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IMPOSITIVAS – Pagan Ganancias salarios que están apenas por encima de la canasta básica

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El mínimo no imponible para una persona casada, cónyuge y 2 hijos es de $ 73.102 y la canasta básica familiar llega a los $45.477.

La canasta básica familiar de pobreza se acerca al valor del mínimo no imponible de Ganancias. Esto significa que basta contar con un salario un poco superior al valor de la línea de pobreza para que le descuenten el impuesto a las Ganancias.

Y a la vez el impuesto se lleva una parte mayor de los ingresos de los trabajadores y queda una porción menor para las necesidades básicas que necesitan las personas y familias, indica el diario Clarín.

El impuesto a las ganancias se lleva, cada vez más, una porción mayor del sueldo de los trabajadores

En números

Por ejemplo, a agosto, el mínimo no imponible para una persona casada, cónyuge y 2 hijos era de $73.102 y la canasta básica familiar de $45.477. Es decir, la canasta básica representaba el 62,2% del mínimo no imponible. Unos años atrás, esa relación llegó a representar el 40%.

Esto significa que, en lugar de $73.102, el mínimo no imponible debería ser de $113.692. En consecuencia, se empieza a tributar Ganancias a partir de ingresos reales más bajos.

El tributarista César Litvin le da otro ejemplo al citado matutino. “Partiendo del 2019 hasta la inflación de agosto el mínimo no imponible para solteros debería estar en $84.291 (hoy es de $55.261) y el de casado con cónyuge y dos hijos a cargo en $111.504, cuando hoy es de $73.102.

El tributarista Daniel Lejman dice que “en 2016, producto de la postergación en el incremento de los mínimos no imponibles y el desfasaje que arrastraban en relación a la inflación, el mínimo no imponible equivalía exactamente al costo de la canasta básica familiar. En 2017, con la actualización que tuvieron los mínimos no imponibles, muy por encima de la inflación, se logró que duplicaran el monto de la canasta básica familiar. De ahí en adelante, los mínimos no imponibles volvieron a perder la carrera contra la inflación, llegando a agosto de 2020 con una canasta básica familiar que sólo cubre el 62% del monto mínimo no imponible”.

Por ejemplo, el mínimo no imponible se ajustó para este año un 44,27%, por debajo del 53,8% de inflación de 2019. Así, con salarios en términos reales más bajos –por la pérdida con relación a la suba de los precios– el peso de Ganancias en los sueldos de los trabajadores es mayor, agrega.

Litvin explica que “esta gran diferencia se origina por dos motivos. El ajuste automático del mínimo no imponible se actualiza por el RIPTE que es un índice salarial promedio que ha estado por debajo de la inflación. Y porque la actualización de ese mínimo es anual y en épocas de alta inflación resulta insuficiente para mantenerlo adecuado al aumento de los precios al consumidor”.

El mínimo no imponible se ajustó para este año un 44,27%, por debajo del 53,8% de inflación de 2019

Cuál es la solución

Litvin dice que “la solución a esta problemática es cambiar de índice de actualización por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y ajustar las deducciones en forma semestral. De seguir con los criterios actuales, el Estado está cobrando el impuesto a las Ganancias sin medir adecuadamente la capacidad económica de los contribuyentes”.

“Conceptualmente el minino no imponible debe considerar los gastos de subsistencia de los trabajadores. Si esos gastos aumentan y el mínimo se mantiene inalterable, el impuesto a las Ganancias se lleva parte de lo necesario para el sustento de las personas y familias”, concluye.

Fuente: iprofesional.com

Laboral. Coronavirus.

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Extensión del pago de la asignación estímulo para el personal de la salud por su efectiva prestación.

Extienden el pago de la asignación estímulo de $ 5.000.-, otorgada por el Decreto Nº 315/20, por 3 períodos mensuales y consecutivos adicionales, otorgándole el carácter no remunerativo, alimentario y no podrá ser pasible de deducciones o retenciones.

Decreto (PE) Nº 787/2020 (BO 05/10/2020)

Fuente: Lisicki Litvin

ECONOMÍA – Empresas y familias aumentaron su endeudamiento en pesos un 50,1 por ciento en el último año

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Superó la inflación, impulsado por un aumento de los préstamos comerciales y de las operaciones con tarjetas de crédito.

El endeudamiento en pesos de empresas y familias a través del sistema financiero creció un 50,1 por ciento en el último año y superó la inflación de los últimos 12 meses, impulsado por un aumento del 94,5 por ciento en los préstamos comerciales y del 64,7 por ciento en las operaciones con tarjetas de crédito, según un informe difundido hoy.

De esta forma, septiembre cerró con un saldo total de 2.512.154 millones de pesos en préstamos al sector privado, lo que significa una suba de 839.208 millones de pesos respecto al mismo mes de 2019 (50,1%) y de 54.065 millones de pesos contra agosto (2,2%), dice el informe de First Capital Group en base a datos del Banco Central (BCRA).

Si bien el total de préstamos creció 9,8 por ciento en los últimos tres meses -el nivel más bajo desde el inicio de la medidas para enfrentar la pandemia de coronavirus Covid-19 a finales de marzo- los préstamos personales crecieron 2,2 por ciento en septiembre e hilaron su tercera suba consecutiva, revirtiendo una tendencia de casi dos años.

“Estamos ante un cambio de la tendencia bajista que ha dominado todo el año anterior y se comienzan a recuperar los saldos gracias a las ofertas de mayores plazos y menores tasas que están efectuando los bancos a sus clientes mejor calificados“, analizó Guillermo Barbero, socio de First.

En el caso de las tarjetas de crédito, las operaciones crecieron 3,5 por ciento respecto al cierre del mes pasado (25.274 millones de pesos) y registran un saldo de 748.521 millones de pesos, lo que implica un crecimiento interanual del 64,7 por ciento, muy por encima de la inflación del período.

“La paulatina reapertura de las actividades que tradicionalmente más utilizan como forma de pago a las tarjetas, marca un sostenido crecimiento de los saldos, aunque en un nivel más bajo que los meses precedentes. También influye como causa de esta desaceleración la imposición de ciertas restricciones para el uso del programa Ahora 12 en artículos importados”, continuó Barbero.

En relación con los préstamos comerciales, el ritmo de endeudamiento continúa en una senda de desaceleración respecto a meses anteriores al crecer 1,7 por ciento contra septiembre, aunque acumula un alza de 94,5 por ciento en los últimos 12 meses, más que duplicando la inflación del período.

Otra de las líneas de créditos que creció fuertemente en los últimos meses fue la de créditos prendarios, que acumula cuatro alzas mensuales por encima de la inflación y un aumento del 20,5 por ciento en el último trimestre.

“Ante las restricciones para adquirir divisas, muchos consumidores optan por “invertir” en bienes semidurables que tradicionalmente tienen un precio relacionado con el dólar. Este movimiento también reactiva la demanda de préstamos con garantía prendaria por el saldo de precio impago”, sostuvo Barbero.

Por último, las líneas de créditos hipotecarios, incluidos los ajustables por inflación/UVA, se mantuvieron estables en septiembre y acumulan una caída interanual del 0,2 por ciento, misma caída registrada en el trimestre.

“Con estas condiciones de alta volatilidad financiera, no se vislumbra ninguna alternativa de relanzamiento de la actividad hipotecaria, excepto aquellos créditos del plan Procrear que se otorgan con fondos fuera del sistema bancario”, explicó Barbero.

Fuente: lacapital.com

FINANZAS – Plazos fijos en auge: en septiembre crecieron 5,8% mensual y en el año acumularon suba de 77%

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Los plazos fijos tradicionales en pesos del sector mayorista (mayores a un millón de pesos) subieron 5,7%, mientras que las colocaciones tradicionales minoristas se incrementaron un 3,5%, remarcó First Capital Group.

En el mes en que el Banco Central reforzó las restricciones cambiarias, los plazos fijos en pesos tradicionales y con opción de cancelación anticipada mantuvieron su auge, al anotar un incremento de 5,8% en septiembre respecto a agosto, destacó un informe de First Capital Group.

La variación mensual representa una suba de más de $121 mil millones, lo que totaliza un stock de $2,2 billones (medición cierre de mes), mientras que el aumento en lo que va del año alcanzó el 77%.

First Capital destacó el aumento en las colocaciones a plazo tradicionales en pesos del sector mayorista (mayores a un millón de pesos), que totalizaron $71.192 millones, una suba nominal de 5,7%, mientras que las colocaciones a plazo tradicionales menores a un millón de pesos se incrementaron un 3,5% ($21,8 mil millones) en términos nominales respecto a agosto.

Los depósitos UVA aumentaron 5,5% en el mes ($2,3 mil millones) finalizando septiembre en $43.871 millones.

Asimismo, el incremento en $125,6 mil millones de los depósitos en moneda nacional por el crecimiento de los depósitos a plazo y las inversiones con opción de cancelación anticipada se vieron parcialmente compensados por una disminución en las cajas de ahorro de 0,9% ($10.859 millones) y una disminución de las cuentas corrientes de 0,9% ($10.329 millones) en septiembre.

Así, el total de los depósitos en pesos en el sector privado aumentaron 2,1% (+$95,4 mil millones), cerrando el mes en $4,6 billones, lo que representa una evolución de 89,3% en términos interanuales.

Spread de tasas pasivas

El spread entre la tasa de política monetaria (la de las Leliq) y la tasa Badlar se ubicó en 8,3% en promedio, sin variaciones respecto del cierre del mes anterior.

Depósitos en dólares del sector privado

Por su parte, los depósitos en dólares en el sector privado disminuyeron 5,9% en el mes (caída de u$s1.013 millones), finalizando septiembre en los u$s16.147 millones. En términos interanuales, la disminución fue del 24,5%, resaltó First Capital.

En tanto, los depósitos a plazo fijo en dólares disminuyeron 2% en septiembre (baja de u$s88 millones en el mes) , mientras que las cajas de ahorro en moneda estadounidense disminuyeron 7,3% (caída de u$s905 millones).

Fuente: ambito.com

ECONOMÍA – Tarjetas: aseguran que el tipo de cambio para consumos en el exterior es el más alto en 15 años

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El precio del dólar de referencia para las liquidaciones de tarjetas de crédito y débito para comprar afuera bienes y servicios es el más alto en 15 años

Los tenedores locales de tarjetas de crédito y de débito no gozan de buenas noticias, sobre todo para aquellos que realizan consumos de servicios y productos en el exterior. Y para algunos analistas consultados por iProfesional, el panorama es más sombrío.

De acuerdo le indicó a este medio el economista Andrés Méndez, de la consultora AMF Economía, se estima que cuando las condiciones sanitarias lo permitan, cuando los viajeros puedan volver a volar fuera del país, pagarán sus consumos con tarjetas con el tipo de cambio “más costoso de los últimos 15 años“.

Mientras tanto, sentirán el rigor de la nueva situación a través de aquellos consumos que realizan de forma cotidiana con los proveedores del exterior, con las compras al extranjero a través de comercio electrónico y el pago de servicios (NetflixPlaystation, entre otros).

Esta situación se presenta ante la cada vez mayor profundización del cepo cambiario, donde en las pasadas vacaciones de verano se incorporaron sobrecostos para desalentar los gastos fuera de Argentina y la compra de divisas.

Así, inciden la vigencia del Impuesto País y, por si fuera poco, desde septiembre pasado se sumaron nuevas “malas noticias” con la vigencia de una percepción del 35% a cuentas de Impuesto a las Ganancias y de Bienes Personales.

Ante esta situación, “concretamente, estimamos que durante el mes en curso los pagos con tarjetas a proveedores del exterior tributarán un tipo de cambio promedio de aproximadamente $134 por dólar, un valor superior en 119% a los $61 al que fueron convertidos en promedio sus consumos en el exterior, a pesos, hace tan sólo un año atrás, en octubre de 2019″, grafica Méndez.

Para analizar un período de tiempo más amplio, este experto elaboró una serie de datos que expresa, en moneda de similar poder adquisitivo, el tipo de cambio aplicable a las tarjetas considerando los diversos recargos impositivos, que rigieron a lo largo del tramo considerado.

“El valor que más se aproxima al actual (aunque sin alcanzarlo) es el correspondiente a enero de 2005. En aquel período, los consumos en el exterior fueron abonados con un tipo de cambio que, en valores actuales, rondaría los $128 por dólar, es decir, alrededor de un 5% menos costoso que en el mes actual”, dice Méndez.

Inversamente, sostiene el economista que en abril de 2017 los consumos del exterior gozaron del tipo de cambio de conversión más accesible ($54 por dólar a valores actuales), “un nivel que en la actualidad es superado en 150%“.

El tipo de cambio para compras con tarjetas en el exterior es el más alto en términos reales en 15 años

El tipo de cambio para compras con tarjetas en el exterior es el más alto en términos reales en los últimos 15 años.

Impacto en el consumo con tarjetas

De esta forma, se espera que los efectos de este encarecimiento impactarán en las conductas de los tenedores de plásticos, ya que empezarán a observar cómo tanto en términos absolutos como relativos se habrá encarecido todo servicio y bienes provistos por proveedores externos.

“Si bien esto ya es tangencialmente percibido en la actualidad, se apreciará con mayor intensidad cuando se reestablezcan las condiciones que tiendan a normalizar al flujo de viajeros desde y hacia el exterior”, opina Méndez.

En ese caso, los argentinos percibirán como costosos los destinos externos, mientras competirán por la oferta local con extranjeros deseosos de aprovechar sus divisas.

“¿Es esto futurología? Quizás, pero no quedan dudas que aquellos ´años dorados´, como fue el caso del 2017 en el que se giraron por viajes y pagos con tarjeta más de u$s12.000 millones, serán un buen recuerdo“, resume Méndez a iProfesional.

Y completa: “Si consideramos que aquellos giros de 2017 representaron una media anual de u$s288 por habitante, los datos actuales reflejan una significativa reducción, ya que, a nivel estimativo, en 2020 se girarán divisas equivalentes a la quinta parte de aquella cifra”.

Esto significa que, a pesar de las restricciones que impone la pandemia, desde AMF economía se afirma que se destinan u$s55 anuales per cápita al pago de consumos provistos desde el exterior, “una magnitud que seguramente resultará afectada por las medidas recientes”, afirman.

Los gastos por habitante en dólares con tarjeta se desploman por la crisis.

Los gastos por habitante en dólares con tarjeta se desploman por la crisis y el mayor cepo cambiario.

Es decir, en un universo de alrededor de 35 millones de plásticos, entre tarjetas de crédito y débito, se puede señalar que este proceso de encarecimiento de los consumos en el exterior afectará con mayor intensidad a los sectores medios.

“Este segmento, a la luz de la tecnología y de una singular apreciación del peso, habían accedido durante la última década a bienes y servicios del exterior en magnitudes (y costos) impensados, en los primeros años de la posconvertibilidad”, concluye Méndez a iProfesional.-

Fuente: iprofesional.com

ECONOMÍA – La Cepal pide mantener las políticas expansivas porque la crisis por la pandemia “seguirá”

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La secretaria ejecutiva del organismo, Alicia Bárcena, adelantó que los esfuerzos realizados para paliar el impacto de la pandemia de coronavirus “no van a ser suficientes”.

La Cepal presentó los pronósticos para la región por el Covid19 Foto: Cepal

La crisis económica regional “va a durar más de lo que se pensaba, la recuperación va a tomar varios años y será más lenta que tras la crisis subprime (de 2007-8)”, por lo que habrá que “mantener políticas macroeconómicas, fiscales y monetarias expansivas”, advirtió la secretaria ejecutiva de la Cepal (Comisión Económica de la ONU para América Latina y el Caribe), Alicia Bárcena.

Al presentar por videoconferencia desde Santiago de Chile el Estudio Económico 2020 para la región, Bárcena señaló que los esfuerzos realizados para paliar el impacto de la pandemia de coronavirus “no van a ser suficientes”, por lo que alentó un sostenimiento del gasto público apoyado en un “fortalecimiento de los ingresos públicos”, en especial con mayores gravámenes a la renta y a la propiedad.

La pandemia, resaltó Bárcena, “está teniendo impactos negativos históricos en lo económico, productivo y social, con secuelas y efectos a mediano plazo sobre el crecimiento, aumentos en la desigualdad, pobreza y desempleo”.

De acuerdo al informe de Cepal, América Latina y el Caribe registra su peor crisis económica en un siglo, con una contracción estimada del producto interno bruto (PIB) regional de -9,1%, y de -9,4% en América del Sur.

El organismo anticipó que la caída de la actividad será este año de 2,3% en Paraguay; 5% en Uruguay; 5,6% en Colombia; 7.9% en Chile; 9% en México y Ecuador; 9,2% en Brasil; 10,5% en la Argentina; 13% en Perú y 26% en Venezuela.

Debido a esto, a fines de 2020 el nivel de PIB per cápita sería igual al de 2010, es decir, “habría un retroceso de 10 años con un fuerte aumento en la desigualdad y la pobreza”, proyectó la Cepal.

Con el cierre de 2,7 millones de empresas formales, el desempleo alcanzaría a 44 millones de personas (se agregarían 18 millones respecto al nivel de 2019).

Además, “la pobreza llegaría a los mismos niveles observados en 2005, es decir, marcaría un retroceso de 15 años, hasta 231 millones de personas, mientras que la pobreza extrema llegaría a los niveles de 1990, lo que implica un retroceso de 30 años (96 millones de personas)”.

Bárcena insistió en que “serán necesarias políticas macroeconómicas activas para retomar el crecimiento y promover una agenda de transformación estructural”.

El desempleo  por efecto de la pandemia alcanzaría a 44 millones de personas

“Hay que fortalecer los ingresos públicos, mantener las políticas monetarias expansivas convencionales y no convencionales”, y fortalecer la regulación de los flujos de capitales, para limitar las salidas y preservar la estabilidad macrofinanciera en el corto y mediano plazo, añadió el informe.

En materia de política fiscal, el Estudio Económico 2020 alentó un marco de sostenibilidad centrado en los ingresos.

“Es necesario -consideró Bárcena- que América Latina y el Caribe aumente su recaudación tributaria, que actualmente es de 23,1% del PIB en promedio para los gobiernos de la región, comparado con el 34,3% de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)”.

Para esto recomendó “combatir la evasión y elusión tributaria, que llega al 6,1% del PIB regional (unos US$ 325.000 millones); y consolidar el impuesto a la renta a personas físicas y corporaciones (que es de 6,3%, frente a 11,6% en la OCDE)”.

Bárcena propuso asimismo “extender el alcance de los impuestos sobre el patrimonio y la propiedad” (0,8% del PIB en América Latina y el Caribe, contra 1,9% en los países de la OCDE); y “establecer impuestos a la economía digital”.

El informe añade que los países del área “deben orientar el gasto público hacia la reactivación y transformación económica, fortaleciendo la inversión pública hacia sectores que fomenten el empleo, la paridad de género, la inclusión social, la transformación productiva y una transición igualitaria hacia la sostenibilidad ambiental”.

Fuente: perfil.com

NACIONALES – Retenciones: el Gobierno oficializó las rebajas para acelerar las exportaciones y el ingreso de dólares

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Lo hizo este lunes mediante la publicación en el Boletín Oficial de los decretos 789, para el campo y la agroindustria, y 790, para las manufacturas. Entrarán en vigencia a partir del martes

Guzmán realizó los anuncios flanqueado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y su par de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. Más al fondo, el ministro de Agricultura, Luis Basterra.

El gobierno nacional publicó en el Boletín Oficial, en las primeras horas de este lunes, los decretos 789 y 790, estableciendo las rebajas temporarias de retenciones a la exportación de bienes del sector manufacturero, del campo y de la agroindustria que había anunciado el jueves pasado con el objetivo de acelerar las ventas al exterior y aumentar así la oferta de dólares, en el contexto de las menguantes reservas del Banco Central y la incertidumbre en el mercado cambiario, reflejada en el aumento del precio del dólar blue y la inquietud de los ahorristas.

En los considerandos, el gobierno invocó las facultades del Ejecutivo en el marco de la ley 22.415 (Código Aduanero, norma sancionada en 1981 por la dictadura militar) para fijar y retocar los derechos de exportación (esto es, el porcentaje de retenciones) con objetivos como los de “asegurar el máximo posible de Valor Agregado en el país”, “ejecutar la política cambiaria o de comercio exterior”, “promover, proteger y conservar las actividades productivas nacionales”, “estabilizar los precios internos” y “atender las necesidades de las finanzas públicas”.

Los decretos invocaron también la ley 27.541 “de Solidaridad Social y Reactivación Productiva”, más conocida como “ley de Emergencia”, sancionada por el propio gobierno.

Las medidas, aclararon los decretos, entrarán en vigencia el día posterior a su publicación en el Boletín Oficial, esto es, a partir del martes.

El complejo sojero

 Cancillería aseguró que estos subsidios son \una de las formas más distorsivas de la producción y del comercio\”” AFP 162

El decreto 789 apunta al complejo sojero e implica la reducción por tres meses de la retención sobre la exportación del grano de soja y sus principales derivados. La reducción es del 33 al 30% durante octubre. En noviembre la retención aumenta al 31,5% en noviembre y al 32 % en diciembre y vuelve al nivel actual, del 33%, a partir de enero de 2021. La intención es, claramente, incentivar la liquidación “cuanto antes” de los saldos exportables.

Para los productos procesados, como aceites de soja crudo, aceites de soja refinado envasado, cáscaras de soja y biodiesel la reducción llega al 27% en octubre y al 31% en enero del 2021, estableciendo una brecha entre el grano y los aceites. Y para el biodiesel, la alícuota se reduce del 30% al 26% en octubre del 2020 y converge al 29% en enero del 2021″.

Manufacturas y Mercosur

El decreto 790 establece las rebajas de retenciones en el marco del Mercosur para los bienes industriales a 0% y para los insumos elaborados industriales al 3%. En el caso de la industria automotriz, la reducción al 0% es válida sólo para las exportaciones incrementales extra-Mercosur.

A su vez, se sube el piso de reintegros a la exportación en función del valor agregado: a 7% para los bienes finales industriales y a 5% para los insumos elaborados industriales. E invocando un tope que había fijado la ley de emergencia para los derechos de exportación de metales, éstos se reducen de 12 a 8%. Para la implementación de estas medidas, el decreto faculta al ministerio de Desarrollo Productivo, a cargo de Matías Kulfas, a sancionar la normativa que sea necesaria.

Lo que queda

Al gobierno aún le resta implementar algunos de los anuncios del jueves.

Una parte es el otorgamiento por ley de beneficios impositivos para la inversión en proyectos nuevos en el sector de la Construcción (exención del impuesto a los Bienes Personales durante tres años para activos financieros canalizados en el sector y del impuesto a la Transferencia de Inmuebles, hasta finalizada una obra) y la creación de un Fondo Fiduciario “para brindar sustentabilidad al sistema de Crédito Hipotecario”.

Otra, el lanzamiento de planes de exportación para “ahorrar divisas”, apuntando a los sectores cárnico, vitivinícola, del conocimiento, automotriz, textil, petróleo y gas, forestal, textil del cazado, minero y metalmecánico.

Fuente: iprofesional.com

FINANZAS – Estos son los datos que alejan el fantasma del estrés en el sistema financiero local

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La solidez del sistema se percibe con una liquidez en moneda extranjera por arriba del 80%. “No existe riesgo a corto plazo de que Argentina sufra un estrés financiero”, afirmaron los expertos.

Un informe de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) despejó las dudas genera sobre el sistema financiero argentino y descartó una supuesta insustentabilidad. “De hecho, a pesar del stress de los últimos meses vinculado al coronavirus, el sistema financiero argentino muestra indicadores de alta solidez”, señaló.

El reporte al que accedió Ámbito reveló que tanto los bancos como el Banco Central se encuentran líquidos en términos de los depósitos en dólares para responder ante eventuales retiros, como viene ocurriendo los últimos 15 días. “Seguramente la liquidez en dólares de septiembre sea más baja que la de agosto, producto de la dinámica de la última quincena y el retiro antes comentado de u$s927 millones de los depósitos. Aun así, se encontrará en niveles cercanos a los de agosto, es decir, muy líquido”, afirmó el estudio académico.

En ese marco, la Undav rechazó la hipótesis de un estrés del sistema financiero local, provocado por un clima de incertidumbre por la crisis y una incipiente salida de depósitos. “No hay razón para agitar fantasmas tan dañinos en nuestra historia, y menos en un contexto de crisis global y sanitaria como la que se encuentra atravesando el país y el mundo entero”, aseveran los expertos del Observatorio de Políticas Públicas, de la Casa de Altos Estudios.

Aunque aclararon que dada la situación crítica heredada (default), las corridas y drenaje de divisas acontecidos entre 2018 y 2019 y la crisis global por la pandemia, la situación cambiaria dista de ser la mejor, desde la Undav remarcaron que las reservas cayeron u$s2.500 millones desde el 20 de marzo (el inicio de la pandemia en nuestro país, con el confinamiento) hasta el 30 de septiembre, y agregaron que actualmente el Banco Central tiene u$s41.300 millones de reservas totales. “El principal factor de explicación es la venta de divisas, dado que por este concepto la variación entre el 20 de marzo y el 30 de septiembre fue de u$s -3.600 millones”.

Con datos al 25 de septiembre, los depósitos privados en dólares se encuentran en u$s16.453 millones, y si se suma el total, rondan los u$s18.740 millones. Por el lado de los préstamos, hoy hay alrededor de u$s6.000 millones en préstamos, afirmó el trabajo. “Esto significa que la liquidez de los depósitos hoy es de 67,6% en el total, y si se tiene en cuenta solo los depósitos privados en dólares, la liquidez es del 63,1%”, destacaron.

En este contexto, los académicos aseguraron que “no hay peligro alguno” que indique un colapso del sistema, más allá que califican de “preocupante” la dinámica actual del drenaje de divisas. “Hay reservas de libre disponibilidad en alrededor u$s7.000 millones, ya no hay erogaciones de divisas para pagos de deuda externa (salvo excepciones con organismos multilaterales) producto de los canjes exitosos con los mercados voluntarios y ahora se encamina la negociación con el FMI”, enfatizaron los especialistas.

El informe recordó que los vencimientos de la deuda contraída con el Fondo comienzan en septiembre del 2021, por lo cual no hay urgencias por ese lado tampoco. Además, en caso extremo, se cuenta con el swap con China, con un monto de u$s18.700 millones.

Por último, la Undav destacó que las entidades del sistema financiero local también gozan de buena salud. “Se observa un aumento en la liquidez, que si bien es discontinua, en materia de liquidez amplia, los bancos privados mejoraron su posición interanualmente”, subrayaron.

Los datos de los bancos lo demuestran:

  • En julio del corriente año el indicador se ubicó en 73,6%, más de 5% con respecto al mismo período del año pasado, que fue de 68,5%.
  • Los bancos privados nacionales registraron en julio del 2020 una liquidez amplia de 73,8%, una leve suba en relación con mismo mes del año pasado, cuando se ubicó en 72,2%, una mejora interanual de 1,6%.
  • Los bancos privados extranjeros, con 73,5%, han experimentado un avance de casi 9%, en julio del corriente año, ya que en el 2019 el indicador alcanzó el 64,6%.
  • Los bancos públicos registraron este año una liquidez amplia de 55,7%, unos 6% superiores con respecto a igual período del año pasado (49,7%).

Fuente: ambito.com

IMPOSITIVAS – En 2021 la presión tributaria llegará a 24,8% del PBI y será la más alta en cinco años

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Según el IARAF, la presión tributaria, el impacto que los impuestos tienen sobre el producto bruto, creció en 2020 y volverá a subir el año próximo.

La presión tributaria, el impacto que los impuestos tienen sobre el producto bruto, creció durante 2020 y volverá a subir un escalón el año próximo, según lo destacó un informe elaborado por el IARAF.

“En líneas generales, las proyecciones contenidas en el presupuesto 2021 marcan un retorno al sendero de crecimiento de la presión fiscal en Argentina”, señaló el informe.

De este modo, el 2021 será el tercer año consecutivo con la presión impositiva al alza, después de la baja que se había registrado entre 2016 y 2018, cuando se llegó al piso de 23,2% del PBI. La proyección del IARAF marca que el año próximo llegaría a 24,8%, tras el 23,8% de 2020.

El derrumbe de la economía con la aparición de nuevos tributos, como el impuesto PAIS que recarga con el 30% la compra de dólares, se combinan para que el peso de los impuestos crezca.

Según la proyección del IARAF, para este año se espera que la recaudación total supere en 0,4 puntos porcentuales del PBI a la de 2019. Con esto, la presión tributaria efectiva global pasaría del 23,4% en 2019 al 23,8% del PBI en 2020. Esto ocurre por efecto de la recesión y la pandemia: mientras los impuestos totales caerían en términos reales un 9,2% según la estimación del proyecto de Presupuesto 2021, la actividad agregada de la economía lo haría en un 12,1% real.

En 2021 la presión tributaria llegará a 24,8% del PBI y será la más alta en cinco años

“Lo que esto refleja es que, si bien se achicaría el tamaño de la torta de actividad económica, el gobierno se quedaría con una porción mayor vía impuestos que la que se quedó el año pasado”, plantea el IARAF.

¿Cómo evolucionarán los impuestos este año? Los tributos de la seguridad social mantendrían una baja real del 8,4%, que al ser inferior a la caída de la economía provocarían un ligero aumento de su participación en el PBI, pasando del 5,5% en 2019 al 5,6% en 2020.

Los impuestos ligados al comercio exterior perderían 0,5 puntos porcentuales de participación en el producto, pasando de 2,6% en 2019 a un 2,1% en 2020.

Los impuestos que recaen de manera más directa sobre la actividad interna que no sufrieron modificaciones relevantes en 2020 (IVA, Ganancias, Monotributo y Combustibles, entre los principales) cederían 0,3 puntos del PBI básicamente producto de pérdidas reales por IVA y Ganancias, superiores a la caída de la economía.

La recaudación del impuesto PAIS y de Bienes Personales sumarían 1,1 puntos del PBI.

“El crecimiento en estos impuestos directos compensaría la caída de los impuestos al comercio exterior e impuestos a la actividad interna”, señala el IARAF.

Qué sucederá en 2021

Para 2021, el proyecto de Presupuesto espera una expansión de la actividad del 5,5%, mientras que la recaudación total aumentaría un 9,9%. Esto llevaría la presión efectiva de los impuestos nacionales a 24,8% del PBI, lo que resulta 1 punto más elevada que la de 2020 y 1,4 puntos por encima de la de 2019.

“Esta vez la recaudación real crecería más que la recuperación real de la actividad. Aumentaría el tamaño de la torta, pero a la vez aumentaría más la porción que se llevan los impuestos”.

Se proyecta que los recursos de la Seguridad Social prácticamente mantengan su peso en el PBI en comparación con 2020, y que los relacionados al comercio exterior recuperen la mitad de su caída.

La recaudación del impuesto PAIS y de Bienes Personales sumarían 1,1 puntos del PBI

El próximo año los tributos relacionados a la actividad interna aumentarían en su conjunto 0,5 puntos. “El principal impulso vendría dado por IVA, para el que se proyecta una fuerte recuperación plasmada en un crecimiento esperado del 12,1% en términos reales que lo llevaría a crecer 0,4 puntos del PBI respecto a 2020”.

Finalmente, para el impuesto PAIS también se estima una suba de su participación en el producto, resultando 0,2 puntos por encima de 2020, con lo cual le sumarían a la recaudación más de 0,9 puntos en comparación con el 2019, cuando no existía el impuesto.

De todos modos, desde el IARAF advierten que “las proyecciones de incremento en la recaudación en 2021 lucen optimistas para algunos rubros”.

Fuente: iprofesional.com

ECONOMÍA – Empresas deben tener un «botón de arrepentimiento»

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Los proveedores contarán con un plazo de 60 días para adecuarse a la nueva normativa.
Los proveedores que comercialicen bienes y servicios a través de páginas o aplicaciones web deberán tener publicado el link denominado “Botón de arrepentimiento”

Por una nueva normativa, las empresas que comercialicen bienes y servicios por Internet o teléfono deberán incluir un «botón de arrepentimiento» en sus páginas web y en sus aplicaciones.

La función de este instrumento es permitirle a los consumidores volver atrás en caso de no querer efectuar la compra o la contratación. De acuerdo a los establecido, el «botón de arrepentimiento» debe alojarse en la página de inicio del sitio web institucional de los proveedores de productos y servicios, o en la sección principal de las aplicaciones.

Asimismo, deberá contar con un link de acceso fácil y directo, que deberá ocupar un lugar destacado, que no deje dudas respecto del trámite seleccionado.

Tras la publicación en el Boletín Oficial, los proveedores contarán con un plazo de 60 días corridos para adecuar sus sitios de internet de acuerdo a la presente medida.

Los consumidores tienen un plazo de 10 días para manifestar su arrepentimiento desde la compra o recepción del bien. En caso de haber realizado la compra en el comercio, el cliente puede devolver el producto en el local y el comerciante debe reintegrar el dinero.

Si la adquisición del bien o servicio es telefónica o mediante Internet los consumidores también deberán gozar de este derecho mediante el botón de arrepentimiento, sin condicionamientos ni gastos a su cargo, y si ya fue recibido en el domicilio, el proveedor debe retirarlo del mismo modo.

Desde Comercio Interior emitieron un comunicado en el cual explicaban que «en el marco de la emergencia sanitaria, económica y social, cobran relevancia los conflictos en las relaciones de consumo en entornos digitales, fundamentalmente se suscitan por problemas de información por parte de los proveedores a las y los consumidores».

«El acceso a la información a través de Internet respecto de bienes y servicios, y las vías electrónicas para efectuar la devolución de las compras o la rescisión de los contratos, en la mayoría de los casos, resultan ser la única vía con la que las y los consumidores cuentan para acceder a estos derechos y poder revocar la aceptación del contrato cuando sea celebrado fuera de los establecimientos comerciales y a distancia», agrega.

La Secretaría de Comercio estableció la Resolución 424/2020 y ya fue publicada en el Boletín Oficial.

Fuente: perfil.com