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IMPOSITIVAS – Monotributo 2021, un caos: a falta de nueva ley y definición de escalas, esto piden con urgencia los contadores a la AFIP

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La AFIP no publicó la actualización de las escalas del Monotributo correspondiente a enero y no hay seguridad sobre cómo recategorizarse.

Los contadores de todo el país pidieron a la AFIP que la recategorización semestral que corresponde realizar en este mes de enero, se suspenda 2 meses a contar desde que se publiquen las nuevas escalas.

La Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas, en representación de los 24 Consejos Profesionales de Ciencias Económicas del país, enviaron una carta a la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont.

La misiva se refiere a las escalas aplicables al Monotributo para el año 2021 en las que se definen los parámetros a considerar para la recategorización cuyo vencimiento opera el 20 de enero próximo, así como el importe del componente impositivo, los aportes al régimen jubilatorio y de obra social que se deberán ingresar por cada categoría.

La Facpce sostuvo que las escalas vigentes para el año 2020 se encuentran desactualizadas por el proceso inflacionario que atraviesa el país, razón por la cual la corrección de dichos efectos resulta imprescindible.

“Tenemos el convencimiento que de lo contrario se producirá la exclusión de gran cantidad de pequeños contribuyentes del régimen y por ende la incorporación al régimen general, lo que implica un brusco salto en el monto global de su tributación”, advirtió la entidad.

El establecimiento de reglas claras, estables y en tiempo oportuno en la materia tributaria son requisitos imprescindibles para el normal desarrollo de las actividades económicas y más aún para el caso de los monotrobutistas, estimulando el cumplimiento voluntario de sus obligaciones, añadió la Facpce.

Las definiciones claras ayudan al cumplimiento voluntario

Las dificultades por falta de definición

La Facpce afirmó también que la falta de definición dentro de los plazos razonables de estas cuestiones impiden que los contribuyentes conozcan con antelación todas las cuestiones que se vinculan con el cumplimiento de sus obligaciones tributarias.

Por ende atentan contra el cumplimiento voluntario, dificultando además el ejercicio profesional de los profesionales de ciencias económicas dedicados a la atención y asesoramiento tributario, enfatizó la Facpce.

Enfatizó que faltan solo 8 días hábiles del vencimiento del plazo para formalizar la recategorización semestral y no se cuentan con los elementos necesarios para realizarla.

Por otra parte, el Poder Ejecutivo ha enviado al Congreso para su tratamiento en sesiones extraordinarias el proyecto de “Régimen de Sostenimiento e Inclusión Fiscal para Pequeños Contribuyentes”.

Con esa ley, se procura establecer distintos mecanismos para morigerar el impacto negativo que tendrán los efectos del periodo de suspensión de exclusiones previsto por la norma hoy vigente estableciendo además un procedimiento transitorio de acceso al régimen general con diferentes beneficios, recordó la Facpce.

Dicho proyecto, necesitará un tiempo adicional para su reglamentación y estudio en forma previa, no solo por los profesionales de ciencias económicas sino también por los funcionarios de la AFIP, a fin de permitir un equilibrio adecuado entre el servicio al cliente -contribuyente- y la aplicación justa de la norma, remarcó el ente gremial de los contadores.

“Por todos los motivos expuestos, solicitamos que la recategorización semestral que corresponde realizar en este mes de enero, se difiera por un plazo no menor a 60 días a contar desde que se publiquen las nuevas escalas”, pidió la Facpce con la firma de su presidente Silvio Rizza y el secretario, Catalino Núñez.

El proyecto oficial

Según el proyecto para el nuevo Monotributo, los contribuyentes que en los últimos 15 meses se hayan excedido hasta un 25% del límite máximo de facturación y voluntariamente se hayan ido al régimen general, podrán volver al Monotributo sin tener que esperar tres años.

A su vez, quienes no puedan volver tendrán un recorte del IVA futuro durante tres años, de 50%, 30% y 10% respectivamente, así como un crédito fiscal por el IVA de las compras hechas mientras fueron monotributistas.

Esas dos medidas continuarán funcionando como “puente” para los monotributistas que en adelante excedan las categorías del régimen y pasen al régimen general sin que tenga que advertírselos la AFIP.

El proyecto de Nuevo Monotributo prevé actualización de escalas

Si se recibe antes una intimación de la AFIP, no se podrán computar los descuentos del IVA durante el período de tres años, aunque sí gozarán del crédito fiscal.

Actualización de las escalas

Ese proyecto de nuevo Monotributo, que crea el puente para el pase al régimen general de IVA y Ganancias, será tratado por el Congreso en sesiones extraordinarias en los próximos días.

La iniciativa incluye la actualización para las tablas y los montos a pagar del Monotributo para enero de 2021, los que entrarán en vigor cuando se publique la ley.

En números, en la categoría H, la más alta para servicios, la facturación anual pasará en 2021 de $1.739.493,79 a $2.353.535,10. Y para la categoría K, la más elevada para venta de cosas muebles, la facturación pasará de $2.609.240,69 a $3.530.302,65.

Pero no estará en vigor dentro de 8 días hábiles que faltan para la recategorización, motivo por el cual los contadores exigen la postergación de este trámite.

Fuente: iprofesional.com

Regímenes especiales. Promoción de la industria del software. Procedimiento de control de cumplimiento a fin de subsanar las obligaciones pendientes de los beneficiarios.

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Autorizan la implementación de un procedimiento, en el marco de las tareas de auditorías, verificaciones, inspecciones y controles, respecto del cumplimiento de las obligaciones de los beneficiarios del Régimen de Promoción de la Industria del Software – Ley N° 25.922, a fin de subsanar las obligaciones pendientes de ejecución.

Disposición (SSEC) Nº 3/2021 (BO 11/01/2021)

Fuente: Lisicki Litvin

ECONOMÍA – FMI y Argentina negocian desde hoy cómo cubrir el déficit 2021

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El objetivo establecido en el Presupuesto por el Gobierno es el del 4,5% del PBI para este año. La discusión pasa por cómo se financiará ese desequilibrio más el de los períodos siguientes.

Con un retraso de siete días según lo propuesto originalmente y de manera estrictamente virtual, el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI) retomarán esta semana las negociaciones para intentar llegar antes de fin de marzo a la firma de una “Carta de Intención” que luego derive, en lo posible antes de la primer semana de mayo, en un acuerdo de “Facilidades Extendidas Reloaded”.

La estrategia de los negociadores de ambos bandos para volver a acercar posiciones será novedosa. En lugar de profundizar en las diferencias, la intención es la de cerrar definitivamente aquellos capítulos donde las partes están más o menos cerca de ponerse de acuerdo. Y luego, con la certeza de que ya hay avances concretos para mostrar a sus jefes de Buenos Aires y Washington los delegados diplomáticos de la Argentina y el FMI abrirán los libros de los temas donde el apretón de manos más lejos está.

Por ahora, y por tiempo indefinido, todas las charlas serán virtuales, con el intercambio de planillas de cálculo a velocidad del sonido. Si bien las partes se habían comprometido que para la segunda quincena de enero o la primera de febrero habría contactos directos en Buenos Aires o Washington, el covid-19 sigue imponiendo sus reglas. El crecimiento de contagios locales y en los Estados Unidos impuso que las discusiones se mantengan a distancia. La última experiencia en el país del jefe de la misión del FMI, el venezolano Luis Cubbedu y su confuso positivo local provocan que se imponga la prudencia bilateral. Así las cosas, el delegado de Washington y el embajador local ante el organismo, Sergio Chodos, comandarán los cruces a través de sus computadoras.

El primer capítulo que podría cerrarse en las negociaciones que se retomarán en estas horas es clave. Argentina y el Fondo están dispuestos a comprometerse por escrito sobre la fórmula de financiamiento que el país tendrá para este año, sobre la base de un déficit fiscal de no más del 4,5% para 2021. El Ministerio de Economía de Martín Guzmán fue el que propuso ese porcentaje a través de la sanción del Presupuesto para este año, y desde el organismo se lo tomó como un nivel razonable, teniendo en cuenta que el país viene de un desequilibrio de más del 7% (en estos días se conocerá el resultado final) en el ejercicio 2020. También hay acuerdo general en las proyecciones fiscales para los ejercicios 2022 y 2023, año que debería dejar las bases para un equilibrio entre ingresos y gastos en 2024. En general, este cronograma, y más allá de algún matiz, sería aceptado por los delegados de Kristalina Georgieva.

Pero para cerrar el capítulo de las promesas fiscales, y entrar en lo más importante (cómo se lograrán esas metas), Argentina y el FMI deben ponerse también de acuerdo en un tema clave: cómo se financiarán estos desequilibrios anuales. Verbalmente hay coincidencias en un concepto general: la Argentina debe reducir al mínimo su nivel de emisión monetaria, y concentrar el cierre de los desequilibrios tomando deuda. Y que ese pasivo financiero sea, en su mayoría, implementado a través de colocaciones en pesos y no en moneda extranjera. Obviamente, la recomendación final es que la deuda sea lanzada en el mercado doméstico, abandonando el país en lo posible la alternativa externa. Para el FMI, el cambio de denominador del pasivo en endeudamiento en pesos y no en dólares, contablemente es fundamental para la calidad de los números de la propuesta argentina. El Ministerio de Economía no ve mal la alternativa y está dispuesto a que el cronograma general de este año, y de los próximos hasta lograr el equilibrio fiscal sea de toma de deuda en moneda doméstica, abandonando lo máximo posible las colocaciones en dólares, euros o similar.

Esta estrategia financiera fue conversada hacia comienzos de noviembre, cuando Economía diseñaba el plan de salida ordenada de los fondos de inversión en dólares vía la colocación de deuda por unos u$s1.400 millones, evitando que grandes casas presentes en bonos locales provocaran una catástrofe de fin de año a través de la venta masiva de estas posiciones y su huida literal a través de los dólares financieros. Guzmán y su gente negociaron directamente con los tenedores de la deuda en pesos (PIMCO, Fidelity y similares) para que aceptaran estos bonos, con tasas récord de más de 15%; pero garantizando una “pax cambiaria” y financiera de cierre del 2020. Toda la estrategia fue avalada por los misioneros del FMI que discutían los comienzos del diseño de la “Carta de Intención” en Washington y Buenos Aires, pero dejando en claro que para 2021 los planes debían ir mutando en la colocación de más deuda en pesos que en divisas.

Fuente: ambito.com

FINANZAS – Alivio para el Banco Central: cuántos dólares se sumaron a las reservas en diciembre

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El Informe Monetario Mensual dió a conocer las reservas del Banco Central en el último mes del 2020, la situación de las tasas de interés y los préstamos.

El Banco Central sumó a sus reservas u$s758 millones durante diciembre, en un mes en que las tasas de plazo fijo a los grandes depósitos se mantuvieron en torno al 44% efectiva anual.

La entidad difundió este viernes su Informe Monetario Mensual, en el que indicó, además, que el agregado monetario amplio (M3) privado, en términos reales y ajustado por estacionalidad registró “una disminución mensual de 2,7%, que estuvo explicada por el comportamiento de los medios de pago.

Si bien se observó un aumento de la demanda de dinero “la misma estuvo vinculada a factores estacionales, tales como el pago del medio salario anual complementario (SAC), los mayores gastos de las familias en ocasión de las fiestas y el inicio del receso estival”, agregó la entidad.

Además, durante diciembre, el Banco Central fue comprador neto de divisas, tras reducir progresivamente su posición vendedora a partir de septiembre. Esto permitió que el saldo de Reservas Internacionales acumulara un aumento de US$ 758 millones respecto al cierre del mes previo, finalizando el año en u$s39.410 millones.

El Banco Central sumó a sus reservas u$s758 millones durante diciembre.

Tasas de interés y préstamos en pesos:

Junto con esto, las tasas de interés pasivas se mantuvieron sin cambios significativos, en torno a las mínimas garantizadas desde mediados de noviembre, en 37% (44% e.a.) para las colocaciones a plazo fijo de personas por hasta $1 millón y en 34,2% (40% e.a.) para el resto de los depósitos.

“De acuerdo a los objetivos y planes para el año 2021, el BCRA procurará propiciar instrumentos de ahorro e inversión que permitan obtener rendimientos acordes con relación a los niveles de inflación y a la evolución del tipo de cambio”, destacó la entidad.

En términos reales y sin estacionalidad, los préstamos en pesos al sector privado habrían registrado en diciembre una caída de 1,7%. Así, el financiamiento en pesos acumuló en el 2020 un crecimiento nominal del 49% desestacionalizado, o del 7,4% en términos reales.

El dólar solidario, con demanda anestesiada

Diciembre terminó con ventas de dólar ahorro en torno a los u$s160/u$s170 millones, en línea con lo sucedido el mes anterior, cuando fueron u$s174 millones, de acuerdo a la información oficial.

En los bancos esperan que en este inicio de año, la demanda sea parecida. “La cifra más fina depende de si la gente usa el cupo de u$s200 con las compras con tarjetas de crédito”, sostiene un financista, en diálogo con iProfesional.

De acuerdo con un relevamiento de iProfesional entre bancos de primera línea, este lunes la compra promedio anduvo por los u$s155 por ahorrista. Por debajo del cupo de u$s200. Lo dicho: el Banco Central toma en cuenta los gastos en dólares con tarjeta por parte de los ahorristas.

El año 2020 finalizó con un saldo neto de ventas de dólar “ahorro” por unos u$s3.800 millones. A la hora de hablar de la dolarización de los argentinos, se trata del monto más bajo de los últimos seis años.

El “dólar ahorro” dejó de tener relevancia macro desde que el Banco Central impuso severas restricciones.

Obviamente, este descenso no se explica por un súbito renacer de la confianza de los ahorristas en su moneda (el peso) sino más bien por el “éxito” en el funcionamiento del cepo. “Un cepo eficiente”. Exclusivamente.

Para tener una idea de lo que está sucediendo con la venta de dólares “ahorro”, hay que saber que alrededor de 900.000 personas compran dólares en los bancos mensualmente. Se trata de una cantidad que representa la cuarta parte de los que podían adquirir billetes verdes antes del endurecimiento del cepo, hace más de 100 días.

El último ajuste del cepo -de mediados de septiembre- fue tan fuerte que dejó sin la posibilidad de comprar dólares a la mayoría de los ahorristas. Incluso aquellos beneficiarios de IFE o de la AUH, que adquirían divisas para luego venderlas en el mercado paralelo y hacer una diferencia en pesos.

También quedaron afuera los empleados de empresas que cobran parte de sus salarios con el aporte del Estado a través del sistema ATP.

Por las restricciones que se fueron imponiendo desde mitad de año, la cantidad de dólares “ahorro” vendidos se fue achicando. Un repaso por los volúmenes de ventas de los últimos meses permite apreciarlo:

  • Junio: u$s629 millones
  • Julio: u$s750 millones
  • Agosto: u$s768 millones
  • Septiembre: u$s643 millones
  • Octubre: u$s170 millones
  • Noviembre: u$s174 millones
  • Diciembre: u$s180 millones (estimado)

Estas restricciones, junto a la nueva imposición tributaria del 35%, llevó la cotización del dólar blue cerca de los $200 en la tercera semana de octubre, aunque ahora se asentó en torno a los $165. Y se sostuvo la brecha anterior con el dólar “ahorro”, que ahora se ubica cerca de los $142.

Precisamente, lo más relevante del último mes fue que el Banco Central volvió a comprar dólares, luego de varios meses consecutivos con quebrantos.

Sin datos oficiales todavía, el último mes del año habría finalizado con compras netas por unos u$s603 millones, de acuerdo con estimaciones oficiales a las que tuvo acceso iProfesional.

Fuente: iprofesional.com

IMPOSITIVAS – Moratoria: hubo 1,2 millones de adhesiones y se regularizaron $533.000 millones de deudas impositivas

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El plan de pagos abarcará más del 70% de los pasivos tributarios que registraba el organismo. Siete de cada diez empresas adheridas fueron pymes. El 58% de la deuda regularizada tiene origen en contribuyentes de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires

AFIP abrió una moratoria en dos tandas para regularizar deudas de empresas y de personas.

La moratoria de impuestos que lanzó la AFIP durante 2020 terminó con 1,2 millones de planes de pago que correspondieron en un 70% a pymes y que permitieron regularizar $533.000 millones en deuda impositiva, previsional y aduanera vencida, informó este domingo el organismo.

El monto total de las obligaciones ingresadas en las dos etapas del plan de facilidades representa el 71,4% de las deudas registradas en los sistemas de la agencia recaudadora, según información oficial. A través de sus dos etapas, “la moratoria ofreció un instrumento para hacer frente a las dificultades económicas que arrastraba la economía argentina en 2019 y amortiguar el impacto de la pandemia de la Covid-19 sobre todo el entramado productivo”, señaló la AFI¨P.

El plan de facilidades vigente entre septiembre y diciembre del año pasado generó 813.606 adhesiones por un monto superior a los $426.000 millones. “A ese universo se suman las 384.649 adhesiones por $107.000 millones a la moratoria para las micro, pequeñas y medianas empresas establecida a comienzos de 2020 por la Ley de Solidaridad y Reactivación Productiva”, precisó la agencia.

La moratoria de AFIP durante 2020 abarcó al 71,4% de las deudas registradas en los sistemas del organismo tributario.

La información disponible en las bases de datos permite estimar que aquellos contribuyentes que ingresaron a la Moratoria 2020 accedieron a una quita promedio del 28,6% de sus deudas, cifra que supone un esfuerzo fiscal superior a los $213.000 millones. “Con 1,2 millones de planes y más de 533.000 millones de pesos en deuda regularizada, la Moratoria 2020 genera un alivio para que las empresas encaren el proceso de recuperación económica”, manifestó la directora de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont.

Las pymes explican más del 69% de toda la deuda regularizada durante las dos etapas de la moratoria. Las empresas de mayor envergadura, segmento que estuvo habilitado a adherirse a partir de la ampliación del plan de facilidades de pago, representaron el 13,9% del total. Por su parte, las entidades sin fines de lucro como clubes de barrio, cooperativas, universidades públicas y asociaciones civiles sumaron el 7% de todas las obligaciones vencidas ingresadas. Por último, los pequeños contribuyentes explicaron el 3,3% de los montos ingresados.

Por distrito

La provincia de Buenos Aires concentró el 32,5% de las presentaciones realizadas y el 25,4% del monto consolidado total. La Ciudad de Buenos Aires explica el 20,7% del total de los planes generados y el 32,2% de la deuda regularizada. Las cifras para ambas jurisdicciones son consistentes con su mayor participación en la cantidad de empresas a nivel nacional.

Las entidades sin fines de lucro generaron cerca de 26.000 planes para regularizar deudas vencidas por unos $37.000 millones. Las provincias de la Región Centro (Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y La Pampa) explicaron el 23% de las adhesiones y el 17,9% del total de las obligaciones ingresadas. El universo restante de los planes generados en la Moratoria se distribuyó entre la región Noroeste (6,8% de las adhesiones y 6,0% de la deuda), Cuyo (6,2% y 5,8%), Patagonia (5,9% y 8,3%) y Noreste (5,0% y 4,4%).

Las pymes explican más del 69% de toda la deuda regularizada, las empresas grandes representaron el 13,9% del total, las entidades sin fines de lucro un 7% y los pequeños contribuyentes, un 3,3%.

“Desde una perspectiva sectorial los resultados de ambas etapas de la Moratoria 2020 evidenciaron el impacto de la pandemia así como las profundas dificultades económicas registradas a finales de 2019 por todo el entramado productivo”, informó la AFIP.

La industria manufacturera fue el sector que más deuda presentó durante ambas instancias de la moratoria. Las firmas industriales ingresaron obligaciones vencidas por más de $109 mil millones, ó 20,5% del monto total consolidado. El segundo rubro en relevancia fue Comercio y reparaciones con un monto superior a los $88 mil millones.

Por último, un total de 275 empresas quebradas adhirieron a la moratoria para regularizar más de $16 mil millones en obligaciones impagas. Las adhesiones de firmas en esta condición “están sujetas a la aprobación judicial de los avenimientos pero la experiencia reciente muestra que la tasa de recupero de las acreencias del Estado Nacional con empresas liquidadas es del 3% mientras que cuando existieron planes de facilidades de pago el recupero asciende al 70% del total”, concluyó la AFIP.

ECONOMÍA – Inflación: consultoras anticipan una suba en diciembre de 4%

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El jueves el Indec dará a conocer el último dato de 2020. Consultoras estiman un acumulado anual en torno al 35% y advierten incrementos.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, estimó el viernes que “2020 terminará alrededor de 35%”, dentro del rango que buscaba el Gobierno nacional, y ratificó que la idea es “que la inflación se vaya reduciendo 5 puntos porcentuales año a año”, tal como lo refleja el Presupuesto 2021.

El jueves, el Indec dará a conocer su Índice de Precios al Consumidor que registró en noviembre un incremento del 3,2%, con lo que mostró una desaceleración respecto a la suba de 3,8% verificada en octubre.

En base a esos números, la inflación acumulada en los primeros once meses del año es de 30,9%, 17,4 puntos porcentuales menos que en igual período de 2019.

Para diciembre, de acuerdo al Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) que realiza el Banco Central, los analistas estimaron que la tasa de inflación mensual sería de 4,0% en el último mes del año 2020.

En el caso de la previsión que realiza la consultora que conduce el economista Orlando Ferreres, los precios subieron en diciembre 3,6% promedio y en el año acumularon un alza de 33,6% interanual, de acuerdo al índice propio.

Para la consultora Ecolatina el IPC estimado de diciembre fue de 4% en nivel general, confirmando una aceleración respecto de noviembre.

“De esta manera, la suba de precios rozó 36% en 2020, desacelerándose casi 15 p.p. en relación con el promedio 2018-2019. A priori, este resultado parece positivo —señalaron desde la consultora fundada por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna—. Sin embargo, al mirar la trayectoria mensual las perspectivas son menos alentadoras: luego de un segundo trimestre pandémico e inéditamente bajo, con un promedio inferior al 2% mensual, este valor pasó al 2,5% mensual entre julio y septiembre para alcanzar 3,5% promedio mensual en el último trimestre del año (más de 50% anualizado). Por lo tanto, tiene sentido preguntarse cuán sostenible será la baja del 2020”.

Y agregaron: “En nuestro país, las últimas aceleraciones inflacionarias coincidieron con períodos de caída del nivel de actividad. En consecuencia, hay que buscar sus razones más por el lado de la oferta que de la demanda: los precios aumentan traccionados principalmente por el lado de los costos”.

Desde Ecolatina remarcaron que en 2020 la inflación fue muy heterogénea y advirtieron que este año la suba de precios tendrá un piso alto por el retraso, o directamente congelamiento (como es el caso de las tarifas), de varios productos y servicios.

Además, alertaron: “estos no serán los únicos motores inflacionarios de 2021. Por caso, la dinámica salarial también aportará presiones en la materia”.

Fuente: lacapital.com

FINANZAS – Los seis puntos clave que explican el duro pronóstico de una calificadora para las provincias argentinas

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Moody’s espera un 2021 desafiante para la Argentina a pesar de que habrá un rebote de la economía. Restan desafíos importantes.

La calificadora de riesgo Moody’s Investor Services lanzó un duro pronóstico para las provincias argentinas de cara a lo que será este 2021. Para la agencia, la perspectiva es negativa debido a una “liquidez limitada y continuas dificultades del entorno operativo”. “En 2021, esperamos una recuperación del crecimiento de 5,2% —luego de tres años consecutivos de recesión— gracias al efecto base favorable. Sin embargo, las dificultades continuarán, y el crecimiento a largo plazo probablemente se mantendrá por debajo del 2% debido a limitaciones estructurales, en particular, a bajos niveles de inversión”, asegura Moody’s.

Dice que la recaudación de impuestos provinciales se recuperará en 2021, debido al repunte de la actividad económica tras una fuerte caída en 2020. “El financiamiento del déficit fiscal por parte del Banco Central (alrededor de 6% del PBI), que condujo a un aumento de la emisión monetaria, está generando presiones adicionales sobre el tipo de cambio. La devaluación incrementa también el riesgo de mayor inflación, un ciclo de devaluación-inflación”, advierte.

En el exterior creen que las limitaciones que tiene el país hará que la recuperación sea más lenta

Las causas del pronóstico negativo

Específicamente, Moody’s advierte seis razones por las que la situación de las provincias argentinas será negativa

1-Recuperación económica tras el shock del coronavirus: Esperamos un aumento del PBI de 5,2% en 2021, gracias al efecto base favorable. Sin embargo, es probable que el crecimiento a largo plazo se mantenga por debajo del 2% debido a limitaciones estructurales, en particular, a los bajos niveles de inversión.

2- Los desequilibrios macroeconómicos pueden agravarse: Los desequilibrios pueden prolongar una crisis económica ya extensa. Entre los continuos desafíos se encuentran la elevada inflación, reafirmada por el financiamiento del déficit fiscal por parte del banco central, y la presión cada vez mayor sobre el tipo de cambio y las reservas internacionales.

3- La rigidez del gasto público seguirá presionando la liquidez: Incluso después de haber reestructurado con éxito la deuda en moneda extranjera, la rigidez del gasto público en bienestar social y salarios, junto con mayores demandas sociales y una elevada inflación, seguirá presionando la liquidez y dificultando la administración del capital de trabajo.

4- Acceso limitado a mercados de capitales: El acceso al mercado internacional será limitado, y el mercado local carece de profundidad para absorber grandes requerimientos financieros, lo que aumentará la dependencia de las provincias del financiamiento de un soberano débil.

Creen que los problemas estructurales seguirán y eso presionará a las provincias

Sin mercado y con alta inflación

5- Capacidad limitada para cumplir futuras obligaciones: El riesgo de otra reestructuración de la deuda dentro de tres a cuatro años (cuando se venzan los pagos del principal) sigue siendo elevado. Esto se debe a que Argentina tiene un acceso restringido a los mercados mientras no resuelva sus desequilibrios macroeconómicos de larga data.

6- El riesgo de interferencia del soberano sigue siendo alto: Los últimos casos de cambios repentinos en las políticas públicas y disputas judiciales entre el soberano y los gobiernos regionales indican una mayor vulnerabilidad de la calidad crediticia de los subsoberanos ante el gobierno federal.

“Las provincias que han reestructurado su deuda en moneda extranjera tendrán una menor carga del gasto, ya que no deberán pagar el servicio de la deuda durante los próximos dos a tres años. Sin embargo, todas las provincias están lidiando con niveles de inflación muy altos, lo que aumenta el costo de los salarios y de los bienes y servicios. Las provincias tienen una carga rígida de los gastos salariales de los empleados públicos, con salarios que representan aproximadamente el 50% de los gastos corrientes”, dice Moody’s.

Fuente: iprofesional.com

ECONOMÍA – La industria y la construcción mostraron en noviembre los primeros datos positivos desde que arrancó la pandemia

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Según el INDEC, la producción manufacturera se ubicó 0,2% por encima del nivel de febrero, mientras que las obras repuntaron 17%.

Un trabajador suelda la estructura de una cabina sanitizante en Avellaneda. Foto Xinhua.

La industria y la construcción tuvieron resultados positivos en noviembre y lograron retomar los niveles de actividad que tenían antes de la pandemia. Los datos del INDEC muestran que el índice de producción industrial (IPI) subió 4,5% respecto a igual mes de 2019. De este modo, el sector pudo revertir la caída del -3,1% interanual de octubre y retomar la tendencia que ya había mostrado en septiembre.

En el caso de la construcción, el alza del 6,2% en la medición de noviembre pasado contra igual mes de 2019 es el primer resultado positivo para el sector en los últimos 28 meses. El registro anterior de crecimiento hay que buscarlo en julio de 2018, cuando la actividad subió 0,5%.

En el acumulado de 2020, los dos sectores tienen resultados negativos. Entre  enero y noviembre la industria cayó 8,6% respecto a igual período de 2019. En el mismo lapso, la construcción se desplomó 22,8%.

A la vez, tanto la construcción como la industria crecieron en noviembre respecto de octubre, 7,2% y 3,5%.

En noviembre el informe indica que tuvieron un repunte interanual 10 de 16 sectores manufactureros. La mayor contracción se dio en Prendas de vestir, cuero y calzado (-19,6%), seguido por Otro equipo de transporte (-17,2%), Refinación de petróleo (-15,3%). Las menores caídas se registraron en Productos de Metal (-4,6%), Productos textiles (-2,7%) y Productos de tabaco (-1,9%).

La fabricación de maquinaria y equipo presentó un crecimiento interanual de 30,9% en noviembre de 2020. El desempeño del sector se explica por las subas en la producción de maquinaria agropecuaria –aumentó 82% en el mes– , que constituye la principal incidencia positiva, y de aparatos de uso doméstico, que subió 54,9%.

Lo que más creció entre los electrodomésticos fue la producción de heladeras, lavarropas y cocinas. Fuentes consultadas señalan que en este sector se observa un incremento en la demanda impulsado, en parte, por el programa Ahora 12, el cual permite a los consumidores comprar estos productos en 12 y 18 cuotas fijas con un período de gracia de 3 meses

La producción de alimentos, bebidas y tabaco es el único sector que tiene resultados positivos a lo largo del año con una expansión de 0,8% en los primeros once meses. En noviembre el rubro tuvo un alza interanual de 4,2%. Los sectores más afectados en el año fueron equipos de transporte y automotrices, con bajas de 38,9% y 25,2%,

De esta manera, la producción industrial se ubicó 0,2% por encima del nivel de febrero (preCOVID). Y alcanzó el nivel más alto de producción desde febrero de 2018. Por su parte, la construcción reflejó la primera variación positiva desde el inicio de la crisis sanitaria y ya está 17% por encima del nivel de febrero, según consigna la consultora LCG.

“Creemos que tanto la construcción como la industria recuperarán mayor dinamismo en los próximos meses una vez que el panorama macroeconómico se estabilice y el fin de la pandemia se encuentre próximo”, indican desde la consultora ACM. “Los principales drivers favorables en el futuro serían el bajo nivel de los costos en dólares, tasas de interés reales bajas y un renovado impulso a la obra pública en el caso de la construcción y créditos blandos a las pymes que se plantea desde el Gobierno como motor de la recuperación post pandemia en el caso de la industria. Por otro lado, los controles cambiarios podrían impulsar la demanda inmobiliaria y de otros bienes durables como autos”.

Desde LCG apuntan que en 2021, “bajas bases de comparación y la recuperación de la movilidad permitirían el crecimiento del sector, aunque el incremento en los contagios y un mercado interno que todavía muestra moderado dinamismo, podrían retrasar los buenos registros en los primeros meses del año”.

Para el sector de la construcción “esperamos que se sostenga la recuperación de los últimos meses, aunque el marcado incremento en el índice de costo de la construcción y las nuevas restricciones a la movilidad podrían moderar el crecimiento”.

Fuente: infobae económico

IMPOSITIVAS – Impuesto a las Ganancias: deducibilidad de gastos de indumentaria y equipamiento

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La reglamentación de la AFIP establece como deducción general la base imponible del cálculo de retención del impuesto a las Ganancias.

La reglamentación de la AFIP (RG 4003/17 – Anexo II, apartado D, inciso q), establece como deducción general la base imponible del cálculo de retención del impuesto: a los gastos realizados por la adquisición de indumentaria y/o equipamiento para uso exclusivo en el lugar de trabajo con carácter obligatorio y que, debiendo ser provistos por el empleador, hubieran sido adquiridos por el empleado en virtud de los usos y costumbres de la actividad en cuestión, y cuyos costos no fueron reintegrados”.

Se entiende, por ejemplo, uniforme del enfermero, mameluco del científico, uniforme del obrero de planta, zapatos de seguridad, guantes, cascos, etc. Todo relacionado con el uso exclusivo del puesto de trabajo que haya sido abonado por el trabajador, pero debieron ser provistos por el empleador.

Lógicamente, no existen dudas si un trabajador compra con su dinero un guardapolvo o calzados de seguridad, que sin dudas son necesarios para trabajar, estos conceptos pueden ser informados a través del servicio “Sistema de Registro y Actualización de Deducciones del Impuesto a las Ganancias (SiRADIG) – TRABAJADOR”, como una deducción más a considerar en el cálculo de la retención mensual que hace su empleador.

Impuesto a las Ganancias

En la ley de Ganancias, se condiciona la deducción de los gastos en el impuesto de la siguiente manera: el artículo 17 de la LIG establece que “para establecer la ganancia neta se restarán de la ganancia bruta los gastos necesarios para obtenerla o, en su caso, mantener y conservar la fuente, cuya deducción admita esta ley, en la forma que la misma disponga”. De esta manera, se puede observar que se habilita a deducir, sin excepciones, todos los gastos vinculados con la actividad gravada.

El artículo 83 LIG dice: “Los gastos cuya deducción admite esta ley, con las restricciones expresas contenidas en ella, son los efectuados para obtener, mantener y conservar las ganancias gravadas por este impuesto y se restarán de las ganancias producidas por la fuente que las origina”.

En un antecedente de jurisprudencia, la Sala D del Tribunal Fiscal, en un fallo (“TÁUIL JUAN MANUEL s/ recurso de apelación), se justifican las deducciones de sumas de escasa significación que realizara el contribuyente en las declaraciones juradas del impuesto en concepto de compra de indumentaria personal adquirida, por considerarla necesaria para el desarrollo de su actividad como director de y profesional en ciencias económicas sociedades anónimas.

Hay que recordar la existencia de muchos fallos que permiten a los contribuyentes como trabajadores autónomos a poder descontar este tipo de gastos en el Impuesto a las Ganancias; siendo más restringidos la deducibilidad de los gastos de indumentaria a los trabajadores bajo relación de dependencia, ya que deben demostrar la vinculación de los gastos de indumentaria con la actividad desarrollada.

Cómo deducir la indumentaria del impuesto a las Ganancias

El Cdor. Gonzalo Alcorta, especialista del Dpto. Técnico Legal Impositivo de Arizmendi, destaca que si bien la normativa establece que sea para uso exclusivo en el lugar de trabajo y entendiendo que estamos hoy en un contexto de Covid-19 y trabajando desde casa, teniendo el trabajador que adquirir diferentes elementos necesarios para desempeñar su trabajo (ejemplo: computadora, impresora, celular, internet, escritorio, silla ergonométrica, etc.) y los mismos no fueron provistos por el empleador, el fisco deberá tomar una postura al respecto ya que hasta el momento no lo ha hecho, y por ellos no hay norma vigente que avale dicha incorporación.

Asimismo, si bien la Ley de Teletrabajo prevé en su artículo 10 la compensación por mayores gastos en conectividad y/o consumo de servicios. A su vez exime dicha compensación del impuesto a las ganancias, la misma todavía no está vigente y reglamentada.

La viabilidad en la deducción de estos gastos, no tiene origen a raíz de la pandemia y el denominado “Teletrabajo”, sino que surge a partir de la incorporación realizada a la norma por la RG (AFIP) 4396.

De lo expuesto se desprende que el empleado (contribuyente) será responsable de la veracidad de los gastos informados bajo los conceptos de indumentaria y equipamiento sin reintegro y la procedencia de su deducción, sin que exista responsabilidad solidaria con su empleador.

Se entiende que por el criterio de prudencia al no encontrarse una norma vigente que avale dichos gastos relacionados con el teletrabajo producto del DISPO (DISTANCIAMIENTO SOCIAL, PREVENTIVO Y OBLIGATORIO), los mismos no deberían ser incorporados en el siradig-trabajador.

Fuente: iprofesional.com

IMPOSITIVAS – ¿Qué es la billetera electrónica de AFIP?

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  • Pagos a cuenta de retenciones y/o percepciones
  • Intereses -resarcitorios o punitorios- y multas, que se relacionen con los conceptos mencionados en los puntos anteriores
  • Aportes personales de los trabajadores autónomos.
  • Monotributo

No podés utilizar billetera electrónica respecto de:

  • Los aportes y contribuciones con destino al régimen especial de seguridad social para empleados del servicio doméstico y trabajadores de casas particulares.
  • Cuotas o pagos a cuenta de planes de facilidades del sistema “Mis Facilidades”.
  • Regímenes cuyos pagos deban ser ingresados mediante la generación de volantes de pago específicos (por ejemplo: honorarios de representantes del fisco, guías fiscales agropecuarias, etc.).

Fuente: ambito.com