64% a 3.736.026. Siguiendo los datos, esta cantidad representa un promedio de 7 cuentas bancarias por empresa.

“Hay una marcada tendencia hacia la digitalización de las transacciones financieras en el sector corporativo argentino. Sólo en el primer semestre de 2022, las transacciones digitales en el sector superaron las 60 millones, una diferencia del 11,2% más respecto del primer semestre del año anterior”, señaló Pablo Carretino, CEO de Interbanking.

Otro de los puntos clave del informe es el gran aumento de la cantidad de PyMEs y MicroPyMEs. Según la distribución de empresas por segmento en el sistema financiero argentino, en junio del 2022 las PyMEs y MicroPyMEs representaron el 96,6% de las cuentas dadas de alta, mientras que las grandes y medianas empresas fueron el 3,4% restante.

“La transformación digital atraviesa a todos los sectores de la economía, y las empresas necesitan un sistema financiero integrado, conectado y seguro, con herramientas ágiles y métodos dinámicos que se adapten a sus necesidades de gestión. Desde Interbanking queremos que las empresas puedan concentrar toda su operatoria bancaria en un sólo lugar”, señaló Carretino.

La plataforma permite que las entidades manejen sus cuentas desde un mismo lugar, y accedan a servicios de administración como el pago de sueldos, la facturación y la gestión de cheques, pagos y cobranzas desde el mismo espacio virtual.

Cuáles son los rubros más bancarizados

En el estudio se observa que el 61% de las empresas se concentra en estas cinco actividades: Servicios (20%) , Comercio (17%), Industria (9%), Agricultura, Ganadería y Pesca (8%), y Servicios Inmobiliarios (7%). Creciendo estas categorías un 4,6% respecto al 2021.

La actividad preponderante en cada segmento es:

  • Grandes: Industria Manufacturera, 33%
  • Medianas: Comercio, 29%
  • PyMEs: Comercio, 26%
  • MicroPyMEs: Servicios de Asociaciones y de Servicios Personales con un 30%.

Cómo se distribuyen geográficamente

En función de la región donde se encuentran establecidas las empresas, el 81,5% de ellas se registraron en CABA, Provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza.

Estas 5 provincias muestran 3,7% más empresas que el año anterior. Sin embargo, si se compara el crecimiento respecto al primer semestre del 2021 se observa que la mayor variación se da en las provincias de Chaco (12,9%), Salta (9,2%) y Tierra del Fuego (8,8%).

Fuente: perfil

El Gobierno designó al nuevo presidente del BICE

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De Miguel es economista recibido en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) y posee estudios de posgrado en Relaciones Internacionales y Políticas de Desarrollo para las Pequeñas y Medianas Empresas.

Antes de ser designado en el BICE, ocupaba el puesto de director titular en el Banco de Tierra del Fuego.

También fue director del Instituto Estadístico de los Trabajadores de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), profesor de posgrado en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de grado en la UCES, además de desempeñarse como subsecretario de Investigación Científica y Política en el Ministerio de Defensa y como analista en el Centro de Estudios Internacionales de la Cancillería.

De Mendiguren dejó la presidencia de ese banco a principios de agosto, para asumir como secretario de Industria y Desarrollo Productivo del Ministerio de Economía.

El BICE es un banco público que otorga financiamiento con foco en los sectores productivos, las pequeñas y medianas empresas y las economías regionales.

Fuente: iprofesional

Seguridad social

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Prorrogan la eximición de pago de contribuciones patronales al SIPA del personal de salud.

Prorrogan hasta el 28/02/2023, inclusive, la vigencia de las disposiciones del Decreto N° 34/2021, estableciéndose la exención, a partir del 01/09/2022, en el 75% del pago de las contribuciones patronales del artículo 19 de la Ley N° 27.541 que se destinen al SIPA.

Decreto (PE) Nº 577/2022 (BO 06/09/2022) – Parte pertinente –

Fuente: Lisicki Litvin

ECONOMÍA – Santa Fe se ubica segunda entre provincias exportadoras del país

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El informe del Indec se basa en complejos productivos y no contempla las ventas de exportaciones de servicios.

Las ventas al exterior de subproductos oleaginosos de soja, con 35,5% del total provincial santafesino, figuran al tope pero disminuyeron 7,1% respecto a la primera mitad de 2021

FINANZAS – Aluvión de “soja dólares”: los productores captan 49% del valor internacional gracias al desdoblamiento cambiario

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En dos días del “dólar soja”, entraron más de u$s700 millones, en línea con el plan Massa. El alivio contrasta con las advertencias sobre el mediano plazo
Con el debut del nuevo “dólar soja”, Sergio Massa entendió una lección fundamental de la política: si es necesario tomar medidas impopulares, más vale que den buen resultado.

Es lo que no había ocurrido con el anuncio, hace poco más de un mes, con el incentivo del Banco Central para que los sojeros pudieran vender un 30% de su exportación al precio del “dólar ahorro”. En aquella ocasión, los militantes kirchneristas se quejaron de la “claudicación”, los productores dijeron que la medida era engorrosa y poco atractiva y, en definitiva, el Gobierno pagó un alto costo político para no quedarse con las divisas de la soja, dado que terminó el mes  con ventas por encima de u$s500 millones.

Massa, desde el anuncio del nuevo esquema para los productores, puede festejar un logro que le permite al mismo tiempo recuperar oxígeno financiero y, además, demostrar ante sus interlocutores de Estados Unidos que tiene herramientas para dominar la turbulencia financiera. En los primeros dos días, ya hubo ingresos por más de u$s700 millones, en línea con el plan oficial, que esperaba unos u$s1.000 millones en tres jornadas, dando así una fuerte señal sobre que se podrá conseguir el refuerzo de u$s5.000 millones planteados por Massa tras su asunción.

No es gratis, claro, ni en términos políticos ni tributarios. En los hechos implica, según cómo se lo quiera ver, una eliminación pasajera de las retenciones agrícolas, o bien un desdoblamiento cambiario de hecho.

Ambas eran medidas fuertemente resistidas desde la interna de la coalición oficialista. De hecho, el principal reclamo desde el kirchnerismo era que Alberto Fernández subiera las retenciones por decreto, amparado en el contexto mundial de suba generalizada de impuestos por parte de los países productores de alimentos.

Esa rebaja de retenciones, para lo cual parecía que era imposible que hubiera margen político en medio de las peleas del gobierno con los productores que convocaban a “tractorazos” de protesta, se tornó súbitamente viable cuando la escasez de reservas hizo crisis.

De la misma manera, el planteo del desdoblamiento cambiario, que antes era visto como una herejía por los arquitectos del “cepo”, ahora no sólo se tolera sino que es visto como una medida virtuosa.

El viceministro Gabriel Rubinstein, desde meses antes de su nombramiento, venía abogando por un desdoblamiento cambiario, que se aplica de hecho con el “dólar soja”

Es cierto que Massa se las ingenió para que no hubiera un desdoblamiento formal que obligara a cambiar la normativa cambiaria, pero el efecto es el que reclamaban desde hacía mucho tiempo varios economistas de la línea ortodoxa. Como Gabriel Rubinstein, por ejemplo, uno de los más elocuentes al argumentar que el desdoblamiento era la única alternativa a la devaluación brusca.

Pocas semanas antes de que se formalizara su nombramiento como secretario de Política Económica, Rubinstein planteaba urgencia de un cambio: “Si se nos permite ahorrar, viajar al exterior, pagar con tarjeta afuera, al valor de un dólar diferente al del MULC (por ejemplo un mercado MEP), OK. Si con eso, y alguna medida adicional se descomprime la compra de insumos y bienes importados de uso corriente y extendido (por ejemplo ¡café!), se entiende en esta economía en “emergencia”, que coquetea con la hiperinflación”, argumentaba el hoy viceministro.

Pero, además de argumentar sobre la necesidad de un dólar más alto para las importaciones no prioritarias, Rubinstein alertaba sobre el riesgo del problema inverso, el de un desincentivo a la exportación que terminara en una subfacturación masiva: “En el pasado hemos visto situaciones en las que por ejemplo Paraguay exportaba más soja de la que producía. Significa que había soja argentina que se exportaba desde ahí”.

Las razones del éxito inicial

El éxito inicial del plan de incentivo a los sojeros no tiene mucho misterio: a diferencia de lo ocurrido con las anteriores propuestas, esta vez los números les resultan favorables a los productores.

“Quién está en el mundo de los negocios no tiene ideología política, toma decisiones en función de lo que necesita económicamente. Por eso, muchos de los que van a vender soja durante septiembre no lo hacen por amor al Gobierno, sino porque es una medida que los beneficia”, fue la elocuente definición de Antonio Aracre, CEO de Syngenta, y uno de los empresarios agropecuarios de más alto perfil.

En línea con lo que siempre ha planteado Rubinstein, Aracre plantea que el “sutil desdoblamiento cambiario” que se está aplicando podría continuar con bienes suntuarios o los gastos con tarjeta en el exterior, que podrían cotizarse a dólar MEP.

En las primeras dos jornadas ya entraron más de u$s700 millones, y el objetivo planteado por el ministro Massa no parece imposible de alcanzar

Pero, sobre todo, auguró que habrá “un aluvión” de ventas, al punto que se está alcanzando el registro de ventas por un millón de toneladas diarios, cuando hasta la semana pasada las ventas promediaban las 100.000 toneladas.

La estimación que hacen los expertos es que, para que se cumpla el objetivo de Massa, sólo en septiembre las ventas deberán alcanzar ocho millones de toneladas. Algo ambicioso, si se tiene en cuenta que desde mayo hasta ahora el promedio mensual ha sido de 2,5 millones de toneladas.

Sin embargo, los analistas no consideran que sea una medida imposible. “En la medida en que el beneficio en poder adquisitivo se sostenga por encima del 40% respecto de  lo que podría recibirse con las liquidaciones hasta la semana pasada, se acelerarán  las liquidaciones”, planteó en un informe Marianela de Emilio, técnica del INTA y asesora en la firma Agronegocios.

Pero advierte que, en caso de que se perdiera esa ventaja por una caída en los precios internacionales -que, según algunos analistas, hasta podría ser provocada por el propio incremento de la oferta de soja argentina-, entonces la situación ya no será tan favorable.

Un salto del 27% al 49%

Los números son claros, tanto a la hora de explicar por qué fracasó la anterior propuesta del Banco Central como por qué empezó bien el nuevo plan de Massa. El tema de fondo es el porcentaje del precio internacional que le queda efectivamente en el bolsillo al productor argentino una vez que se le restan las retenciones y que el monto que recibía -pesificado al valor del dólar oficial- vuelve a dolarizarse en el mercado paralelo.

Ese porcentaje se hacía cada vez más pequeño cuanto mayor fuera la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo. Se había llegado a un mínimo de 27% cuando se produjo el peor momento de la corrida cambiaria. En otras palabras, si el precio internacional récord había llegado a unos u$s600 por tonelada, al productor solamente le quedaban u$s162.

La propuesta del Banco Central implicaba una mejora apenas marginal, que hacía que al productor le quedara un 30% del precio internacional.

La razón del éxito del dólar soja es simple: antes el productor apenas percibía un 27% del precio internacional y ahora puede captar hasta un 49%

En comparación con aquella situación, lo de ahora luce como una mejora muy sustancial: tomando los precios de la soja en el mercado de Chicago y el tipo de cambio MEP del pasado viernes, lo que propuso Massa significa que al productor le queda el 49% del precio internacional.

La cuenta es así: en aquel momento, el grano cotizaba a u$s541, que cuando se le aplica la retención de 33% queda reducido a u$s362. Si se obligaba al productor a convertir ese dólar al tipo de cambio mayorista de $139, entonces le quedaban $50.000 por cada tonelada vendida, y si quería reconvertir esa cifra a dólares en el mercado MEP, entonces la ganancia final era de u$s181, es decir un 33% del precio internacional. Pero al reconocerle al productor un dólar de $200 en vez de $139, entonces su ingreso real pasaba a ser de u$s267. En otras palabras, un 49% del valor internacional.

Ese es el motivo que llevó a la euforia de las últimas horas: los sojeros antes obtenían poco más de 30% del precio pleno, y ahora se quedan con un 49%. Y con un aliciente extra: esa cifra mejora cuanto más cae el dólar paralelo, algo que efectivamente ocurrió en el arranque de la semana, por el propio efecto de la mayor oferta de dólares de la soja.

¿Un anabólico de corto plazo?

Visto desde ese punto de vista, parece haberse llegado a la solución perfecta: se alivia la caja del  Banco Central, se promueve una disminución de la brecha y hasta hay un mayor ingreso fiscal por el mayor volumen exportado, que sirve para justificar políticamente la medida -porque se determinó que la mayor recaudación impositiva irá a reforzar la asistencia social-.

Sin embargo, no todos son aplausos. Abundan las advertencias y las visiones de escepticismo, tanto entre los empresarios como dentro del propio Gobierno.

Una típica preocupación de estos casos es que puede significar “pan para hoy y hambre para mañana”, porque se promoverá un adelantamiento de exportaciones que luego se pagará con una escasez de divisas sobre fin de año.

Pese al éxito inicial, el anuncio de Massa es criticado por analistas y empresarios, que ven complicaciones a mediano plazo

Uno de los más contundentes al respecto fue el consultor Salvador Di Stefano, que calificó como “un mamarracho” al nuevo dólar soja. “Es una oportunidad para resolver problemas de corto plazo, acopiar dólares o aumentar stocks de insumos, pero nos aleja de tener un escenario de negocios sustentable en el tiempo”, sostiene.

Su argumento es que el país ingresó en un “modelo de in solvencia intertemporal” porque trae al presente ingresos del futuro sin resolver su problema de déficit fiscal. Por eso califica el plan de Massa como “un anabólico”.

Otros analistas creen que el dólar soja, lejos de ser una excepción, será apenas el primero de una larga saga de excepciones, que generará un complicado sistema de múltiples tipos de cambio sectoriales. Y, en ese sentido, destacan cómo hay industrias que ya reclaman un trato cambiario específico, como el vino, que ya avisó que aspira a tener su “dólar Malbec”.

También, desde dentro del Gobierno, hay otra preocupación: que el beneficio no se quede exclusivamente en la caja de las grandes corporaciones exportadoras sino que efectivamente sea trasladado al pequeño productor. Y se teme que, en la medida en que los precios internacionales de la soja no se sostengan -una posibilidad al que los analistas le asignan altas chances-, entonces el beneficio comience a diluirse.

Pero, sobre todo, la principal crítica señalada por los economistas es la inconsistencia de un sistema cambiario que le terminará vendiendo a los importadores un dólar más barato que el que le compra al exportador.

Al respecto, hubo muchos comentarios irónicos y asombrados en las redes sociales. Como este de Jorge Ávila, histórico referente de la Ucema: “No recuerdo un ejemplo así en la historia del control de cambios en la Argentina. El tipo de cambio oficial de compra siempre fue inferior al de venta. Este “margen de cambios” se sumaba a la recaudación tributaria”.

Pero claro, se trata de críticas demasiado sutiles para Massa, que tiene la misión urgente de estabilizar al avión en medio de la turbulencia. Y que en estos días, en Estados Unidos, quiere demostrarles con cifras, a los funcionarios del FMI y de la administración Biden, que tiene la situación bajo control. El dólar soja se está revelando como una forma efectiva de transmitir esa imagen de estabilidad recuperada.

Fuente: infobae